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Un Libro que puede cambiar tu vida
San Agust?n de Hipona es conocido como uno de los santos m?s grandes de todos los tiempos. Sin embargo, vivi? muy pecaminosamente en su juventud y se suscribi? a filosof?as paganas como el neoplatonismo y el manique?smo. A pesar de las fervientes peticiones de arrepentimiento de su madre, continu? viviendo con una mujer fuera del matrimonio y finalmente engendrando un hijo con ella.
Entonces, ?c?mo se convirti? uno de los santos m?s grandes de todos los tiempos, un Padre de la Iglesia, de una vida sumida en el pecado a la Fe Verdadera?
La respuesta: La Palabra de Dios.
En Confesiones, San Agust?n explica que su conversi?n al catolicismo no fue instant?nea. Aunque ten?a un fuerte deseo de convertirse en cat?lico, luch? por observar algunas de las ense?anzas de la Iglesia, especialmente la de la castidad. Escribi? que le pidi? a Dios que lo hiciera casto, pero a?n no.
Un d?a, la frustraci?n de Agust?n lleg? a un punto. ?l suplic? a Dios que convirtiera completamente su coraz?n. Quer?a convertirse en cat?lico y abrazar plenamente las ense?anzas de la Iglesia, pero sent?a que era imposible separarse de los pecados de la carne. Agust?n se retir? a un jard?n para la contemplaci?n profunda de su alma. ?Escribe en? Confesiones que escuch? la voz de un ni?o implorandole que «tomara y leyera» la copia de la Sagrada Escritura que hab?a tra?do al jard?n con ?l. Inmediatamente, Agust?n abri? el libro a la Carta de San Pablo a los
Romanos, 13:13-14, que dice:
Vivamos decentemente, como a la luz del d?a, no en org?as y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias. M?s bien, rev?stanse ustedes del Se?or Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa.
Despu?s de leer esas palabras, Agust?n sab?a que era hora de cambiar su vida.
Todos estamos llamados a la conversi?n del coraz?n, pero para la mayor?a de nosotros no es f?cil. Sin embargo, podemos aprender de la historia de San Agust?n que la Palabra de Dios habla directamente a nuestros corazones inquietos y nos ofrece un mapa del camino para volver a casa con ?l.
Shalom Tidings
Un sacerdote estaba de visita en Roma y ten?a una cita para reunirse con el Papa Juan Pablo II en una audiencia privada. En su camino, visit? una de las muchas bas?licas encantadoras. Como de costumbre, los escalones estaban repletos de mendigos, pero uno de ellos capt? su inter?s. "Te conozco. ?No fuimos juntos al seminario?" El mendigo asinti? con la cabeza. "Entonces te hiciste cura, ?no?", le pregunt? el sacerdote. "?Ya no! Por favor, d?jeme en paz", respondi? el mendigo enojado. Consciente de la proximidad de su cita con el Santo Padre, el sacerdote se march? prometiendo: "Rezar? por ti", pero el mendigo se burl?: "De nada servir? eso". Por lo general, las audiencias privadas con el Papa son muy breves: se intercambian unas pocas palabras mientras ?l otorga su bendici?n y un rosario bendecido. When the priest?s turn came, the encounter with the beggar-priest was still playing on his mind, so he implored His Holiness to pray for his friend, then shared the whole story. The Pope was intrigued and concerned, asking for more details and promising to pray for him. Not only that, he and his beggar-friend received an invitation to dine alone with Pope John Paul II. After dinner, the Holy Father spoke privately with the beggar. Cuando lleg? el turno del sacerdote, el encuentro con el mendigo-sacerdote segu?a en su mente, as? que implor? a Su Santidad que rezara por su amigo, y luego comparti? toda la historia. El Papa, intrigado y preocupado, pidi? m?s detalles y prometi? rezar por ?l. No s?lo eso, ?l y su amigo mendigo recibieron una invitaci?n para cenar a solas con el Papa Juan Pablo II. Despu?s de la cena, el Santo Padre habl? en privado con el mendigo. El mendigo sali? de la habitaci?n llorando. "?Qu? ha pasado ah? dentro?", pregunt? el sacerdote. La respuesta m?s notable e inesperada lleg?. "El Papa me pidi? que escuchara su confesi?n", se atragant? el mendigo. Despu?s de recuperar la compostura, continu?: "Le dije: 'Su Santidad, m?reme. Soy un mendigo, no un sacerdote'". "El Papa me mir? con ternura, diciendo: 'Hijo m?o, una vez sacerdote siempre sacerdote, y qui?n de nosotros no es un mendigo. Yo tambi?n me presento ante el Se?or como un mendigo pidiendo el perd?n de mis pecados'". Hac?a tanto tiempo que no escuchaba una confesi?n que el Papa tuvo que ayudarle con las palabras de la absoluci?n. El sacerdote coment?: "Pero si estuviste mucho tiempo ah? dentro. Seguro que el del Papa no tard? tanto en confesar sus pecados". "No", dijo el mendigo, "pero despu?s de escuchar su confesi?n, le ped? que escuchara la m?a". Antes de partir, el Papa Juan Pablo II invit? a este hijo pr?digo a asumir una nueva misi?n: ir a atender a los indigentes y a los mendigos en los escalones de la misma iglesia donde hab?a estado mendigando.
By: Shalom Tidings
MoreKim A-gi Agatha y su esposo no ten?an contacto con el cristianismo ni con la doctrina cat?lica, pues estos practicaban el confucianismo. Un d?a la hermana mayor de Agatha, una cat?lica devota, llego a visitarlos. Observando los adornos de su fe tradicional, incluido un gran cofre de arroz con tablillas ancestrales, le pregunt? a su hermana menor: ??Por qu? te aferras a estas cosas? ?No son m?s que superstici?n! " Esta continu? y proclam? que el ?nico gobernante verdadero del mundo es Jesucristo. "Despierta de tu oscuridad", le dijo a su hermana, "y acepta la luz de la verdad". La insistencia de su hermana despert? un gran anhelo en Agatha. Sabiendo que ser?a dif?cil ir en contra de su esposo y la tradici?n de su familia, no obstante, decidi? aceptar a Cristo y sufrir voluntariamente cualquier dificultad que pudiera surgir en su camino. Agatha no era muy inteligente y, por mucho que lo intentara, no pod?a memorizar las oraciones de la ma?ana y de la tarde. Con el tiempo, se le conoci? como la mujer que no sab?a ni conoc?a m?s que a "Jes?s y Mar?a". Debido a su incapacidad para aprender la doctrina y las oraciones, Kim A-gi Agatha no se bautiz? inicialmente. En septiembre de 1836, Agatha y otras dos mujeres fueron arrestadas por su fe cat?lica. Cuando la interrogaron, Agatha permaneci? firme y valientemente se par? ante sus torturadores diciendo: "No s? nada, solo conozco a Jes?s y Mar?a. No los rechazar?". Su valiente testimonio la llev? a ser la primera en ser bautizada en prisi?n durante la persecuci?n. Junto con otros cristianos condenados, Agatha fue atada por los brazos y el cabello a una gran cruz erigida sobre una carroza de bueyes. En la cima de una colina empinada, los guardias obligaron a los bueyes a correr precipitadamente. El camino era brusco, con muchas piedras. Las carrozas tropezaron, causando gran agon?a a los valientes prisioneros que colgaban de las cruces. Tras este calvario, al pie de la colina, los verdugos decapitaron violentamente a cada uno de los santos m?rtires. Agatha y otros ocho m?rtires recibieron su corona de gloria a la misma hora en que Jes?s exhal? su ?ltimo suspiro: las tres de la tarde. Casi cien a?os despu?s, Kim A-gi Agatha fue beatificada junto con los otros m?rtires el 5 de julio de 1925. Fueron canonizados en su Corea natal el 6 de mayo de 1984 por el Papa Juan Pablo II.
