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T? vida nunca ser? la misma, cuando te enamores de Cristo.
En virtud de nuestro bautismo estamos a ser llamados disc?pulos misioneros.? El Cristo resucitado encomend? a sus seguidores para llevar a cabo su misi?n.? ?Id, pues, y haced disc?pulos a todas las personas bautiz?ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp?ritu Santo?, (Matero 28:19). Para hacer esto, necesitamos empoderarnos de Cristo.? ?qu? significa esto?
Un buen lugar para comenzar es Juan 15 ?Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el vi?ador?, ?todo sarmiento que en m? no da fruto, lo corta y todo el da fruto, lo limpia, para que d? m?s fruto? (Juan 15-1-2).? Para ser transformados necesitamos ser podados por la oraci?n y el sufrimiento.? Si bien la oraci?n es necesaria para participar en la vida divina, es el sufrimiento el que puede romper los l?mites que nos separan de Dios.? En ciertos momentos de la vida, como durante una profunda p?rdida, rechazo o fracaso, perdemos el control.? Tarde o temprano todos experimentamos el dolor.
En esos momentos el Se?or est? contigo en su dolor.? Lo ha sufrido todo, ?l te ama y sostiene t? ser, cada momento de t? existencia.? Descansando en sus brazos, uni?ndote a ?l, puedes hacer lo imposible.? Si has sido rechazado, traicionado o perjudicado, usted podr? perdonar a trav?s de la gracia de Dios.
El perd?n es un componente clave para la transformaci?n.? Cuando no perdonamos nos quedamos atrapados en esa dolorosa experiencia.? Se reprime nuestra relaci?n con Dios, los dem?s y nosotros mismos.? Cuando permites que Dios tome el control, el perd?n llega y el dolor desaparece.? Esto pasa a pesar de ti.? Ocurre cuando dices ?s?? a la voluntad de Dios, como lo hizo nuestra Sant?sima Madre en la Anunciaci?n, ?he aqu? la sierva del Se?or, h?gase en mi seg?n su palabra? (Lucas 1:38).
Ir?nicamente para algunos cat?licos esta invitaci?n parece extra?a.? Muchos cat?licos tienen dificultades hasta para decir el nombre de Jes?s, y mucho menos para decir ?Amo a Jes?s?, porque parece protestante o evang?lico.? Usted est? hecho a imagen y semejanza de Dios.? ?l es amor, as? que est?s hecho para amar y ser amado por Dios.? Como hijo amado de Dios, ?c?mo puedes temer a Dios, a quien Jes?s nos invita a llamar Padre?, es por eso que Jes?s dice en Juan 15,? ?no os llamo siervos, a vosotros los he llamado amigos?.? Este es el modelo de amistad de la genuina religi?n.
Como dijo Santa Catalina de G?nova, ?Dios es mi profundidad?.? Mil a?os antes de Santa Catalina, San Anastasio que hizo tanto para luchar contra el arrianismo y contribuir al Credo de Nicea, dijo: ?El hijo de Dios se hizo hombre para que el hombre pudiera convertirse en Dios?.? Participar en esta realidad es la transformaci?n. Por eso el misterio cristiano encarna al verdadero yo en la Divina Trinidad.? Es por eso que el sufrimiento no es lo peor que te puede pasar, porque al parecer, es la forma m?s efectiva de eliminar al falso yo.
La cruz lleva a la Resurrecci?n.?? Ese es el misterio Pascual, que nosotros estamos llamados vivir todos los d?as. Lo que le sucede a Cristo Jes?s, esta destinado a pasarnos porque somos miembros de su cuerpo m?stico, La Iglesia.?? San Ignacio de Antioqu?a expres? la necesidad del sufrimiento de la siguiente manera:
Era necesario que Cristo sufriera:? Era imposible para su Pasi?n, que no hubiera pasado? (sus disc?pulos) no pudieron reconocer que ?l tuvo que sufrir para entrar en su Gloria.?? Dejando atr?s la gloria que tuvo con su Padre, sali? a salvar a su pueblo antes de que se hiciera el Mundo.? Esta salvaci?n s?lo puede ser alcanzada por el sufrimiento del autor de nuestra vida, cuando lo ense?o Pablo cuando dijo: ?el autor de la vida misma se perfeccion? a trav?s del sufrimiento? (de un discurso).
La Iglesia como cuerpo de Cristo, debemos pasar por el mismo proceso de transformaci?n que se produce por el sufrimiento.? Lo importante es encontrar a Dios en medio de tus aflicciones.? Una vez encuentres a Dios en todas las cosas, te vuelvas indestructible porque Dios est? trabajando en ti.
Deacon Jim McFadden ministers at Saint John the Baptist Catholic Church in Folsom, California. He is a teacher of Theology and serves in adult faith formation and spiritual direction.
