Home/Encuentro/Article

Feb 05, 2021 254 Cintia Ramos Sozinho Amorim
Encuentro

Una Segunda Oportunidad

Lea la extraordinaria historia de Cintia, quien fue milagrosamente salvada de las garras del suicidio

Labios Gozosos

Crec? en una familia de clase media en Brasil. Mi padre era un cirujano pediatra quien le ense?? a los estudiantes antes de convertirse en gerente de salud. Y mi madre es enfermera, as? que hab?a bastante dinero para las cosas materiales, buenas escuelas, una casa hermosa, comida deliciosa. Como ese era el segundo matrimonio de mi padre y ten?a dos familias que mantener, ?l trabajaba mucho y mi madre tambi?n. En veces yo no la ve?a en casa por dos o tres d?as, debido a los horarios en los que trabajaba. Ten?amos a alguien que trabajaba en la casa para ocuparse de nosotros y de las tareas dom?sticas, pero yo de verdad extra?aba a mis padres.

Cuando yo ten?a 16 a?os de edad, mi padre traiciono a mi madre con otra mujer y ellos se separaron. Me sent? a?n m?s abandonada y la frustraci?n se hizo sentir dentro de m?, ya que me sent?a tan impotente e indefensa. Aunque ten?amos todas las cosas materiales, no ?ramos felices.

Aunque mis hermanos y yo hab?amos sido bautizados, no hab?amos ido a clases de catecismo. ?bamos a Misa dominical ocasionalmente, pero nos parec?a aburrida porque no entend?amos lo que ocurr?a. Cre?amos en Dios, pero no ten?amos una relaci?n con ?l. Nos faltaban la oraci?n regular y el entendimiento de la fe Cat?lica.

Mi amiga y yo est?bamos lamentando la falta de buenos amigos y sent?amos la necesidad de construir algo mejor en nuestras vidas. Entonces, el amigo de mi hermano dijo, ?yo se donde puedes conocer a muchos j?venes que podr?an ser buenos amigos porque siguen a Dios. Son de la Iglesia Cat?lica. Tal vez podr?as ir a Misa o a un retiro all?.?

A mi amiga y a mi nos gust? la idea, as? que fuimos. Fue algo muy diferente a lo que hab?a experimentado: muchos j?venes estaban cantando y alabando a Dios con m?sica hermosa. Entonces escuch? a un joven decir muchas cosas a las que me pod?a relacionar. Todas las cosas que hab?a guardado dentro, el vac?o, la tristeza y la sed por Dios que yo no hab?a entendido. No me hab?a dado cuenta de que era Dios a quien yo realmente buscaba.

Cuando asist? a un retiro de cuatro d?as, fue la primera vez que realmente experiment? a Dios. Pas? cuatro d?as llorando mucho mientras escuchaba muchos elementos b?sicos de la fe explicados por primera vez. Por primera vez sent? la presencia de Dios, as? que empec? a leer mucho la Biblia y a orar todos los d?as sola en mi habitaci?n.

Un Terreno Dificil

Mis padre siempre hab?a puesto ?nfasis en la importancia de tener una buena profesi?n para que pudiera obtener un buen trabajo, tener dinero y ser independiente. Lo tom? muy seriamente, pero tambi?n me sent?a vac?a, siempre en busca de algo. Yo no sab?a que Dios nos pod?a ayudar de esa manera.

Porque me sent?a muy frustrada por la situaci?n de mi familia, cuando un muchacho de la escuela me invit? a ser su novia, me lanze a la oportunidad para salir de mi casa. Porque nadie me hab?a ense?ado el camino de Dios y no ten?a a nadie que me guiara, pronto me encontr? sumergida en una relaci?n muy dif?cil.

Comenzamos a hacer muchas cosas que no eran buenas. El comenz? a controlar todo en mi vida. Al principio ?l iba conmigo a la iglesia pero lo usaba para manipular mis pensamientos. Utilizaba palabras que escuchaba en la iglesia o en la Biblia para que yo me sometiera a ?l e hiciera todo lo que ?l quer?a. Me faltaba tanto la formaci?n que no me daba cuenta de lo equivocado que ?l estaba, y comenz? a alejarme de la Iglesia.