By: Shalom Tidings
MoreQuiz?s est?s familiarizado con el centuri?n que perfor? el costado de Jes?s mientras el Se?or estaba clavado en la Cruz. Seg?n algunas tradiciones y leyendas, el soldado se llamaba Longinos, un nombre que aparece por primera vez en el evangelio ap?crifo de Nicodemo. El soldado no es nombrado en los evangelios can?nicos. Seg?n las leyendas, despu?s de sufrir heridas en batallas pasadas, Longinos fue cruelmente burlado por sus compa?eros soldados por su falta de visi?n. En el momento en que perfor? el costado del Se?or, la sangre salpic? sus ojos. Inmediatamente su vista fue restaurada. En el Evangelio de San Marcos lo escuchamos exclamar: "?Verdaderamente, este era el Hijo de Dios!" La tradici?n tambi?n nos dice que Longinos abandon? al ej?rcito, tom? la instrucci?n de los ap?stoles y se hizo un monje en Capadocia. All? fue detenido por su fe, sus dientes arrancados a la fuerza y su lengua cortada. Sin embargo, Longinos milagrosamente sigui? hablando claramente y logr? destruir a varios ?dolos en presencia del gobernador. El gobernador, que fue cegado por los demonios que se escaparon de los ?dolos, hizo restaurar su vista milagrosamente por Longinos. Cuando Longinos fue decapitado, parte de su sangre salpic? los ojos del gobernador y el gobernador fue sanado instant?neamente. San Longinos es uno de los primeros m?rtires de la Iglesia. Su lanza es una de las muchas reliquias asociadas con Cristo y se puede encontrar en uno de los cuatro pilares sobre el altar principal de la Bas?lica de San Pedro.
By: Shalom Tidings
MoreSan Francisco de As?s tuvo un gran temor y aborrecimiento de los leprosos. ?l confes? que la vista de un leproso era tan repugnante para ?l que se negaba incluso a acercarse a sus viviendas. Si ve?a a uno de ellos o pasaba por el leprosario durante sus viajes, volteaba la cabeza y se cubr?a la nariz. A medida que tom? m?s seriamente su fe y tom? la amonestaci?n de Cristo de amar a los dem?s como te amas a ti mismo, se avergonz? de su actitud. As? que un d?a cuando un hombre afligido con lepra cruz? su camino, ?l venci? sus sentimientos de horror y asco y, en lugar de alejarse, salto de su caballo, bes? al leproso y puso dinero en su mano. Pero cuando Francisco mont? de nuevo y volte? hacia atr?s, no pod?a encontrar al leproso en ninguna parte. Con entusiasmo, se dio cuenta de que era Jes?s a quien hab?a besado. Despu?s de recaudar algunos fondos, fue al hospital de leprosos y dio limosna a cada uno, besando sus manos con reverencia mientras lo hac?a. Lo que antes hab?a parecido desagradable para ?l ? ver o tocar a un leproso ? fue transformado en dulzura. M?s tarde Francisco escribi?, "cuando yo estaba en pecado, ver a los leprosos me causaba asco m?s all? de toda medida; pero entonces Dios mismo me llev? a su compa??a, y yo tuve piedad de ellos. Cuando los conoc?, lo que antes me hab?a causado n?useas se convirti? en la fuente de consuelo espiritual y f?sico para m?". Hoy en d?a, a menudo vemos a personas a nuestro alrededor que est?n afectadas con la lepra espiritual. La mayor?a de las veces tratamos de mantenernos alejados de ellos, pero no nos damos cuenta de que tambi?n ha entrado en nuestros propios corazones. As? que en lugar de juzgar y se?alar a los dem?s, limpi?monos de la mente y dureza del coraz?n. En primer lugar, Dios nos concedi? su gracia y misericordia aunque estemos quebrantados y heridos. Lleguemos a los dem?s con esta misericordia y compasi?n que recibimos incondicionalmente.
By: Shalom Tidings
MoreA menudo nos encontramos con personas que pueden ser maleducadas, desagradables o problem?ticas. Aunque estamos llamados a amarnos unos a otros, hay que reconocer que puede ser muy dif?cil. ?No te preocupes m?s! Santa Teresita del Ni?o Jesus est? aqu? con 3 hermosas sugerencias sobre c?mo amar a las personas dif?ciles como Jes?s lo har?a. "Hay en la Comunidad una Hermana que tiene la facultad de disgustarme en todo, en sus maneras, sus palabras, su car?cter, todo me parece muy desagradable.? Y a?n as?, es una religiosa Santa que debe ser muy agradable para Dios."* ?C?mo se enfrentaba Santa Teresa a esta hermana? Por la Caridad expresada no en sentimientos, sino en obras. "No deseando ceder a la antipat?a natural que estaba experimentando, me puse a hacer por esta hermana lo que har?a por la persona que m?s amaba."* Por medio de la oraci?n ?"Or? a Dios por ella, ofreci?ndole todas sus virtudes y m?ritos. Sent? que esto era agradable para Jes?s, porque no hay artista que no le guste recibir elogios por sus obras."* No discutiendo, sino sonriendo y cambiando el tema. "No me contentaba simplemente con orar mucho por esta Hermana que me dio tantas batallas, pero me cuid? de prestarle todos los servicios posibles, y cuando me sent? tentada a responder de una manera desagradable, me content? con darle mi sonrisa m?s amable y con cambiar del tema de la conversaci?n.?* Un d?a en la recreaci?n la hermana pregunt? en casi estas palabras: "?Me podr?as decir, hermana Teresita del Ni?o Jes?s, lo que te atrae tanto hacia m?; cada vez que me miras, te veo sonre?r?"* Lo que atrajo a Santa Teresita fue Jes?s escondido en las profundidades del alma de esa hermana - Jes?s que hace dulce lo m?s amargo. Aprendamos el arte de responder a la frialdad, la rudeza, los chismes y los insultos con la bondad amorosa activa y la compasi?n interior. ? *Extracto de ?Historia de un Alma? de Santa Teresita del Ni?o Jes?s (Cap?tulo X)
By: Shalom Tidings
More?Pl?stico? ?Cubierto de polvo? No este Chico Una Noci?n Extra?a En un momento tuve que pensar que los santos eran de pl?stico y cubiertos de polvo, como demasiadas de las estatuas antiguas que hab?a visto. ?Qu? podr?an saber o por qu? podr?an preocuparse por m? y mi mundo? Pero durante un per?odo de tiempo, comenc? a tener un 'sentido' interior de que San Jos? quer?a mi atenci?n. No ten?a idea de por qu?. Pero esta impresi?n no se alejaba. A veces me arrodillaba ante su estatua en la iglesia y le dirig?a una palabras como: "Hola, Jos?, no te conozco. ?Realmente quieres mi atenci?n?" Nunca escuch? respuestas. Pero a?n as? no pod?a dejar la idea de que estaba tratando de conectarse. Soy una mujer soltera sin destreza para funcionamientos defectuosos ? mec?nicos o digitales ? que a menudo se frustra cuando tales cosas ocurren. Como experimento, comenc? a pedir la ayuda de San Jos? con estas situaciones, y me di cuenta de que parec?a responder de diversas maneras creativas. Me impresion?. Despu?s de unos a?os, me convenc? de que San Jos? realmente era parte de mi equipo. Cuando les dije sonriendo a mis amigos: "?Es mi hombre principal!"