El historiador popular Tom Holland ha escrito un libro extraordinario llamado Dominio: Como la revoluci?n Cristiana Renov? el mundo. El subt?tulo resume su argumento. Holland es profundamente impaciente con la ideolog?a secularista que reina en la academia y que tiende a considerar al cristianismo como una religi?n desacreditada y pasada de moda, un vestigio de una era primitiva y precient?fica, un obst?culo para el progreso tanto moral como intelectual. De hecho, argumenta, el cristianismo ha sido y sigue siendo el moldeador m?s poderoso de la mente occidental, aunque su influencia es tan penetrante y profunda que f?cilmente se pasa por alto. Su estrategia muy eficaz para sacar esto a la luz es, en primer lugar, desconocer el cristianismo a trav?s de un relato brutalmente realista de lo que significaba la crucifixi?n en el mundo antiguo. Ser ejecutado en una cruz romana era casi el peor destino que alguien en ese momento podr?a haber imaginado. El mismo hecho de que nuestra palabra "insoportable", que designa el tipo de dolor m?s agonizante, proviene del lat?n ex cruce (de la cruz) claramente delata el juego. Pero m?s que el terrible sufrimiento f?sico de la cruz fue su insuperable humillaci?n. Ser desnudado, clavado en dos trozos de madera, dejado morir en el transcurso de varias horas o incluso d?as, expuesto a las burlas de las personas, y luego, incluso despu?s de la muerte, que le entreguen el cuerpo para ser devorado por las aves y las bestias del campo era una de las experiencias m?s degradantes posibles. Por lo tanto, que los primeros cristianos proclamaran a un criminal crucificado como el Hijo de Dios resucitado no podr?a haber sido un mensaje m?s c?mico, desconcertante y revolucionario. Cambi? todas las suposiciones del mundo antiguo acerca de Dios, la humanidad y el orden correcto de la sociedad. Si Dios pod?a ser identificado con un hombre crucificado, entonces hasta los miembros m?s humildes y olvidados de la humanidad son dignos de amor. Y que los primeros seguidores de Jes?s no s?lo declararan esta verdad, sino que la vivieran de manera concreta cuidando a los desamparados, los enfermos, los reci?n nacidos y los ancianos, hizo que su mensaje fuera a?n m?s subversivo. Aunque ?l explora muchas otras formas en que la filosof?a cristiana influy? en la civilizaci?n occidental, Holland identifica esta idea, que irradia del Jes?s crucificado, como la m?s impactante. Que demos por sentado que todo ser humano es digno de respeto, que todas las personas portan los mismos derechos y dignidad, que el amor compasivo es la actitud ?tica m?s loable es sencillamente una funci?n de nuestra formaci?n cultural cristiana, lo reconozcamos o no. Una prueba de esto se puede encontrar mirando hacia atr?s a la civilizaci?n antigua, donde ninguna de estas nociones prevalec?a, y mirando, incluso ahora, a las sociedades no moldeadas por el cristianismo, donde estos valores no son de ninguna manera incuestionablemente reverenciados. La mayor parte del libro de Holland se ocupa del an?lisis de momentos clave de la historia occidental, que revelan la influencia de la idea maestra de la cruz. Pondr?a especial ?nfasis en su lectura de la Ilustraci?n, cuyos valores pol?ticos son impensables fuera del Evangelio, y de los movimientos "despertados" contempor?neos, cuya preocupaci?n por el sufrimiento de las v?ctimas y los marginados es fruto de una cultura en cuyo coraz?n, durante dos mil a?os, ha sido un hombre crucificado y condenado injustamente. Apreci? particularmente su cobertura de la famosa grabaci?n de Abbey Road de 1967 de los Beatles de "Lo ?nico que necesitas es el amor" frente a una audiencia en vivo. El sentimiento que transmite esa ic?nica canci?n es uno con el que ni C?sar Augusto, ni Genghis Khan ni Friedrich Nietzsche tendr?an simpat?a en lo m?s m?nimo, pero que de hecho es profundamente congruente con el pensamiento de San Agust?n, Santo Tom?s de Aquino, San Francisco de As?s y San Pablo Ap?stol. Nos guste o no, la revoluci?n cristiana da forma masivamente a la manera en que en Occidente seguimos viendo el mundo. Con esta parte del argumento de Holland, que ocupa el 90% del libro, estoy completamente de acuerdo. El punto que est? haciendo no solo es cierto; es de crucial importancia en un momento en que el cristianismo es, con tanta frecuencia, abandonado o dejado de lado. Dicho esto, para m?, todo el libro se deshizo al final, cuando el autor admiti? que no cree ni en Dios ni, obviamente, en la divinidad de Jes?s o su Resurrecci?n. La ?tica revolucionaria que surgi? de esas creencias le parece convincente, pero las convicciones en s? mismas son sin garant?a, o as? lo siente el. Esta extracci?n de un sistema ?tico a partir de dogmas profundamente cuestionables es un movimiento familiar entre los fil?sofos modernos. Tanto Immanuel Kant como Thomas Jefferson se esforzaron por hacer precisamente eso. Pero es una empresa insensata, porque finalmente es imposible separar la ?tica cristiana de la metaf?sica y de la historia. Si no hay Dios y si Jes?s no resucit? de entre los muertos, ?c?mo es posible que todo ser humano sea digno de respeto infinito y sujeto de derechos inviolables? Si no hay Dios y si Jes?s no resucit? de entre los muertos, ?c?mo no podr?amos concluir que, mediante el poder de su terrible cruz, C?sar gan?? Jes?s puede ser admirado vagamente como un maestro ?tico con el coraje de sus convicciones, pero si muri? y permaneci? en su tumba, entonces prevalecer? la pol?tica de poder, y la afirmaci?n de la dignidad de cada persona es solo un tonto cumplimiento de deseos. Es instructivo que, cuando los primeros cristianos evangelizaron, no hablaron de los derechos humanos o de la dignidad de todas o de otras abstracciones semejantes; hablaron de Jes?s resucitado de entre los muertos por el poder del Esp?ritu Santo. Insistieron en que Dios hab?a levantado a aquel a quien el imperio de C?sar hab?a dado muerte. Tom Holland tiene toda la raz?n en que muchos de los mejores instintos ?ticos y pol?ticos de Occidente provienen de Cristo. Pero, as? como las flores cortadas durar?n poco tiempo en el agua, esas ideas no durar?n mucho si las desarraigamos de la asombrosa facticidad de la cruz de Jes?s.
