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Sep 02, 2021 232 Mario Forte
Encuentro

Soy ciego pero sigo viendo

?Camino por fe, no por vista?, dice sonriendo Mario Forte mientras comparte un asombroso testimonio de vida.

Nac? con glaucoma, as? que al comienzo de mi vida, apenas ve?a parcialmente con el ojo izquierdo y absolutamente nada con el derecho. A lo largo de los a?os, he tenido m?s de 30 cirug?as, la primera cuando ten?a solo tres meses … A la edad de siete a?os, los m?dicos me extirparon el ojo derecho con la esperanza de mantener la vista en mi ojo izquierdo. Cuando ten?a doce a?os, me atropell? un autom?vil mientras cruzaba la calle de camino a casa desde la escuela. Al salir disparado por el aire, cre? que era Superman por un momento. Ca? fuertemente y termin? con un desprendimiento de retina, entre otras cosas, tuve tres meses fuera de la escuela recuper?ndome y someti?ndome a m?s operaciones, as? que tuve que repetir el s?ptimo grado.

Todo es posible

De ni?o, la ceguera era normal para m? porque no pod?a compararla con ninguna otra cosa, pero Dios me dio una idea. Desde muy temprana edad, antes de recibir cualquier instrucci?n oficial, hablaba con Dios, como con cualquier otra persona porque estaba acostumbrado a comunicarme con personas que no pod?a ver.

Solo lograba distinguir la diferencia entre la luz y la oscuridad, pero un d?a, en un abrir y cerrar de ojos, todo se volvi? negro, como una luz que se apaga. Aunque he estado en total oscuridad durante m?s de 30 a?os, la gracia de Dios me ha dado el valor para seguir adelante. Ahora, no es la luz f?sica lo que veo, sino la luz de Dios en el interior. Sin ?l, no ser?a mas que un trozo de madera. El Esp?ritu Santo hace todo posible.

A veces, la gente incluso se olvida de que soy ciego porque puedo moverme por la casa, manejar una computadora y cuidar de m? mismo. Esto es gracias a mis padres que siempre me animaron a hacer las cosas por mi cuenta. Mi padre era un electricista que me llevaba consigo para ayudarme a comprender su oficio, incluso me hizo instalar tomas de corriente e interruptores. Me ense?? a pensar de forma l?gica para que pudiera adaptarme e improvisar cuando las cosas salieran mal. Mi madre, con su naturaleza cari?osa y amorosa, sembr? las semillas de mi fe. Ella se asegur? de que rez?ramos juntos el Rosario y la Coronilla de la Divina Misericordia todos los d?as, para que esas oraciones quedasen grabadas en mi memoria.

Me permitieron graduarme con ?xito con un t?tulo en inform?tica. Con su ayuda, contactaba a tutores para obtener el esquema del curso antes de que comenzara el trimestre. Luego ?bamos a la biblioteca a copiar todos los materiales relevantes para que la Royal Blind Society pudiera transcribirlos por m?.

Una llamada superior

En mi adolescencia, tuve una experiencia extraordinaria cuando Dios me llam?. En ese momento, todav?a ten?a algo de vista en mi ojo izquierdo. Un d?a, mientras oraba en la iglesia, el altar mayor se ilumin? de repente con una luz intensa y una voz interior me habl? con ternura, diciendo: ?Ven, ven a m??. Esto sucedi? tres veces. Desde entonces, he sentido Su mano protegi?ndome con un amor y misericordia que no merezco.

Este llamado me llev? a considerar si ser?a posible convertirme en sacerdote o di?cono. Desde luego era poco realista, pero mis estudios de teolog?a profundizaron mi fe. Comenc? a liderar la devoci?n a la Divina Misericordia en un grupo carism?tico de oraci?n con el apoyo del p?rroco. A pesar de todos los contratiempos que he sufrido, estoy agradecido de poder estar al servicio del Se?or y las personas que he conocido a trav?s de los eventos que organizo, las devociones a la Divina Misericordia, la adoraci?n durante toda la noche y 40 D?as por la Vida, tambi?n me han ayudado. Despu?s de la muerte de mis padres, mi hermana y mi sobrina se han convertido en mi familia y me ayudan semanalmente con las tareas dom?sticas y las necesidades especiales de transporte.

En lo profundo de mi coraz?n

Los hechos m?s tr?gicos de mi vida no son la p?rdida de mi vista sino la p?rdida de mis parientes m?s cercanos, por lo que estoy especialmente agradecido a estos amigos que me acompa?an al cementerio para compartir algo de comer junto a las tumbas de mis seres queridos y rezar la Coronilla de la Divina Misericordia por sus almas. Intento concentrarme en lo positivo, en lo que tengo, en lugar de lo que me falta. Me esfuerzo por hacer lo mejor que puedo para cumplir los mandamientos de Dios sobre el amor. Todos los d?as, estoy decidido a poner la voluntad de Dios en primer lugar y poner el Evangelio en acci?n.

San Pablo dijo: «Por fe caminamos, no por vista». (2 Corintios 5: 7.) A menudo bromeo diciendo que literalmente hago esto. Ese peque?o verso dice mucho. No veremos los frutos de nuestro trabajo en esta vida. Es un gran gozo trabajar en la vi?a de Dios. Jes?s sufri? y muri? por m?. Cada persona puede decir esto. Cualquiera que quiera conocerlo puede venir a recibir al Se?or. Doy gracias y alabo al Se?or por habernos dado la oportunidad de recibir Su gloriosa presencia en nuestro ser. Su Palabra viva puede revivirnos con la esperanza de la Resurrecci?n, para que podamos vivir cada d?a en Su presencia y cumplir Su mandato de amar. En mi coraz?n, canto ?Aleluya!

Dios eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasi?n inagotable; M?ranos con bondad y aumenta Tu misericordia para que en los momentos dif?ciles no nos desesperemos, sino que nos sometamos con gran confianza a Tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia mismos. Am?n.

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Mario Forte

Mario Forte Article is based on the interview given by Mario Forte for the Shalom World TV program ?Triumph?. To watch the episode visit: shalomworld.org/episode/mario-forte

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