? San Jos? sigui? cuid?ndome en asuntos grandes y peque?os. Pero recientemente me protegi? incluso antes de preguntar, cuando no sab?a que necesitaba protecci?n. Mi amiga Kathy hab?a dejado un mensaje pidi?ndome que cubriera su hora de adoraci?n al d?a siguiente. Como no pod?a responder a tiempo, s?lo me present? al d?a siguiente como ella hab?a pedido. Inexplicablemente, me estacion? en un ?rea del estacionamiento donde no suelo hacerlo, en el extremo norte en vez de hacerlo en el extremo sur del enorme estacionamiento. En la iglesia, mientras estaba de rodillas, vi pasar a mi amigo Andy. Pero no pas?. Se inclin? en mi banca y me susurr? que la llanta trasera del lado del conductor estaba ponchada. Sorprendida, le di las gracias a Andy, le hice una oraci?n r?pida a San Jos? para pedirle que se haga cargo, y dej? la llanta fuera de mi mente.? Mientras terminaba mi hora, Andy de repente reapareci?. Esta vez su voz era urgente: "Absolutamente yo no conducir?a con esa llanta. Tengo un dispositivo que puede inflarla. Ir? a buscarlo. Regreso en diez minutos.? Afuera, mientras esperaba a que Andy regresara, vino una amiga. Ella y yo hablamos acerca de la llanta y acordamos que no se ve?a muy ponchada. Estaba segura de que no habr?a ning?n da?o si conduc?a unas dos millas al taller de llantas. Pero no ten?a forma de contactarme con Andy y no pod?a irme y dejarlo mientras ?l estaba haciendo todo lo posible para ayudarme. Adem?s, tuve un peque?o pensamiento chismoso, 'Andy es un 'chico de coches' de oficio. Podr?a tener un mejor "ojo para los coches" que yo. Por supuesto, cuando Andy conect? su aparato a mi llanta, la presi?n registraba 6 libras en lugar de las 30-35 libras que se supon?a que ten?a que ser. Mi llanta podr?a haber quedado destrozada si yo hubiera conducido en ?l. ?Caramba! Mientras Andy estaba inflando la llanta, mencion? que estuve all? esa ma?ana a petici?n de Kathy. Para mi sorpresa, ??l tambi?n! Parece que cuando Kathy no pudo contactarse conmigo tambi?n le pidi? a Andy que cubriera su hora. ?Qui?n sab?a que los dos vendr?amos? ?Un Plan Celestial? En el taller se le quit? un clavo a mi llanta y fue reparada sin costo alguno.? Mientras conduc?a a casa dandole gracias a Dios por Su cuidado, San Jos? apareci? en mi mente.? Y las preguntas empezaron a aparecer en mi cabeza: ?Era San Jos? parte de un plan celestial para protegerme ese d?a... o para protegerme de una posible exploci?n de llanta m?s tarde esa semana cuando estuviera viajando por carretera? Andy y yo nos presentamos en adoraci?n, y yo? me estacion? en el lado norte ese d?a, cuando normalmente me estaciono en el sur.? Y en ese gran estacionamiento, Andy, con su buen ojo de mec?nico, se detuvo junto al lado de mi auto donde pod?a ver f?cilmente mi llanta ponchada. ?Todo esto era coincidencia? No lo sabr? con seguridad en este lado del cielo.? Pero s? con seguridad que los santos no est?n lejos y a veces realmente se involucran en nuestros asuntos, tanto grandes como peque?os. Y a veces, incluso cuando no lo hemos pedido, sus huellas celestiales invisibles aparecen en los lugares m?s audaces. S? que San Jos? no es pl?stico.? Este tipo poderoso con influencia celestial demuestra una y otra vez que realmente me cubre mis espaldas. No s?lo me ayuda a navegar por caminos traicioneros cada vez que lo pido, sino que a veces extiende su atenci?n proactiva incluso cuando no tengo idea de que lo necesito. Oh San Jos? cuya protecci?n es tan grande, tan fuerte, tan pronta ante el Trono de Dios, pongo en ti todas mis intereses y mis deseos. Ay?dame, por tu poderosa intercesi?n, para que siempre pueda buscar la Santa Voluntad de Dios. S? mi protector y mi gu?a en el camino de la salvaci?n. Am?n.
By: Margaret Ann Stimatz
More?Jes?s a?n sana y realiza milagros hoy en d?a? Un Llamado Intenso? Recuerdo que cuando yo ten?a ocho a?os de edad, mi madre y yo vimos un anuncio por televisi?n, el cual ped?a donaciones para los ni?os pobres y hambrientos de ?frica. Sent? un dolor y una atracci?n casi magn?tica por un ni?o de una edad parecida a la m?a que aparec?a llorando. Sent? que su mirada quemaba mis ojos mientras que una mosca se par? sobre sus labios y ?l ni siquiera se dio cuenta. A la misma vez, me sent? envuelto por una agobiante ola de amor y dolor. Ve?a a personas morir por falta de comida mientras que yo estaba c?modamente sentado cerca de un refrigerador lleno de comida. No pod?a comprender la injusticia y me preguntaba qu? podr?a hacer. Cuando le pregunt? a mi mam? que c?mo pod?a ayudar, ella me dijo que pod?amos enviar dinero, pero sent? la necesidad de hacer algo de manera personal, de forma directa. Ese sentimiento hizo eco en mi coraz?n varias veces a lo largo de mi vida, pero realmente no entend?a c?mo pod?a hacer algo m?s directo o personal. Crec? creyendo que ten?a un llamado en mi vida, que yo exist?a para traer un cambio, y que hab?a nacido para amar, servir y ayudar a los dem?s. Pero la vida siempre parec?a interponerse en mi camino de obrar sobre esas convicciones. Escribiendo a lo Largo de la Vida En el 2013, serv? en una prisi?n Inglesa por un tiempo. Fue all? donde tuve un encuentro con el Se?or resucitado en la experiencia que m?s cambi? mi vida. El espacio no me permite explicarme (Refi?rase a mi biograf?a acreditada al final del art?culo para obtener el enlace al episodio del programa "Jes?s mi Salvador" de Shalom World TV donde cuento esa parte de mi historia), pero despu?s de ese encuentro yo le entregu? mi vida al Se?or y he estado en la jornada m?s incre?ble de mi vida desde entonces. En el 2015, cuando conoc? a un hermano religioso Americano que trabajaba con los pobres de Calcuta, India, finalmente reconoc? la oportunidad de servir entre los pobres. Y dentro de unos meses yo estaba en un avi?n rumbo a la India para servir como voluntario con los Misioneros de la Caridad de la Madre Teresa. Tan pronto como aterric?, mir? al cielo nocturno y sent? la presencia de Dios. Cuando me sent? en el taxi, pens? de inmediato, ?estoy en casa?. Sin embargo, aqu? estaba yo en un lugar donde nunca antes hab?a estado. Cuando comenc? mi trabajo de voluntario comprend? porque me sent?a como en casa: La casa est? donde est? el coraz?n. Encontr? a Jes?s en la gente pobre y hermosa de la India un sinn?mero de veces. La Madre Teresa dijo que el Evangelio se puede contar en 5 dedos: ?me? lo? hiciste? a ? mi? (Mt 25:40), y yo regularmente ve?a los ojos de Jes?s en los pobres. Experiment? el amor cada d?a, desde el momento en que me levantaba para orar hasta el momento en que mi cabeza descansaba sobre una almohada por la noche. Cada noche antes de irme a dormir me sentaba en la terraza y escrib?a en mi diario hasta las altas horas de la noche. La gente se preguntaba c?mo segu?a adelante, por qu? no me desplom?. Hay una sola explicaci?n: el fuego del Esp?ritu Santo que est? en mi coraz?n. Ventana al Alma Se dice que los ojos son la ventana del alma. Con frecuencia me