By: Bishop Robert Barron
More?Tienes un mal d?a? ?Sal del "pensamientos negativos" ahora! Me despert? malhumorada y fuera de especie esta ma?ana. Conoces el dicho: 'Me levant? en el lado equivocado de la cama', esa era yo, claramente. Ciertamente no fue bueno comenzar el d?a como si hubiera comido un mont?n de gomas de gusano agrias. Sin embargo, mientras me sentaba en mi mesa dentro mi cocina comiendo desayuno y leyendo mis escrituras diarias, abr? la puerta principal para dejar entrar el sol y el brillo. ?Entonces sucedi?! Escuch? el glorioso sonido de una sinfon?a de p?jaros cantando. Me sent? all? con los ojos cerrados y escuch?, mientras los p?jaros alababan a su Creador por un d?a m?s. ?Las aves del cielo anidan junto a las aguas y cantan entre el follaje? Salmo 104:12. Era como si el Esp?ritu Santo derramara en mi coraz?n una melod?a de alabanzas. Mi rencor se desmoron? en medio del coro de p?jaros cantando alegremente alabanzas a Dios, su Creador. ?Vengan, cantemos con j?bilo al Se?or; aclamemos a la roca de nuestra salvaci?n? Salmo 95. Este momento del Esp?ritu Santo me ayud? a darme cuenta de que mi mejor escudo, para desviar un mal humor, es cantar alabanzas a Nuestro Dios. No estoy segura de si las aves alguna vez tienen un mal d?a o se ponen malhumoradas. Pero incluso si lo hacen, todav?a cantan alabanzas a su Creador. Jes?s nos dice: ?F?jense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ?No valen ustedes mucho m?s que ellas?? He o?do decir que la manera de dejar los pensamientos negativos es contrarrestarlos con tres pensamientos positivos. Un remedio seguro para sacarme de una actitud negativa es leer los Salmos y agradecer a Dios por todas mis bendiciones y su cuidado amoroso por m? y mi familia y amigos. Claro, a veces solo quiero quedarme en mi mundo de pensamientos negativos por un tiempo con su perdici?n y melancol?a. Pero entonces el Esp?ritu Santo me invita a sentarme en mi cubierta, cerrar los ojos y escuchar a la orquesta de p?jaros cantando. Cuando lo hago, respiro en la Luz de Cristo, cambiando mi melancol?a en una actitud gozosa de acci?n de gracias y alabanza. Gracias, Jes?s, por mostrarme a trav?s del canto de los p?jaros y las flores silvestres, que yo tambi?n puedo regocijarme y cantar alabanzas a Nuestro Creador. ?Ya brotan flores en los campos; ?el tiempo de la canci?n ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las t?rtolas?. Cantar de Cantares 2:12
By: Connie Beckman
MoreLe pregunt? al Se?or,? ??Por qu?, por qu? esta cruz en nuestras vidas?" ?Y me dio una respuesta incre?ble! Como Sim?n el Cireneo, es vocaci?n de todo cristiano llevar la Cruz de Cristo. Es por eso que San Juan Mar?a Vianney dijo: "Todo es un recordatorio de la Cruz. Nosotros mismos estamos hechos en la forma de la Cruz". Hay mucho que desempacar en esa ense?anza profunda, aunque aparentemente simple. El sufrimiento que experimentamos nos permite participar del sufrimiento de Cristo. Sin la voluntad de abrazar el sufrimiento por Cristo, no podemos cumplir nuestra misi?n cristiana en la tierra. El cristianismo es la ?nica religi?n que reconoce los aspectos salv?ficos del sufrimiento y ense?a que el sufrimiento puede ayudarnos a alcanzar la salvaci?n eterna, si lo unimos al propio sufrimiento de Cristo. El venerable Fulton Sheen, dijo que a menos que haya una cruz en nuestras vidas, nunca habr? una resurrecci?n. Jes?s mismo nos dice lo que se requiere para ser su disc?pulo, ?Si alguno quiere ser mi disc?pulo, que se niegue a s? mismo, tome su cruz y me siga? (Mateo 16:24). Una vez m?s dijo Jes?s en Mateo 10:38, ?El que no tome su cruz y me siga, no es digno de m??. Jes?s muri? en la Cruz para salvar al mundo. Despu?s de su muerte, ascendi? al cielo, pero dej? la cruz en el mundo. ?l sab?a que cada persona que quisiera seguirlo al cielo lo har?a a trav?s del camino de la cruz. San Juan Mar?a Vianney tambi?n nos recuerda que ?La Cruz es la escalera al Cielo.? Nuestra disposici?n para abrazar la Cruz nos permite subir por esa escalera al cielo. Hay muchos caminos a la destrucci?n, pero un s?lo camino al cielo ?el camino de la Cruz. Lo Profundo de mi Coraz?n En 2016, mientras estudiaba para mi Maestr?a, mi madre comenz? a mostrar signos de debilidad. Los m?dicos sugirieron una biopsia. Durante la Semana Santa, recibimos el informe de que mi madre ten?a c?ncer. Mi familia estaba devastada por la noticia. Esa noche, me sent? en mi habitaci?n y mir? una estatua de Jes?s cargando Su Cruz. Lentamente, las l?grimas fluyeron de mis ojos mientras le reclamaba a Jes?s: durante los ?ltimos dos a?os casi nunca falt? a la Santa Misa, rezaba Rosarios todos los d?as y dedicaba mucho tiempo al trabajo del reino de Dios (yo estaba bastante activo en Jesus Youth en ese momento). Mi piadosa madre era muy devota de la Virgen Mar?a. As? que le pregunt? a Jes?s desde lo profundo de mi coraz?n, "?Por qu?, por qu? esta cruz en nuestras vidas?" Durante esa Semana Santa, yo pas? por una gran agon?a. Mientras estaba sentado en mi habitaci?n mirando la estatua, un pensamiento lleg? a mi mente. Jes?s est? solo llevando Su cruz. Despu?s de un momento, escuch? una voz en mi coraz?n que dec?a: "Josin, ?puedes ayudarme a llevar mi cruz?" Me di cuenta de lo que Jes?s me estaba llamando a hacer y mi vocaci?n se hizo evidente. Iba a ayudar a llevar la Cruz de Jes?s, como Sim?n de Cirene. Alrededor de ese tiempo, hice una visita a uno de mis mentores en Jesus Youth y compart? con ?l el dolor que estaba sufriendo desde el diagn?stico de c?ncer de mi madre. Despu?s de escuchar mis problemas, me dio s?lo un consejo: ?Josin, al orar por tu situaci?n actual, encontrar?s una de dos respuestas: o Dios sanar? completamente a tu madre, o de lo contrario ?l no tiene ning?n plan para curar esta enfermedad, sino que est? permitiendo esta enfermedad como una cruz para llevar. Pero si ese es el caso, ?l tambi?n les dar? a ti y a tu familia la gracia y la fuerza para soportarlo". Pronto llegu? a entender que Dios estaba respondiendo a mis oraciones de la segunda manera. Me dio la gracia y la fuerza para llevar Su cruz; y no s?lo a m?, sino a toda mi familia. Con el paso del tiempo, comenc? a darme cuenta de que esta cruz de c?ncer estaba purificando a nuestra familia. Aument? nuestra fe. Transform? a mi padre en un hombre de oraci?n. Me ayud? y me gui? a elegir la vida religiosa. Ayud? a mi hermana a acercarse m?s a Jes?s. Esta cruz finalmente ayud? a mi madre a ir pac?ficamente a la Jerusal?n celestial. La Carta de Santiago (1:12) dice "Feliz el hombre que soporta pacientemente la prueba, porque, despu?s de probado, recibir? la corona de vida que el Se?or prometi? a los que lo aman." En junio de 2018, la enfermedad de mi madre hab?a empeorado. Ella estaba bajo tremendo dolor, pero sorprendentemente, se mantuvo alegre. Un d?a le dijo a mi padre: "Basta ya de todo este tratamiento. Despu?s de todo, me voy a ir al cielo". Unos d?as m?s tarde, se despert? de un sue?o y le dijo a mi padre "Vi un sue?o", pero antes de que pudiera elaborar, Celine Thomas parti? de este mundo, completando su peregrinaci?n terrenal. Durante el transcurso de dos a?os, a trav?s de 30 quimioterapias y dos cirug?as mayores, ella llev? su cruz fielmente sin alivio de su dolor. Ahora estoy seguro de que ella est? viendo la gloria de Cristo, cara a cara. EL SECRETO ?Podemos imaginar a nuestro Se?or dici?ndonos: "Tengo muchos amigos en Mi mesa, pero muy pocos en Mi Cruz?" Durante la crucifixi?n de Jes?s, Mar?a Magdalena estuvo valientemente ante la Cruz. Ella busc? estar con Cristo en su sufrimiento. Y por esto, tres d?as despu?s, fue ella la que vio por primera vez la gloria del Se?or resucitado. Este encuentro transform? su dolor en alegr?a y la convirti? en Ap?stol de los Ap?stoles. El gran m?stico carmelita San Juan de la Cruz dice: ?El que no busca la cruz de Cristo no busca la gloria de Cristo?. La gloria de Cristo est? oculta en Su Pasi?n. ?Este es el maravilloso secreto de la cruz! San Pedro nos recuerda, ?M?s bien al?grense de participar en los sufrimientos de Cristo, pues tambi?n se le conceder?n las alegr?as m?s grandes el d?a en que se nos descubra su gloria? (1 Pedro 4:13). Al igual que Santa Mar?a Magdalena, si estamos al pie de la cruz con la voluntad de sufrir con ?l, tambi?n nosotros encontraremos al Se?or resucitado, y ?l convertir? nuestros problemas en mensajes, nuestras pruebas en testimonios, y nuestras dificultades en triunfos. Se?or Jes?s, me entrego totalmente a ti a trav?s de las manos de la Virgen Mar?a. Dame la fuerza para llevar mi cruz despu?s de Ti, todos los d?as de mi vida. Am?n.