Lo perd? todo por confiar en ?l. Me alej? de mi familia y amigos e incluso interrumpi? mis estudios universitarios. Despu?s de cuatro a?os de relaci?n, yo estaba muy mal, me sent?a aplastada por la presi?n. Finalmente, comenc? a orar cuando estaba sola. Le dije a Jes?s: ?hace tres a?os, yo sent?a verdadero amor de parte tuya, pero ahora estoy tan triste. ?Qu? ha pasado??. Le rogu? a Dios que me ayudara con las muchas cosas que me estaban preocupando. Le entregu? todo a Jes?s otra vez y le promet? que vivir?a a su manera, no a mi manera. Quer?a ser libre y confiar en que si Dios muri? por m?, me salvar?a.

No ten?a la fuerza para romper esa relaci?n, pero mi novio obtuvo un trabajo en otra ciudad a unas doce horas de distancia. Finalmente, pude romper la relaci?n y ?l estaba demasiado lejos para venir tras de m?. Fue como un milagro, porque no hab?a sido capaz de hacer eso durante mucho tiempo.

Inclinada al Borde

Sin embargo, todav?a ten?a mucho dolor dentro de mi por todo lo que hab?a pasado. Un d?a, todo me pareci? demasiado. No pod?a soportar m?s esta angustia. Pensamientos suicidas me torturaron y un d?a ced?. Fui a la ventana y me prepar? para saltar y suicidarme. Quer?a quitarme la vida, pero afortunadamente, no tuve el valor de saltar. Me inclin? m?s y fui dejando que mi peso me llevara por el borde. De repente, sent? una gran mano en mi pecho empuj?ndome hacia atr?s. Me ca? hacia atr?s y empec? a llorar porque no entend?a por qu? me sent?a as?.

Dios me hab?a dado una segunda oportunidad. ?l me salv? y yo no entend?a por qu?. Grit?, ??Qu? quieres de m??? Entonces sent? que ?l dec?a, «Enciende la televisi?n». Cuando encend? la televisi?n, vi a un sacerdote hablando de por qu? no deber?amos renunciar a la vida. Las l?grimas se derramaron en mis ojos mientras sus palabras penetraban profundamente en mi coraz?n. Escuch? atentamente durante una hora mientras ?l predicaba ardientemente sobre el don de nuestras vidas. Una y otra vez enfatiz?: «Tu vida es importante». Finalmente entend? por qu? Jes?s me salv? y que yo necesitaba ayuda porque no pod?a hacer nada sola.

Mi madre not? mis l?grimas y me pregunt? si necesitaba ayuda. Finalmente lo admit?. Cuando comenc? la terapia, pude volver a mis estudios. Al mismo tiempo, entend? que necesitaba volver a la Iglesia. Necesitaba desesperadamente a Jes?s. Debido a que me salv? la vida y me dio una segunda oportunidad, le promet? que confiar?a en ?l y aprender?a a hacer lo que ?l quisiera.

En el 2009, pas? un a?o en la comunidad de Palavra Viva en su escuela de evangelizaci?n. Dentro de unos meses, Dios revel? mi vocaci?n. Me habl? en lo profundo del coraz?n y me pidi? que fuera una mujer consagrada. Me sent?a confundida porque esperaba casarme,? ya que amo a los ni?os. Empec? a discernir si este llamado a la vida consagrada era real. Finalmente tuve gente que me pod?a ayudar y guiar mi discernimiento vocacional. Cuando entend? que mi llamado era a la vida consagrada y que esa era la voluntad de Dios, dije ?esta bien, lo har??, aunque no lo entend?a por completo. En 2011 profes? mis primeros votos de pobreza, castidad y obediencia. En 2017 tom? mis votos perpetuos y vine a Tasmania donde hoy vivo mi vocaci?n. Soy s?lo un ser humano limitado con muchos, muchos pecados, pero si conf?o en ?l todo estar? bien.

Share:

Cintia Ramos Sozinho Amorim

Cintia Ramos Sozinho Amorim has consecrated her life to Christ with the lay movement, Palavra Viva. This article is based on Cintia?s personal testimony and her interview featured on Shalom World TV program ?Jesus My Savior?. To watch the episode visit: shalomworld.org/episode/god-saved-me-from-suicide-cintia-ramos-sozinho-amorim-jesus-my-saviour

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Latest Articles

This site is registered on wpml.org as a development site.