conecto con personas a trav?s de los ojos. Me conect? de esta manera con un joven discapacitado al cual cuidaba y quien cada d?a me invitaba a un juego de cartas. Ya que ?l era mudo y no pod?a usar sus manos ni sus piernas, ?l se?alaba la carta que quer?a que yo volteara. Al pasar de los d?as, nos comunicamos m?s y m?s aunque no sal?an palabras de su boca. Sol?amos comunicarnos con los ojos en el lenguaje universal del amor. Un d?a, ?l me pidi? que lo empujara en su silla de ruedas dentro de la casa y me llev? a una imagen de La Divina Misericordia que se extend?a desde el piso hasta el techo. Le pregunt? si ?l amaba a Jesus, y me sonri? y me? dijo que s? con su cabeza. Fuimos a la capilla y cuando lo llev? cerca del tabern?culo, ?l se sali? de su silla y se tir? al piso. Pens? que se hab?a ca?do y fui a ayudarlo, pero ?l me alej? e hizo uno de los m?s hermosos actos de adoraci?n que jam?s he visto. Usando toda su fuerza, se movi? y se puso de rodillas. Con l?grimas en los ojos, me arrodill? a su lado. Mientras yo dirig?a el Padre Nuestro, el Ave Maria y el Gloria, ?l hac?a ruidos que iban en perfecta sinton?a con el ritmo y el tono de mis palabras. Desde su nacimiento, este hombre hab?a vivido una vida de sufrimiento, rechazo y aislamiento. Su cuerpo estaba lisiado, y aun as? se arrodillaba para rezar y dar gracias a Dios con una luz radiante y mostr?ndome c?mo se debe hacer una oraci?n. Otro d?a, me mostr? sus pertenencias. Abri? una peque?a caja de zapatos, la cual guardaba unas fotograf?as que ?l estaba ansioso por mostrarme. Las fotograf?as eran de ?l cuando los hermanos Misioneros de la Caridad lo encontraron y lo trajeron a casa. Otra era de su Bautizo, una de su Primera Comuni?n y otra de su Confirmaci?n. A ?l le encantaba mostrarme esas fotograf?as y a mi me encantaba verlas y ver la alegr?a con la que ?l me las mostraba.? M?s Precioso que el Oro ?Cuando lleg? el momento de mi regreso a casa, mis ojos se inundaron en l?grimas y se me hac?a casi imposible despedirme de mi amigo. Est?bamos a lado de su cama cuando ?l se?al? a su almohada amarilla. Yo no entend?a, pero otro residente, un ni?o con s?ndrome de down, levant? la almohada de mi amigo y me mostr? unas cuentas de rosario. Mi amigo las tom? de la mejor manera posible con sus manos lisiadas, se me acerc? y me las entreg?. Sabiendo lo poco que ?l ten?a, le dije que no pod?a tomarlo. Me mir? con sus cejas fruncidas como dici?ndome que ten?a que hacerlo. Extend? mi mano renuentemente y ?l las dej? caer sobre la palma de mi mano. Tan pronto como me toc? el rosario, sent? el amor corriendo por mi cuerpo. El rosario estaba hecho de hilos de pl?stico, pero su valor era m?s grande que el del oro o perlas preciosas. Los bes? a ?l y al rosario, y me fui sinti?ndome pasmado por la manera en que Dios me hab?a bendecido a trav?s de la belleza y el amor de este ser humano. Como la viuda del Evangelio, ?l hab?a entregado algo en medio de su pobreza extrema. El 4 de septiembre del 2016, la Madre Teresa fue declarada Santa. Tuve el privilegio de estar en la plaza de San Pedro durante la Misa de Canonizaci?n. En la ma?ana del d?a siguiente (el 5 de septiembre, el d?a de su fiesta), antes de tomar mi vuelo de regreso, decid? visitar la Bas?lica de San Juan Letr?n para agradecerle a Dios por mi experiencia y por la Madre Teresa. Entre a la iglesia temprano esa ma?ana y la encontr? casi vac?a, pues s?lo hab?an dos monjas paradas a lado de la reliquia de primera clase de la Madre Teresa. Les pregunt? si era posible que mis cuentas de rosario tocaran a la reliquia mientras yo oraba. Les expliqu? qui?n me las hab?a dado y les di las gracias por aceptar. Cuando me regres? el rosario, lo bes? y me entreg? una tarjeta de oraci?n de la Madre Teresa la cual ten?a escrito: ?Todo por Jes?s a trav?s de Maria?. Esa frase explot? en mi coraz?n. Le hab?a estado pidiendo a Jes?s que me mostrara lo que m?s le agradaba, y esta tarjeta trajo la respuesta a mi oraci?n. Mientras oraba dando gracias, sent? que alguien tocaba mi hombro. Una mujer que llevaba mascarilla quir?rgica me estaba viendo directamente a los ojos. ?No importa lo que est?s pidiendo,? me dijo, ?no temas. Dios est? contigo?. Me levant? de inmediato y con un amor que estallaba desde lo m?s profundo de mi ser, bes? a la mujer. Me dijo que ten?a c?ncer. ?Pero lo interesante es?, me dijo, ?que no lo puedo curar yo misma?. ?Es verdad,? le dije, ?no lo puedes curar tu misma, pero Dios s? puede hacerlo y necesitas tener fe para que eso suceda.? Respondi? diciendo que solo ten?a un poco de fe. Le dije que estaba bien porque Jes?s nos dice que solo necesitamos ?fe como un grano de mostaza? para mover monta?as (Marcos 11:22-25). ?Si podemos mover monta?as, sin duda podemos mover el c?ncer?, le dije. Le ped? que repitiera conmigo ?cree que ya lo has recibido? (Marcos 11:24). Lo repiti? y nos fuimos, le di un rosario que hab?a conseguido en Medjugorje e intercambiamos n?meros de tel?fono. Durante las siguientes semanas, a trav?s de textos y correos electr?nicos, yo la motivaba a confiar en Jes?s y a seguir afirmando su sanaci?n. Poder Indescriptible? Pasaron algunas semanas. Una tarde recib? un mensaje de parte de ella cuando estaba a punto de entrar a la iglesia para orar. Ella estaba a punto de ir al hospital para una revisi?n y pidi? mis oraciones. Su examen anterior mostraba que el c?ncer se hab?a esparcido. Mientras oraba, sent? los rayos del sol cayendo sobre m? a trav?s del vitral. ?M?s tarde, me envi? otro mensaje diciendo que los doctores no pod?an explicar lo sucedido! No solo estaba mejor, sino que el c?ncer hab?a desaparecido por completo. M?s tarde, record? algo acerca del momento en que ella toc? mi hombro en Roma cuando sent? la fuerte necesidad de besarla. Unos instantes antes de ese beso, yo hab?a besado las cuentas del rosario que hab?a tocado la reliquia de la Madre Teresa. Cuando le expliqu? esto, ella se qued? at?nita y me dijo que la Madre Teresa la hab?a invitado a unirse a su comunidad cuando se hab?an conocido unos a?os antes. Pero, por temor a decir que si al llamado, la mujer opt? por casarse. Pero ahora en esta sanaci?n dram?tica ella hab?a quedado inesperadamente conectada, a trav?s de mi, las hermanas en la bas?lica y la reliquia sagrada, a una mujer santa a quien ella hab?a conocido a?os atr?s. Una y otra vez, los acontecimientos de mi vida me han mostrado que Dios responde a las oraciones, que Jes?s a?n sana, y que los milagros s? ocurren. Tenemos la intercesi?n de los santos y el poder del Rosario para ayudarnos. Y eso es suficiente para mover monta?as Querido Jes?s, te amo sobre todas las cosas en este mundo. Ay?dame a verte en los que me rodean, especialmente en mi familia, y a compartir la alegr?a de amarte. Quiero amarte cada d?a m?s y m?s. Amen.