By: Brother Josin Thomas O.P
MoreMientras estaba sentada en la misa escuchando al sacerdote proclamar el Evangelio seg?n Lucas (6:12-19), escuch? las palabras con o?dos nuevos y las comprend? de una manera que nunca antes hab?a hecho. El mensaje del Evangelio: Jes?s eligi? a Doce. Doce. De todos sus seguidores, eligi? s?lo a Doce. ?Qu? se necesita para ser uno de los Doce? Me pregunto qu? rez? Jes?s en la monta?a la noche anterior. ?Fue dif?cil tomar la decisi?n o la deliberaci?n fue breve porque los que pronto ser?an Doce Ap?stoles eran una elecci?n obvia? ?Qu? criterios utiliz? Jes?s para tomar su decisi?n? Entonces, de repente, mi coraz?n empez? a latir con fuerza y vi el color ROJO. Me invadi? un poco de p?nico al situarme dentro del relato del Evangelio. Imagin?ndome entre los dem?s disc?pulos, de pie y en silencio, esperando que los nombres de los Doce elegidos salieran de los labios del Hijo de Dios, mir? a los que estaban a mi lado. De repente, me sorprendi? la gravedad de cada decisi?n que hab?a tomado, cada acci?n que hab?a realizado y cada palabra que hab?a pronunciado. Jes?s estaba eligiendo a su grupo principal de seguidores, los que llevar?an a cabo sus obras. Mi mente repas? ferozmente mi propia vida y no pude evitar preguntarme: "?Estoy viviendo de tal manera que Jes?s me habr?a elegido? ?Habr?a pasado el corte?". Ciertamente, hubo muchos disc?pulos, no elegidos entre los Doce Ap?stoles, que realizaron obras incre?bles en nombre del Se?or. Las buenas obras no eran exclusivas de los Doce, pero sabemos que los Ap?stoles desempe?aron un papel muy ?ntimo e integral como amigos y seguidores m?s cercanos de Jes?s. Haber sido seleccionados era un honor sin igual. Adem?s, Jes?s nos dio una muestra de su incre?ble amor y misericordia al incluir a Judas Iscariote entre los Doce. Aunque Judas traicionar?a a Jes?s m?s tarde, no creo que podamos discutir que los Doce eran un grupo de seguidores muy especial, elegidos a mano. ?C?mo habr?a sido ser uno de los Doce? Tal vez los Ap?stoles estaban agradecidos y entusiasmados, pero tambi?n nerviosos por el camino que el Se?or hab?a elegido para ellos. ?Reaccionaron los dem?s disc?pulos con decepci?n por no haber sido elegidos entre los Doce, o hubo un sentimiento de alivio porque el camino trazado ante los Ap?stoles de Cristo ser?a ciertamente dif?cil? El simple hecho de ser elegido era un sacrificio. Convertirse en Ap?stol ser?a una pesada cruz que llevar. Ser elegido era s?lo el comienzo. La vida cristiana no es f?cil, pero la recompensa es divina. ?Vives tu vida para ser "elegido" o vives tu vida para simplemente salir adelante?
By: Jackie Perry
More?Quieres cambiar el mundo? Aqu? hay unos consejos sencillos para hacerlo. ?El profesor de Historia Eclesi?stica en nuestro seminario local le pidi? a los seminaristas de primer a?o que nombraran el mejor a?o de la historia de la Iglesia. Aquellos j?venes, reci?n embarcados en su vocaci?n, respondieron dudosamente desde sus asientos. A medida que todas las posibles respuestas se juzgaban incorrectas, los seminaristas empezaron a preguntarse si la pregunta hab?a sido capciosa. Eventualmente, el profesor coincidi? en que la pregunta s? hab?a sido un tanto capciosa porque la Iglesia nunca ha experimentado una ?poca perfecta. Cada ?poca trajo consigo sus retos para los fieles cristianos ? desde persecuciones violentas, esc?ndalos, conflictos dentro de la jerarqu?a, hasta ideolog?as peligrosas y ense?anzas herejes, hasta el secularismo de los tiempos presentes. La Iglesia y sus fieles han soportado estas tormentas, golpeados pero no derrotados. Los santos y m?rtires y los hombres y mujeres santos se han mantenido firmes en estas tormentas y han seguido adelante con valent?a. Y aunque parecer?a que nuestros tiempos presentes son poco prometedores, que la Iglesia que amamos es constantemente atacada, perseguida, y traicionada en muchas formas, podemos tener consuelo en saber que la Iglesia Cat?lica lo ha soportado todo antes. Y lo har? de nuevo. Pero mientras luchamos para confiar y soportar, tambi?n tenemos que buscar formas de cambiar el mundo a nuestro alrededor y seguir un camino que nos lleve a la santificaci?n. Puede que nunca seamos reconocidos como santos canonizados, pero podemos convertirnos en santos de igual forma y pasar la eternidad junto a Dios. Aqu? hay unas maneras sencillas de empezar nuestro camino en la santidad: 1. Practicar lo Ordinario Puede que sintamos la urgencia de hacer algo heroico, pero sentimos que no podemos hacer nada para fortalecer la fe en nuestro mundo. Pero los actos heroicos para Cristo no son lo que la mayor?a de nosotros estamos llamados a hacer. Para la mayor?a de nosotros, nuestras vocaciones y apostolados est?n m?s cerca de nuestro entorno y son a mucha menor escala. Santo Tom?s Moro, un gran defensor de la Iglesia y sus ense?anzas, entendi? esta realidad muy bien. ?Los actos ordinarios que practicamos todos los d?as en casa,? dec?a, ?son mucho m?s importantes para el alma de lo que su simplicidad sugiere.? Puede ser que nuestro testimonio simple y cotidiano sea lo que influya en los dem?s, plantando semillas en ellos que quiz?s nunca veamos dar fruto. Nuestros hogares, parroquias y comunidades son los lugares donde cultivamos nuestra fe, la fe de los dem?s, y la sanidad en general del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. 2. Conectar con lo Extraordinario La vida de la fe pareciera ser radical para nuestra sociedad secular. Muchos de nosotros no comprendemos lo sobrenatural y relegamos la religi?n al reino de los cuentos de hadas y las leyendas. Pero vivir una vida cat?lica aut?ntica dentro de nuestras circunstancias individuales requiere una extraordinaria fe y confianza en Dios y, sobre todo, un amor que nos lleve a abandonarnos en ?l. La Madre Ang?lica lo estableci? de forma muy sucinta cuando dijo: ?La Fe nos dice que Dios est? presente cuando oramos, la esperanza nos dice que ?l nos escucha, pero solo el amor nos hace continuar orando cuando la oscuridad, el aburrimiento e incluso el disgusto llena nuestras almas.? As? que ora, conf?a, ama y ora de nuevo. Lo que pareciera ser una rutina de actos espirituales, de hecho, es lo que nos conecta con lo extraordinario?la presencia sublime, sobrenatural de nuestro Padre Celestial; Su ?nico Hijo, nuestro Salvador y Redentor; y el Esp?ritu Santo que nos otorga los dones de entendimiento y temor. 3. Practica la Santa Testarudez Ninguno de nosotros es perfecto y todos somos propensos al pecado, as? que est? sobre entendido que vamos a cometer errores. De hecho, es bastante probable que cometamos muchos errores y a menudo repetiremos los mismos errores, una y otra vez. Pero es importante que no nos desanimemos. San Josemar?a Escriv? nos anima: ?No olviden que un santo no es aquel que nunca falla, sino aquel que siempre se levanta cada vez que cae, con humildad y con santa testarudez.? As? que lev?ntate, desemp?lvate, y sigue adelante con una santa testarudez que sabe que vale la pena seguir el camino a la santificaci?n. 4. Santifica a la Sociedad ?Santif?cate a ti mismo y santificar?s a la sociedad,? dice San Francisco de As?s. Para m?, esto siempre ha sido m?s f?cil dicho que hecho, dada mi naturaleza humana pecaminosa y la enormidad de esta tarea. Pero solo porque esta pareciera ser una meta poco realista, no significa que no podamos alcanzarla. Jes?s nos dice muy claramente que lo que es imposible para nosotros no es imposible para Dios. (Mateo 19:26) Aseg?rate de establecer y permanecer fiel a tu vida de oraci?n diaria. Practica las virtudes y realiza un examen de consciencia diario para comprenderte mejor a ti mismo y a tu progreso espiritual. 5. Af?rrate a la Esperanza El Santo Padre P?o regularmente animaba a la gente dici?ndoles ?ora, ten esperanza y no te preocupes.? Nuestro mundo no es perfecto. A menudo es ca?tico y est? lleno de tensiones. Pero esto no debe perturbar nuestro esp?ritu. Los comentarios de Padre P?o sobre los tormentos de la vida son muy consoladores: ?Dios nunca permitir? que nos pase nada que no sea para nuestro bien mayor. Los tormentos de la vida que se forman a tu alrededor resultar?n ser para la mayor gloria de Dios, tu propio m?rito, y el bien de muchas almas.? As? que, no pierdas la esperanza dentro de todos los tormentos de tu vida y del mundo. Estos son los tiempos en los que Dios nos ha puesto, as? que por lo tanto estos son los tiempos que nos santificar?n. Solo necesitamos seguir adelante con valent?a hasta que vayamos a descansar en el Reino de Dios.