By: Sean Booth
More?Mientras est?n viajando juntos, nada es imposible para ustedes! Sor Luc?a Dos Santos, la visionaria mayor de los tres ni?os en F?tima, comparti? una predicci?n preocupante antes de su muerte en el 2005. En una carta al Arzobispo Carlo Caffarra (ahora cardenal), ella escribi?: "La batalla final entre el Se?or y el reino de Satan?s ser? sobre El matrimonio y la familia". Tambi?n escribi? que aquellos que trabajan para "la santidad del Matrimonio y de la Familia? siempre enfrentar?an una intensa oposici?n porque ser?a "la cuesti?n decisiva? en esta gran batalla. Entre los que han estado a la vanguardia de esta batalla hay un humilde?esposo y padre de Michigan que ahora est? en camino a la beatificaci?n.?Irving "Francis" Houle fue un esposo devoto, un padre amoroso para cinco?ni?os y se dedic? al servicio de Dios como Caballero de Col?n de cuarto Grado. En sus ?ltimos a?os, se convirti? en el primer hombre y padre casado para soportar los estigmas. Desde los 67 a?os sufri? una experiencia de la crucifixi?n todas las noches entre las 12 a.m. y las 3 a.m. Dijo que ofreci? este dolor insoportable, para aquellos que fueron tentados a cometer pecados de carne durante ese tiempo. A veces los pod?a ver. La mayor?a ten?an entre 25 y 40 a?os: la edad en que la mayor?a de las personas se convierten en padres. El ataque contra el matrimonio y la familia es generalizado y ha dejado a muchos confundidos y deprimidos. Ahora se ense?a a los j?venes a aceptar y celebrar las distorsiones del hermoso plan de Dios para la vida humana y la familia. Sin embargo, la mayor arma que Satan?s est? usando para atacar a las familias es pornograf?a, porque est? oculta como un c?ncer mortal que destruye matrimonios y almas. Incluso los hombres y mujeres cristianos que practican su fe no se libran de esta tentaci?n particular. Las familias fuertes pueden tener un impacto tremendo, porque son el pilar y la base de la sociedad. Entonces, nuestro antiguo enemigo, el diablo, est? trabajando duro para derribar a las familias, con la esperanza de que toda la sociedad se derrumbe a medida que aumente el colapso familiar. Ahora es el momento de fortalecer a las familias, especialmente a los padres, que ya no comprenden la profunda importancia de su papel en el hogar. Necesitamos fortalecerlos con nuestra oraci?n, ofrendas y apoyo para que los padres puedan confiar en la promesa de Dios de sostenernos. Tal vez sea hora de tragar orgullo y reconciliarse con su c?nyuge, o de discernir el crecimiento de su familia. Todos estamos llamados a una mayor fidelidad a nuestras vocaciones y a buscar sinceramente la santidad. S? que es probable que nunca tenga los estigmas como Houle, pero mi esposo y yo definitivamente tenemos el estigma de tener 13 hijos. Son manifestaciones f?sicas de nuestro amor mutuo y nuestro "S?" a la vida, una decisi?n decididamente contracultural en medio de la cultura de la Muerte. Elegirnos el uno al otro y abrazar los sacrificios que conlleva criar ni?os (desde un beb? peque?o hasta un adolescente alto) es nuestra batalla diaria. Incluso ahora, estoy tratando de recordar la ?ltima vez que tuve m?s de 5 horas de sue?o ininterrumpido, pero estoy feliz de agregar esto al mont?n de ofrendas que se utilizar?n para derrotar a nuestro enemigo com?n. Tambi?n me siento honrada por este hombre en el camino hacia la santidad que sacrific? su sue?o y comodidad por cientos de personas que nunca ha conocido. Necesitaremos su intercesi?n por las familias a medida que se desarrolle la batalla final. Aprovecho las palabras finales de la Hermana Luc?a, donde nos pide que no temamos el ataque de Satan?s, porque "sin embargo, Nuestra Se?ora ya le ha aplastado la cabeza". Entonces, aunque se siente como una batalla cuesta arriba, sabemos qui?n tendr? la victoria final.
By: Carissa Douglas
MoreTuve la experiencia m?s extraordinaria de amor al pr?jimo con una familia Hind?. Un caballero se acerc? a nuestra casa y dijo, ?Madre Teresa, hay una familia que no ha comido nada por tantos d?as. Haga algo.? Tom? algo de arroz y fui inmediatamente. Cuando vi a los ni?os, sus ojos brillaban de hambre. No se si tu alguna vez has visto el hambre, pero yo la he visto muy frecuentemente. La madre de la familia tom? el arroz y se fue. Cuando regres?, le pregunt? ??A d?nde se fueron; qu? hicieron??Ella me dio una respuesta muy simple: ?Ellos (una familia de vecinos) tambi?n tienen hambre.? Lo que m?s me sorprendi? fue que ellos eran musulmanes. Y ella lo sab?a. No traje m?s arroz esa tarde, porque quer?a que ellos, Hind?es y Musulmanes, disfrutaran el gozo del compartir. Esos ni?os estaban radiantes de alegr?a, y compart?an esa alegr?a y paz con su mam? porque ella ten?a el don de dar hasta que duela. Ves que aqu? es donde el amor comienza: En casa con la familia? [Extra?do de ?Un Llamado a la Misericordia? por la Madre Teresa] Esto sucedi? en una ocasi?n cuando la violencia religiosa prevalec?a en la India, y miles de personas mor?an en los enfrentamientos entre las comunidades Hind?es y Musulmanas. El regalo generoso y no ego?sta que esta mujer sin dudar le dio a sus vecinos hambrientos, toc? muy profundamente a la Madre Teresa. Ella a menudo ve?a al pobre, pues su amor era simple y sus corazones estaban llenos de gozo. La Madre Teresa nos invita a aprender de los pobres y recibir su gozo al compartir nuestras bendiciones generosamente. ?No todos estamos llamados a hacer grandes cosas, pero todos podemos hacer cosas peque?as con gran amor? ?Madre Teresa de Calcuta
By: Shalom Tidings
MoreQu? tan fuerte es tu relaci?n con nuestro Padre celestial? Tu padre en la tierra est? profundamente profundamente preocupado por las dificultades diarias que enfrentas. Tu Padre celestial tiene una preocupaci?n a?n mayor porque ?l conoce las dificultades que no le revelas a nadie (incluso a ti mismo en veces). Cada primer viernes del mes, San Francisco de As?s pasaba tiempo solo en el bosque orando, de las seis en punto de la tarde hasta las seis de la ma?ana. Al observar esta rutina, uno de sus hermanos le pregunt?: ?c?mo es que tu te mantienes despierto y orando durante la noche?? San Francisco respondi?: ?Vete al bosque con una bolsa vac?a y otra llena de piedras. All? rezas el ?Padre Nuestro.? Cada vez que repitas la oraci?n, pasas una piedra a la bolsa vac?a. ?Haz esto durante toda la noche, y a medida que se acerca el amanecer, todas las piedras hab?an sido pasadas a la bolsa vac?a, y no tendr?s sue?o!? Su hermano estaba muy contento de haber escuchado esto, as? que sigui? el consejo de San Francisco. A medida que se acerca el amanecer, ?l hab?a transferido? aproximadamente unas trescientas piedras a la bolsa vac?a. Cuando lleg? la ma?ana??l estaba emocionado de haber orado toda la noche sin tener sue?o o cansancio. Corri? en busca de San Francisco para reportarle cu?ntas veces hab?a repetido la oraci?n del Se?or. Sin Embargo, cuando lo encontr?, lo que vio toc? su coraz?n. Hincado a lado del cerco, San Francisco estaba llorando viendo hacia el cielo, con la primera piedra en su mano, a?n rezando la primera parte del ?Padre Nuestro.? Atemorizado, el hermano se dio cuenta de que la relaci?n de San Francisco con Dios era muy profunda. ?l no hab?a necesitado rezar la oraci?n del Se?or muchas veces para mantenerse alerta. En su profundo amor por Dios, cada palabra de la oraci?n era incalculablemente fascinante. Al sonar la campana, San Francisco se dirigi? a la Misa sin siquiera haber completado el ?Padre Nuestro.? Esto le caus? las l?grimas a su hermano. San Francisco lo abraz? diciendo, ?lo que necesitamos en nuestra oraci?n y en nuestras vidas Cristianas es un ardiente amor por nuestro padre celestial. Si tu tienes una relaci?n amorosa con tu Padre en el cielo, todo lo dem?s se acomodar? en su lugar.?