By: Emily Shaw
More?Consejos que te ayudar?n a mantenerte enfocado! Acababamos de llegar a la capilla que se encuentra junto al seminario diocesano local. Mientras trataba de motivar a mi hijo de cuatro a?os a que se comporte apropiadamente, mi hija de dos a?os se sali? de nuestra banca silenciosamente y se dirigi? hacia el altar. Estaba casi al pie del altar cuando se volte? para mirarme, se?al? el tabern?culo y grit?: ? Mira Mam?, es Jes?s. Jes?s est? all??. Por supuesto, ella ten?a toda la raz?n. Jes?s estaba all?. En mi apuro por sentar y acomodar a los ni?os, hab?a olvidado recordarme a m? misma la presencia real de Jes?s en la capilla. En cambio, hab?a entrado a la capilla como un piloto autom?tico, guiando a los ni?os a hacer su genuflexi?n y distribuyendo algunos libros para mantenerlos ocupados. Estos aspectos pr?cticos de ser madre son ciertamente importantes. Despu?s de todo, yo estaba all? para recibir el sacramento de la confesi?n y recibir direcci?n espiritual. Pero me distrajeron los aspectos pr?cticos de la ma?ana que ten?a por delante. Capta el infinito Cuando mi hija enfoc? mi atenci?n en el tabern?culo, yo me sent? reprendida. Para ser honesta, envidiaba su Fe sencilla. Es hermoso ver a mis hijos entablar una relaci?n con Jes?s y nuestra Fe en sus maneras individuales. Uno tiene una afinidad particular por San Miguel que derrota a Satan?s. Otro tiene una gran devoci?n y afecto a Nuestra Se?ora. Por encima de todo, parecen captar el infinito, mientras que a menudo yo me preocupo por lo finito. Y no pude evitar reflexionar sobre el cap?tulo 18 del Evangelio de Mateo. ?En aquel momento se acercaron los disc?pulos a Jes?s, diciendo: ??Qui?n es el mayor en el reino de los cielos??. ?l, llamando a un ni?o, lo puso en medio de ellos, y dijo: ?En verdad les digo que si no se convierten y se hacen como ni?os, no entrar?n en el reino de los cielos. As? pues, cualquiera que se humille como este ni?o, ese es el mayor en el reino de los cielos.? Y el que reciba a un ni?o como este en Mi nombre, me recibe a M??. (Mateo 18,1-5) A menos que cambien y se vuelvan como ni?os?. Quiz?s sea m?s f?cil decirlo que hacerlo, pero aqu? hay algunos puntos de partida para nosotros: ? ? ?1. Practicar la humildad Los ni?os aceptan que no lo saben todo. Conf?an en que los adultos tendr?n las respuestas a todas sus preguntas, la sabidur?a para guiarlos en situaciones complicadas, y un amor incondicional e infinito. Aceptar que no tenemos todas las respuestas y confiar en la sabidur?a y la misericordia de Dios es fundamental. ? ? ?2. Mantenerlo Simple Nosotros podemos leer una multitud de tomos espirituales, publicaciones de blogueros y art?culos, pero a menos que esa lectura sea seguida por una meditaci?n y oraci?n para discernir su aplicaci?n personal por la gracia de Dios, es posible que progresemos poco en nuestras vida espiritual. Una de las mejores formas de crecer realmente en santidad, de fomentar nuestra fe infantil, es estar en silencio y en oraci?n meditativa e invitar la presencia de Dios. Pasar este tiempo de oraci?n en su presencia real es a?n mejor. ? ? ?3. Recuerda Su Presencia Podemos hacer esto durante el transcurso del d?a en nuestros tiempos de oraci?n estructurados, pero tambi?n en las partes habituales y aburridas de nuestro d?a. ?Cansado de la creciente monoton?a? Haz cada tarea con un ?Todo para ti Jes?s, todo para ti?. Debemos darle gracias cuando estemos felices, confiar en ?l cuando estemos en apuros. Corto, sencillo y espont?neo, y directo al coraz?n. ? ? ?4. Pide ayuda Si encuentras que la vida es un poco dif?cil en estos momentos, entonces ac?rcate a un buen sacerdote santo o un religioso y p?dele ayuda y direcci?n espiritual. O alg?n amigo o familiar de confianza que comparta tu Fe podr?a ofrecerte apoyo y orientaci?n para lo que sea que est?s enfrentando. De hecho, incluso podr?an admitir haber experimentado algo similar. Escuchar la historia de sus batallas para hacer frente a la adversidad y llegar a un lugar de paz puede infundir la esperanza de que tu momento de sufrimiento tambi?n se aliviar?. ? ? ?5. Sobre todo, conf?a en ?l Si tu eres como yo, ceder el control no es f?cil. Pero es precisamente cuando aceptamos y le damos la bienvenida a la voluntad de Dios en nuestras vidas que hacemos el progreso m?s espiritual. Aprender a anteponer la voluntad de Dios a la nuestra o aceptarla cuando es todo lo contrario a lo que queremos puede resultar insoportable. Dios sabe lo que es mejor para nosotros, y si podemos dejar que ?l tome la iniciativa, ?quien sabe lo que podemos lograr por El? Que Dios nos d? a todos un aumento de Fe, confianza y esperanza para que podamos llamarnos realmente hijos suyos y experimentar el cielo, donde nosotros pertenecemos. ?Entonces trajeron algunos ni?os a Jes?s para que pusiera las manos sobre ellos y orara; y los disc?pulos los reprendieron. Pero Jes?s dijo: ?Dejen a los ni?os, y no les impidan que vengan a M?, porque de los que son como estos es el reino de los cielos?. (Mateo 19,13-14)
By: Emily Shaw
MoreEn tiempos de incertidumbre, no hay necesidad de infundir p?nico. ?S?lo aseg?rese que est? en el lazo! Hace algunos a?os, hice una peregrinaci?n, con un amigo m?o, a lo largo del camino de Santiago en Espa?a. Un d?a nos encontramos con un grupo de peregrinos que inclu?a a un ciego. Parec?a tener unos 25 a?os y estaba caminando con la ayuda de su madre. Inmediatamente not? que los lazos de una cuerda el?stica les un?a las mu?ecas; un lazo estaba alrededor de su mu?eca, el otro lazo alrededor de la mu?eca de su madre. Con su otra mano sosten?a un bast?n blanco utilizado por personas con discapacidades visuales. Mi amigo y yo caminamos a una distancia leve detr?s de este grupo por bastante tiempo, observ?ndolos silenciosamente. Eran un grupo animado. Charlaban con entusiasmo unos con otros. El joven camin? con mucha confianza, unido a su madre solo por esa delgada cuerda el?stica. Aunque est?bamos caminando por una zona boscosa con ca?das y giros en el sendero y peque?os arroyos para cruzar, ella parec?a dirigirlo sin esfuerzo, sin preocupaci?n indebida. Ella no se volteaba hacia ?l ni miraba ansiosamente d?nde estaba colocando los pies, ni se mov?a vacilante o cautelosamente, sino que se mantuvo con facilidad con el grupo mientras que caminaban a un buen ritmo. Parec?a tan natural que se pod?a decir que ella lo hab?a estado guiando toda su vida, y ?l confiaba en ella. Si realmente encontr?bamos un terreno rocoso o desigual, entonces ella se paraba y tomaba su brazo para dirigirlo. Pero en su mayor parte, charlaba y se relacionaba con el grupo en una manera despreocupada, al igual que ?l. La madre y el hijo tomaron todo esto con calma. He reflexionado mucho sobre la par?bola de la vida real que presenci? ese d?a. El Se?or quiere guiarnos a lo largo del camino de la vida, como la madre que guiaba a su hijo ciego. Jes?s es el Buen Pastor, y los buenos pastores gu?an y protegen a sus ovejas. Entonces, ?c?mo podemos permitir que el Se?or nos gu?e? Para recibir Su orientaci?n y permanecer seguro en el camino correcto, mantente conectado al Se?or y conf?a en que ?l sabe lo que hace. Como esta madre que suavemente dirigi? a su hijo con la ayuda del lazo que los un?a, Dios nos invita a estar unidos a ?l. Ha prometido que nunca nos abandonar?, como dice Hebreos 13:5, ?Nunca los dejar? ni los abandonar??, y podemos contar con esto. Pero tenemos que poner de nuestra parte. ?Cu?l es nuestra parte? Es permanecer conectado con ?l. Lo hacemos a trav?s de una vida de oraci?n ser?a. Pasar tiempo diariamente con el Se?or ? conocerlo; escuchar su voz peque?a y suave; aprender a sentir esos peque?os tirones e indicaciones de hacia d?nde nos dirige ese d?a. Mientras permanezcamos firmemente unidos al Se?or a trav?s de la oraci?n, sabremos cuando nos acercamos al peligro; creceremos en confianza que el Se?or nos guiar? a trav?s de cualquier crisis, cualquier peligro, y cualquier dificultad. El Se?or nos dar? visi?n y sabidur?a sobre c?mo negociar cualquier situaci?n. La oraci?n es el "lazo" que nos une a nuestro Buen Pastor. Una cosa que esta pandemia mundial deber?a habernos ense?ado es que no estamos en control. Pero tenemos un Dios que lo esta. ?l nos ama tanto que envi? a su Hijo a morir por nosotros. No hay nada que Dios no haga para guiarnos en nuestro camino hacia la vida eterna. Incluso en medio de tanta incertidumbre, podemos confiar en el Se?or. Mantente unido a ?l, como este joven ciego que nunca perdi? la conexi?n con su madre. Lleg? a su destino seguro y sano, y disfrut? del viaje a lo largo del camino. Este tambi?n puede ser nuestro destino si vamos de la mano con nuestro Buen Pastor.
By: Ellen Hogarty
MoreChristopher estaba esperando a que su padre lo recogiera de la iglesia. ?l estaba meditando sobre lo que su maestro de Catecismo le hab?a ense?ado acerca de la Misa Negra y los adoradores de Satan?s que maltrataban a Jes?s burl?ndose y profanando a la Hostia Eucar?stica consagrada . Nunca antes hab?a o?do hablar de una Misa Negra y ?l sinti? l?stima por Jes?s. En su inocencia, Christopher trat? de elaborar un plan. De repente, su atenci?n fue captada un lagarto que se autoamput? su cola y la derram? para distraer al depredador, un ave de color marr?n. Christopher not? que la cola cortada se estaba moviendo y girando, y el ave de color marr?n continuamente luchaba con su pico contra la cola sin darse cuenta de que el lagarto hab?a huido. Mirando eso, Christopher pens?, ?qu? pasar?a si Jes?s se va del Sant?simo Sacramento? ?Y si Jes?s pudiera escapar de los adoradores de Satan?s, como el lagarto? ?y si Jes?s pudiera eliminar su presencia en el Sant?simo Sacramento para que no tuviera que sufrir? Si Jes?s renuncia,? entonces la hostia Consagrada se convertir?a en pan com?n. De esa manera, los adoradores de Satan?s, o aquellos que participan en la Misa Negra, no podr?an humillar a Jes?s. M?s tarde ese d?a, cuando su padre vino a recogerlo, Christopher detall? extasiado su nuevo plan para Jes?s. "Pap?, ?por qu? Jes?s no puede renunciar al Sant?simo Sacramento? De esa manera, ?l no tendr?a que sufrir, ?verdad??. Christopher pregunt?. Por un momento, su padre se qued? en silencio. Esta era una pregunta extra?a y su padre nunca hab?a pensado en esto antes. ?Hijo m?o, Jes?s no puede dejar el Sant?simo Sacramento porque ?l es fiel a Su palabra?, dijo finalmente su padre. ?El sacerdote usa las palabras de Jes?s cuando bendice la Eucarist?a. Cuando Jes?s dice: "Este es mi Cuerpo, que ser? entregado por vosotros y por muchos para el perd?n de los pecados", nos ha hecho una promesa. ?l nunca se retractar? de Su promesa. As? que, para la humanidad, sufrir? cualquier humillaci?n. Jes?s sufri? y renunci? a su vida en el Calvario para salvar a la humanidad hace dos mil a?os. Todav?a est? sufriendo hoy.? ?Nos damos cuenta de cu?nto est? sufriendo Jes?s en el Sant?simo Sacramento debido a nuestro pecado, ignorancia y falta de respeto? Oremos por la conversi?n de aquellos que participan en las Misas Negras y todos los dem?s pecadores. Oremos tambi?n para que toda la humanidad respete y ame a Jes?s en el Sant?simo Sacramento.
By: Rosemaria Thomas
MoreHacer frente en tiempos de desolaci?n de una manera nueva y potente! Para muchos de nosotros incluso los m?s peque?os casos de contacto f?sico y afecto son de gran ayuda. La oportunidad de hablar con alguien cara a cara y mirarlo a los ojos ofrece al alma el don de la conexi?n y la afirmaci?n. As? que, ser despojado de estas bendiciones sustentables ha sido una gran dificultad. Saber que no ten?amos la libertad de visitar (y abrazar) a nuestros seres queridos era una cruz pesada para soportar. Esta pandemia ha creado una atm?sfera con sentimientos de aislamiento, soledad, impotencia y frustraci?n en la limitaci?n de la libertad. Recuerdo cuando tuve tres hijos en tres a?os. Nunca hab?a sentido la p?rdida de la libertad personal tan claramente. Mi tiempo y mi energ?a ya no eran m?os. Me sent?a confinada en casa porque incluso el viaje m?s corto a una tienda era por lo general m?s trabajo de lo que val?a la pena. El esfuerzo de cargar a todos en los asientos del coche, empacar una bolsa de pa?ales (que podr?a rivalizar con una maleta), y averiguar la log?stica de contener a tres personas peque?as me convenci? de que incluso un viaje para lo esencial requer?a demasiado esfuerzo mental, f?sico y psicol?gico. Si hubiera un evento al que quisiera asistir, tendr?a que declinar si no pod?a encontrar ni?eras. Debido a que necesitaba renunciar a la mayor?a de los eventos, sent? que mi libertad hab?a sido severamente limitada. Pero esto es amor. ?El amor consiste en un compromiso que limita la libertad de uno mismo, es una entrega de uno mismo, y darse a s? mismo significa solo eso: Limitar la libertad de uno mismo por los dem?s?. ? Juan Pablo II, Amor y Responsabilidad Muchas personas est?n experimentando esto en este momento. Son limitados, restringidos y se sienten completamente solos. Muchos est?n tratando de limitar sus encuentros sociales y familiares en un esfuerzo por proteger a sus seres queridos. Es un gran sacrificio. Pero este tiempo de aislamiento puede ser muy fruct?fero y poderoso. ?La limitaci?n de la libertad de alguien podr?a parecer algo negativo y desagradable, pero el amor lo hace positivo, alegre y creativo. La libertad existe por el amor?. ? John Paul II, Amor y Responsabilidad. Cuando mi libertad fue limitada por mis peque?os hijos, ten?a m?s tiempo para la lectura espiritual y para participar en una oraci?n m?s profunda: una consecuencia de ser obligado a limitar compromisos sociales, acontecimientos y excursiones. Tuve tiempo para un Rosario que incluia todos los misterios. A menudo estaba orando mientras cambiaba pa?ales, amamantando o simplemente cuidando a mis hijos mientras jugaban. Fue un gran cambio de la vida que ten?a antes, pero result? ser uno de los momentos m?s espiritualmente fruct?feros de mi vida. Estoy convencida de que muchas de las batallas espirituales m?s grandes est?n siendo combatidas y ganadas a trav?s de la efusi?n sincera de la oraci?n de aquellos que han tenido su libertad limitada: Los confinados a hogares de ancianos y los restringidos a camas de hospital. En los rincones tranquilos, fuera de la periferia de la sociedad, los rosarios, las ofrendas y las s?plicas persistentes son enviados diariamente al Se?or. Aquellos aislados en sus hogares y aquellos con problemas f?sicos residen en su propio ambiente mon?stico personal. Su realidad de clausura ofrece el potencial para convertir su mundo en una poderosa casa de oraci?n - y eso es exactamente lo que el mundo m?s necesita ahora.