By: Shalom Tidings
MoreEl historiador popular Tom Holland ha escrito un libro extraordinario llamado Dominio: Como la revoluci?n Cristiana Renov? el mundo. El subt?tulo resume su argumento. Holland es profundamente impaciente con la ideolog?a secularista que reina en la academia y que tiende a considerar al cristianismo como una religi?n desacreditada y pasada de moda, un vestigio de una era primitiva y precient?fica, un obst?culo para el progreso tanto moral como intelectual. De hecho, argumenta, el cristianismo ha sido y sigue siendo el moldeador m?s poderoso de la mente occidental, aunque su influencia es tan penetrante y profunda que f?cilmente se pasa por alto. Su estrategia muy eficaz para sacar esto a la luz es, en primer lugar, desconocer el cristianismo a trav?s de un relato brutalmente realista de lo que significaba la crucifixi?n en el mundo antiguo. Ser ejecutado en una cruz romana era casi el peor destino que alguien en ese momento podr?a haber imaginado. El mismo hecho de que nuestra palabra "insoportable", que designa el tipo de dolor m?s agonizante, proviene del lat?n ex cruce (de la cruz) claramente delata el juego. Pero m?s que el terrible sufrimiento f?sico de la cruz fue su insuperable humillaci?n. Ser desnudado, clavado en dos trozos de madera, dejado morir en el transcurso de varias horas o incluso d?as, expuesto a las burlas de las personas, y luego, incluso despu?s de la muerte, que le entreguen el cuerpo para ser devorado por las aves y las bestias del campo era una de las experiencias m?s degradantes posibles. Por lo tanto, que los primeros cristianos proclamaran a un criminal crucificado como el Hijo de Dios resucitado no podr?a haber sido un mensaje m?s c?mico, desconcertante y revolucionario. Cambi? todas las suposiciones del mundo antiguo acerca de Dios, la humanidad y el orden correcto de la sociedad. Si Dios pod?a ser identificado con un hombre crucificado, entonces hasta los miembros m?s humildes y olvidados de la humanidad son dignos de amor. Y que los primeros seguidores de Jes?s no s?lo declararan esta verdad, sino que la vivieran de manera concreta cuidando a los desamparados, los enfermos, los reci?n nacidos y los ancianos, hizo que su mensaje fuera a?n m?s subversivo. Aunque ?l explora muchas otras formas en que la filosof?a cristiana influy? en la civilizaci?n occidental, Holland identifica esta idea, que irradia del Jes?s crucificado, como la m?s impactante. Que demos por sentado que todo ser humano es digno de respeto, que todas las personas portan los mismos derechos y dignidad, que el amor compasivo es la actitud ?tica m?s loable es sencillamente una funci?n de nuestra formaci?n cultural cristiana, lo reconozcamos o no. Una prueba de esto se puede encontrar mirando hacia atr?s a la civilizaci?n antigua, donde ninguna de estas nociones prevalec?a, y mirando, incluso ahora, a las sociedades no moldeadas por el cristianismo, donde estos valores no son de ninguna manera incuestionablemente reverenciados. La mayor parte del libro de Holland se ocupa del an?lisis de momentos clave de la historia occidental, que revelan la influencia de la idea maestra de la cruz. Pondr?a especial ?nfasis en su lectura de la Ilustraci?n, cuyos valores pol?ticos son impensables fuera del Evangelio, y de los movimientos "despertados" contempor?neos, cuya preocupaci?n por el sufrimiento de las v?ctimas y los marginados es fruto de una cultura en cuyo coraz?n, durante dos mil a?os, ha sido un hombre crucificado y condenado injustamente. Apreci? particularmente su cobertura de la famosa grabaci?n de Abbey Road de 1967 de los Beatles de "Lo ?nico que necesitas es el amor" frente a una audiencia en vivo. El sentimiento que transmite esa ic?nica canci?n es uno con el que ni C?sar Augusto, ni Genghis Khan ni Friedrich Nietzsche tendr?an simpat?a en lo m?s m?nimo, pero que de hecho es profundamente congruente con el pensamiento de San Agust?n, Santo Tom?s de Aquino, San Francisco de As?s y San Pablo Ap?stol. Nos guste o no, la revoluci?n cristiana da forma masivamente a la manera en que en Occidente seguimos viendo el mundo. Con esta parte del argumento de Holland, que ocupa el 90% del libro, estoy completamente de acuerdo. El punto que est? haciendo no solo es cierto; es de crucial importancia en un momento en que el cristianismo es, con tanta frecuencia, abandonado o dejado de lado. Dicho esto, para m?, todo el libro se deshizo al final, cuando el autor admiti? que no cree ni en Dios ni, obviamente, en la divinidad de Jes?s o su Resurrecci?n. La ?tica revolucionaria que surgi? de esas creencias le parece convincente, pero las convicciones en s? mismas son sin garant?a, o as? lo siente el. Esta extracci?n de un sistema ?tico a partir de dogmas profundamente cuestionables es un movimiento familiar entre los fil?sofos modernos. Tanto Immanuel Kant como Thomas Jefferson se esforzaron por hacer precisamente eso. Pero es una empresa insensata, porque finalmente es imposible separar la ?tica cristiana de la metaf?sica y de la historia. Si no hay Dios y si Jes?s no resucit? de entre los muertos, ?c?mo es posible que todo ser humano sea digno de respeto infinito y sujeto de derechos inviolables? Si no hay Dios y si Jes?s no resucit? de entre los muertos, ?c?mo no podr?amos concluir que, mediante el poder de su terrible cruz, C?sar gan?? Jes?s puede ser admirado vagamente como un maestro ?tico con el coraje de sus convicciones, pero si muri? y permaneci? en su tumba, entonces prevalecer? la pol?tica de poder, y la afirmaci?n de la dignidad de cada persona es solo un tonto cumplimiento de deseos. Es instructivo que, cuando los primeros cristianos evangelizaron, no hablaron de los derechos humanos o de la dignidad de todas o de otras abstracciones semejantes; hablaron de Jes?s resucitado de entre los muertos por el poder del Esp?ritu Santo. Insistieron en que Dios hab?a levantado a aquel a quien el imperio de C?sar hab?a dado muerte. Tom Holland tiene toda la raz?n en que muchos de los mejores instintos ?ticos y pol?ticos de Occidente provienen de Cristo. Pero, as? como las flores cortadas durar?n poco tiempo en el agua, esas ideas no durar?n mucho si las desarraigamos de la asombrosa facticidad de la cruz de Jes?s.
By: Bishop Robert Barron
More?Tienes un mal d?a? ?Sal del "pensamientos negativos" ahora! Me despert? malhumorada y fuera de especie esta ma?ana. Conoces el dicho: 'Me levant? en el lado equivocado de la cama', esa era yo, claramente. Ciertamente no fue bueno comenzar el d?a como si hubiera comido un mont?n de gomas de gusano agrias. Sin embargo, mientras me sentaba en mi mesa dentro mi cocina comiendo desayuno y leyendo mis escrituras diarias, abr? la puerta principal para dejar entrar el sol y el brillo. ?Entonces sucedi?! Escuch? el glorioso sonido de una sinfon?a de p?jaros cantando. Me sent? all? con los ojos cerrados y escuch?, mientras los p?jaros alababan a su Creador por un d?a m?s. ?Las aves del cielo anidan junto a las aguas y cantan entre el follaje? Salmo 104:12. Era como si el Esp?ritu Santo derramara en mi coraz?n una melod?a de alabanzas. Mi rencor se desmoron? en medio del coro de p?jaros cantando alegremente alabanzas a Dios, su Creador. ?Vengan, cantemos con j?bilo al Se?or; aclamemos a la roca de nuestra salvaci?n? Salmo 95. Este momento del Esp?ritu Santo me ayud? a darme cuenta de que mi mejor escudo, para desviar un mal humor, es cantar alabanzas a Nuestro Dios. No estoy segura de si las aves alguna vez tienen un mal d?a o se ponen malhumoradas. Pero incluso si lo hacen, todav?a cantan alabanzas a su Creador. Jes?s nos dice: ?F?jense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ?No valen ustedes mucho m?s que ellas?? He o?do decir que la manera de dejar los pensamientos negativos es contrarrestarlos con tres pensamientos positivos. Un remedio seguro para sacarme de una actitud negativa es leer los Salmos y agradecer a Dios por todas mis bendiciones y su cuidado amoroso por m? y mi familia y amigos. Claro, a veces solo quiero quedarme en mi mundo de pensamientos negativos por un tiempo con su perdici?n y melancol?a. Pero entonces el Esp?ritu Santo me invita a sentarme en mi cubierta, cerrar los ojos y escuchar a la orquesta de p?jaros cantando. Cuando lo hago, respiro en la Luz de Cristo, cambiando mi melancol?a en una actitud gozosa de acci?n de gracias y alabanza. Gracias, Jes?s, por mostrarme a trav?s del canto de los p?jaros y las flores silvestres, que yo tambi?n puedo regocijarme y cantar alabanzas a Nuestro Creador. ?Ya brotan flores en los campos; ?el tiempo de la canci?n ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las t?rtolas?. Cantar de Cantares 2:12
By: Connie Beckman
MoreComo autor, narrador y conferenciante nacional, trata de difundir la luz de Cristo a todo el mundo. luz de Cristo a todo el mundo. Conozca a Graziano Marcheschi, consultor principal de programaci?n de Shalom World, que describe con gran belleza la esencia del ministerio Shalom. Pr?logo No son frecuentes. D?as de concentraci?n singular en los que todo funciona, y todo encaja; d?as libres de autoconciencia paralizante cuando nos rendimos al flujo y al desarrollo de los acontecimientos... y de la gracia de Dios. As? fue el d?a de la boda de mi hija. Me despert? feliz, esperando el d?a sin ninguno de los nervios del d?a de la boda del padre de la novia. Todo era como deb?a ser. A lo largo del d?a, encontr? paz en cada momento. La misa, presidida por nuestro arzobispo local, fue perfecta: su homil?a fue una brillante apertura a la palabra de Dios. La recepci?n, el brindis del padre de la novia, la pancarta de seis metros de largo desplegada por mis sobrinos en la que se profesaba el amor de un padre por su hija, todo santo, todo parte de un fluir perfecto. Nada podr?a perturbar el perfecto equilibrio. Ni siquiera los susurros fren?ticos de mi hija-novia en mi o?do de que los camareros estaba sirviendo el men? "equivocado" me alarmaron. "?Qu? quieres decir con 'el men? equivocado'?" pregunt?, "?no es lo que hemos pedido!", recalc?. Pero la comida estaba buena. Demasiado buena para alterar el equilibrio de ese d?a tan especial. Compart? con amigos y miembros de la familia. "Muchas gracias por incluirnos", dijo uno. "?Por supuesto, por supuesto!" Todo pas? tan r?pido, tan tranquilo, tan como si fuera guiado desde alg?n lugar m?s all?. Pero la verdadera gracia de ese d?a, lo que lo hizo excepcional y ?nico, fue mi falta de autoconciencia y auto preocupaci?n. Por supuesto, estaba all?. No estaba retra?do ni aturdido. Estaba plenamente consciente, aunque no de m? mismo, sino de todo lo que se desarrollaba hermosa y gratamente entre nosotros. Era una magia poco com?n que s?lo he probado unas pocas veces en mi vida. Un rompecabezas Cuando conoc? los ministerios de Shalom World, me pregunt? por qu? una organizaci?n cat?lica adoptar?a un nombre tan jud?o. Los amigos que conocen mi trabajo con Shalom suelen hacerse la misma pregunta. As? que decid? profundizar para entender mejor una palabra que ha acaparado mi vocabulario desde que tengo uso de raz?n. Como el "Ciao" italiano o el "Aloha" hawaiano, Shalom es una palabra prosaica que se utiliza para saludar y despedirse: "?Shalom!" cuando se conoce a alguien. "?Shalom!" cuando se va. Aunque se traduce com?nmente como "paz", shalom tiene un significado mucho m?s profundo para el pueblo jud?o del que hemos tomado prestada la palabra. Mucho m?s que la ausencia de conflicto, shalom implica una sensaci?n de plenitud y totalidad. La palabra deriva del verbo "shalem", que sugiere una plenitud y unidad en el cuerpo, la mente y el estado de vida. Celebra una tranquilidad o armon?a interior que se manifiesta en el impulso de retribuir, restaurar y hacer algo completo. Cuando un jud?o saluda a otro con shalom, le est? deseando salud, bienestar y prosperidad. Lo mismo ocurre cuando los jud?os o los cristianos bendicen a alguien con la famosa invocaci?n del Libro de los N?meros: "?El SE?OR te bendiga y te proteja! Que el SE?OR haga brillar su rostro sobre ti y te muestre su gracia. Que El SE?OR te descubra su rostro y te conceda la paz" (N?meros 6: 24-26).? No se trata de la "paz y tranquilidad" que a veces pedimos a gritos en tiempos de estr?s. Es una tranquilidad y armon?a que no podemos fabricar y que s?lo Dios puede darnos. S?lo de Dios mismo, de "su rostro" que brilla sobre nosotros, de su protecci?n que nos rodea, podemos recibir la paz interior y la plenitud que son el verdadero significado de Shalom. La Escritura identifica a Dios con la paz hasta tal punto que Shalom se convierte en un nombre de Dios. En el Libro de los Jueces (6:24) Gede?n construye un altar al SE?OR y lo llama "Yahv?-Shalom" ("Dios es la paz"). Cuando deseamos shalom a alguien, le estamos deseando a Dios. Un anticipo Desde el punto de vista cristiano, shalom se convierte en otra palabra para referirse al Reino de Dios. En su sentido m?s profundo, el Reino es Jesucristo mismo. En su persona, Jes?s encarna el Reino de Dios. Cuando dice: "El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios est? cerca", Jes?s anuncia que en su persona, como Dios y como hombre, el cielo y la tierra se han encontrado y el Reino de Dios, la presencia misma de Dios, est? ahora entre nosotros. Y qu? entendemos por reino sino el gobierno de Dios sobre nosotros, su reinado extendido por la tierra, una manifestaci?n de los mismos atributos del shalom: plenitud, seguridad, tranquilidad, armon?a y paz. En un libro titulado Not the Way It's Supposed to Be: A Breviary of Sin, el autor Cornelius Plantinga presenta la comprensi?n de la Biblia hebrea de shalom de esta manera: "El entrelazamiento de Dios, los seres humanos y toda la creaci?n en justicia, plenitud y deleite es lo que los profetas hebreos llaman shalom. ... En la Biblia, shalom significa florecimiento universal, plenitud y deleite - un rico estado de cuestiones en el que se satisfacen las necesidades naturales y se emplean fruct?feramente los dones naturales, un estado de cuestiones que inspira un alegre asombro cuando su Creador y Salvador abre las puertas y acoge a las criaturas en las que se deleita. Shalom, en otras palabras, es la forma en que las cosas deben ser". Qu? descripci?n tan perfecta del Reino de Dios. Como cristianos, cuando decimos shalom, deseamos la plenitud del Reino. Pedimos que Dios nos gu?e como individuos y como naciones. Anhelamos la plenitud de la morada del Esp?ritu Santo en nosotros. El shalom en los labios de Jes?s era un recordatorio para los disc?pulos de que lo que ?l tra?a no era m?s que un anticipo de lo que vendr?a en la plenitud del Reino de Dios. Este concepto de shalom es lo que experiment? el d?a de la boda de mi hija: una sensaci?n de armon?a, la ausencia de lucha y de preocupaci?n por uno mismo, el abandono del miedo y la confianza sin esfuerzo en la providencia de Dios. Por eso Jes?s reprendi? m?s que los vientos cuando los disc?pulos gritaron: "?Se?or, s?lvanos! ?Estamos pereciendo!" en respuesta a la repentina tormenta que los llen? de terror mientras Jes?s yac?a dormido en la parte trasera de la barca. Les ech? en cara porque se siento decepcionado de que hubieran renunciado al shalom. No estaban simplemente ansiosos; ten?an mucho miedo en el fondo. Olvidaron que no estaban en verdadero peligro porque el SE?OR del cielo y de la tierra estaba en la barca con ellos. Tem?an que les fallara, que se durmiera ante el peligro y que les dejara ahogarse. Pero el verdadero shalom significa saber que nunca estamos en peligro mortal; recordar que siempre estamos en manos del SE?OR del cielo y de la tierra. Significa confiar, en lo m?s profundo de nuestro ser, que en las manos de Dios encontramos seguridad, consuelo, armon?a y paz. Si quisieras crear un ministerio para llevar las buenas noticias del Evangelio a millones de personas en todo el mundo, si so?aras con una revista impresa, una programaci?n de televisi?n y una oraci?n permanente que animar? a los lectores y espectadores con el mensaje de Jes?s: "Les digo esto para que encuentren la paz en m?. En el mundo tendr?n que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo" (Juan 16:33). ?C?mo llamar?an a ese ministerio? ?Qu? tal Shalom World?
By: Graziano Marcheschi
MoreLe pregunt? al Se?or,? ??Por qu?, por qu? esta cruz en nuestras vidas?" ?Y me dio una respuesta incre?ble! Como Sim?n el Cireneo, es vocaci?n de todo cristiano llevar la Cruz de Cristo. Es por eso que San Juan Mar?a Vianney dijo: "Todo es un recordatorio de la Cruz. Nosotros mismos estamos hechos en la forma de la Cruz". Hay mucho que desempacar en esa ense?anza profunda, aunque aparentemente simple. El sufrimiento que experimentamos nos permite participar del sufrimiento de Cristo. Sin la voluntad de abrazar el sufrimiento por Cristo, no podemos cumplir nuestra misi?n cristiana en la tierra. El cristianismo es la ?nica religi?n que reconoce los aspectos salv?ficos del sufrimiento y ense?a que el sufrimiento puede ayudarnos a alcanzar la salvaci?n eterna, si lo unimos al propio sufrimiento de Cristo. El venerable Fulton Sheen, dijo que a menos que haya una cruz en nuestras vidas, nunca habr? una resurrecci?n. Jes?s mismo nos dice lo que se requiere para ser su disc?pulo, ?Si alguno quiere ser mi disc?pulo, que se niegue a s? mismo, tome su cruz y me siga? (Mateo 16:24). Una vez m?s dijo Jes?s en Mateo 10:38, ?El que no tome su cruz y me siga, no es digno de m??. Jes?s muri? en la Cruz para salvar al mundo. Despu?s de su muerte, ascendi? al cielo, pero dej? la cruz en el mundo. ?l sab?a que cada persona que quisiera seguirlo al cielo lo har?a a trav?s del camino de la cruz. San Juan Mar?a Vianney tambi?n nos recuerda que ?La Cruz es la escalera al Cielo.? Nuestra disposici?n para abrazar la Cruz nos permite subir por esa escalera al cielo. Hay muchos caminos a la destrucci?n, pero un s?lo camino al cielo ?el camino de la Cruz. Lo Profundo de mi Coraz?n En 2016, mientras estudiaba para mi Maestr?a, mi madre comenz? a mostrar signos de debilidad. Los m?dicos sugirieron una biopsia. Durante la Semana Santa, recibimos el informe de que mi madre ten?a c?ncer. Mi familia estaba devastada por la noticia. Esa noche, me sent? en mi habitaci?n y mir? una estatua de Jes?s cargando Su Cruz. Lentamente, las l?grimas fluyeron de mis ojos mientras le reclamaba a Jes?s: durante los ?ltimos dos a?os casi nunca falt? a la Santa Misa, rezaba Rosarios todos los d?as y dedicaba mucho tiempo al trabajo del reino de Dios (yo estaba bastante activo en Jesus Youth en ese momento). Mi piadosa madre era muy devota de la Virgen Mar?a. As? que le pregunt? a Jes?s desde lo profundo de mi coraz?n, "?Por qu?, por qu? esta cruz en nuestras vidas?" Durante esa Semana Santa, yo pas? por una gran agon?a. Mientras estaba sentado en mi habitaci?n mirando la estatua, un pensamiento lleg? a mi mente. Jes?s est? solo llevando Su cruz. Despu?s de un momento, escuch? una voz en mi coraz?n que dec?a: "Josin, ?puedes ayudarme a llevar mi cruz?" Me di cuenta de lo que Jes?s me estaba llamando a hacer y mi vocaci?n se hizo evidente. Iba a ayudar a llevar la Cruz de Jes?s, como Sim?n de Cirene. Alrededor de ese tiempo, hice una visita a uno de mis mentores en Jesus Youth y compart? con ?l el dolor que estaba sufriendo desde el diagn?stico de c?ncer de mi madre. Despu?s de escuchar mis problemas, me dio s?lo un consejo: ?Josin, al orar por tu situaci?n actual, encontrar?s una de dos respuestas: o Dios sanar? completamente a tu madre, o de lo contrario ?l no tiene ning?n plan para curar esta enfermedad, sino que est? permitiendo esta enfermedad como una cruz para llevar. Pero si ese es el caso, ?l tambi?n les dar? a ti y a tu familia la gracia y la fuerza para soportarlo". Pronto llegu? a entender que Dios estaba respondiendo a mis oraciones de la segunda manera. Me dio la gracia y la fuerza para llevar Su cruz; y no s?lo a m?, sino a toda mi familia. Con el paso del tiempo, comenc? a darme cuenta de que esta cruz de c?ncer estaba purificando a nuestra familia. Aument? nuestra fe. Transform? a mi padre en un hombre de oraci?n. Me ayud? y me gui? a elegir la vida religiosa. Ayud? a mi hermana a acercarse m?s a Jes?s. Esta cruz finalmente ayud? a mi madre a ir pac?ficamente a la Jerusal?n celestial. La Carta de Santiago (1:12) dice "Feliz el hombre que soporta pacientemente la prueba, porque, despu?s de probado, recibir? la corona de vida que el Se?or prometi? a los que lo aman." En junio de 2018, la enfermedad de mi madre hab?a empeorado. Ella estaba bajo tremendo dolor, pero sorprendentemente, se mantuvo alegre. Un d?a le dijo a mi padre: "Basta ya de todo este tratamiento. Despu?s de todo, me voy a ir al cielo". Unos d?as m?s tarde, se despert? de un sue?o y le dijo a mi padre "Vi un sue?o", pero antes de que pudiera elaborar, Celine Thomas parti? de este mundo, completando su peregrinaci?n terrenal. Durante el transcurso de dos a?os, a trav?s de 30 quimioterapias y dos cirug?as mayores, ella llev? su cruz fielmente sin alivio de su dolor. Ahora estoy seguro de que ella est? viendo la gloria de Cristo, cara a cara. EL SECRETO ?Podemos imaginar a nuestro Se?or dici?ndonos: "Tengo muchos amigos en Mi mesa, pero muy pocos en Mi Cruz?" Durante la crucifixi?n de Jes?s, Mar?a Magdalena estuvo valientemente ante la Cruz. Ella busc? estar con Cristo en su sufrimiento. Y por esto, tres d?as despu?s, fue ella la que vio por primera vez la gloria del Se?or resucitado. Este encuentro transform? su dolor en alegr?a y la convirti? en Ap?stol de los Ap?stoles. El gran m?stico carmelita San Juan de la Cruz dice: ?El que no busca la cruz de Cristo no busca la gloria de Cristo?. La gloria de Cristo est? oculta en Su Pasi?n. ?Este es el maravilloso secreto de la cruz! San Pedro nos recuerda, ?M?s bien al?grense de participar en los sufrimientos de Cristo, pues tambi?n se le conceder?n las alegr?as m?s grandes el d?a en que se nos descubra su gloria? (1 Pedro 4:13). Al igual que Santa Mar?a Magdalena, si estamos al pie de la cruz con la voluntad de sufrir con ?l, tambi?n nosotros encontraremos al Se?or resucitado, y ?l convertir? nuestros problemas en mensajes, nuestras pruebas en testimonios, y nuestras dificultades en triunfos. Se?or Jes?s, me entrego totalmente a ti a trav?s de las manos de la Virgen Mar?a. Dame la fuerza para llevar mi cruz despu?s de Ti, todos los d?as de mi vida. Am?n.
By: Brother Josin Thomas O.P
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