By: Carissa Douglas
MoreEl escritor y poeta espiritual John O'Donohue una vez escribi?: "Cuando escuchas con el alma, entras en ritmo y unidad con la m?sica del universo" (Anam Cara - Sabidur?a espiritual del mundo Celta). Durante una generaci?n, el pueblo elegido s?lo conoci? el silencio de Dios. En el libro de Samuel, leemos que la Palabra del Se?or aparentemente no era com?n: ?La palabra del Se?or escaseaba en aquellos d?as? (1 Samuel 3: 1). La gente habl?, alab?, suplic?, pidi? y se lament?, y no hab?a respuesta. Hasta que, una noche, una voz sobresalt? a Samuel. Samuel piensa que es El?, el sumo sacerdote de Silo, quien podr?a necesitar ayuda. Pero Eli env?a al ni?o a la cama. Despu?s de que Samuel oye la voz por segunda vez, El? comienza a preguntarse si esta podr?a ser la noche en que el Se?or rompe su silencio y regresa a Israel con una palabra de gu?a. ?Si te vuelve a llamar?, le dice El? a Samuel, ?t? dir?s: Habla, Se?or, que tu siervo escucha? (1 Samuel 3:9). El corresponsal de CBS y presentador de 60 Minute, Dan Rather, una vez le pregunt? a Santa Madre Teresa de Calcuta sobre su vida devocional. "?Qu? es lo que le dices a Dios cuando oras?" Ella respondi?: "No digo nada, solo escucho?. Quiz?s un poco perplejo, continuo: "?Qu? es lo que Dios te dice durante la oraci?n?" La Madre Teresa pens? por un momento y dijo: ?(Dios) no dice nada. (Dios) simplemente escucha". Teresa y Dios, sentados juntos, ambos quietos y escuchando en silencio. ?Podemos estar tranquilos en el silencio? ?Nos inquietamos pregunt?ndonos si Dios est? ah?, si nos est? escuchando, si realmente le importa? En una carta a su director espiritual, Teresa confes? sus dudas con respecto a la presencia de Dios: "En mi alma, siento ese terrible dolor de p?rdida ... de que Dios no sea Dios". Ella agreg?: "Si alguna vez me convierto en santa, seguramente ser? una de la ?oscuridad?". A veces, la oraci?n es paciencia en la oscuridad de la noche, escuchando una voz. Pero la pregunta es: ?Estamos dispuestos a escuchar de la manera que Samuel le asegur? al Se?or que estaba listo para hacerlo? ?Escuchar? significa que dirigimos nuestro coraz?n hacia Dios, confiando en que el movimiento sutil de su Esp?ritu har? el resto. La oraci?n no es algo que podamos forzar. Si sentimos un movimiento para descansar en la presencia de Dios, ese empuj?n viene de Dios, quien siempre toma la iniciativa. Nuestra parte al responder a la invitaci?n de Dios es crear un espacio sagrado, minimizar las distracciones y permanecer alerta a la presencia de Dios. La oraci?n es un regalo de Dios para nosotros y si nos presentamos, ?l siempre nos tomar? por sorpresa, que es, despu?s de todo, lo que se supone que deben hacer los regalos. ?C?mo podemos abrirnos a la presencia de Dios? Hacemos lo que hizo Samuel: escuchamos. Pedimos la gracia de escuchar con toda nuestra atenci?n. Quiz?s comencemos con la lectio divina, la lectura sagrada de la Escritura, que puede conducir a una profunda experiencia de escucha. Despu?s de haber reflexionado sobre el pasaje, buscando comprensi?n y aplicamos el pasaje a nuestra vida, tenemos una conversaci?n sobre lo que hemos le?do. Luego descansamos en silencio, contentos de permanecer en la presencia de Dios, sin palabras ni im?genes. Para muchos de nosotros, la quietud no es algo natural, especialmente en nuestro mundo fren?tico, 5G y supercargado, donde pasamos de una distracci?n a otra. El te?logo jesuita Karl Rahner dijo una vez: ?Todos estamos destinados a ser m?sticos; si no nos convertimos en uno, nos destruiremos a nosotros mismos". La oraci?n, eventualmente, se mueve hacia la quietud, una cualidad modelada por nuestra Sant?sima Madre quien continuamente reflexion? sobre lo que experiment? como madre del Mes?as. El silencio nos lleva a las corrientes de nuestro coraz?n, donde podemos experimentar nuestros verdaderos sentimientos y discernir de d?nde vienen. Es precisamente en estas corrientes profundas que Dios nos habla, revel?ndonos nuestros deseos y temores m?s ?ntimos, invit?ndonos a alcanzar la comuni?n y el compa?erismo, mientras entregamos nuestros miedos y heridas. Escuchar a Dios requiere entrega. Para hacer eso, primero debemos dejar de enfocarnos en nosotros mismos, y luego hacer de Dios el centro de nuestras vidas. Dejar el control es el comienzo de escuchar a Dios. Pero la rendici?n implica riesgos, porque Dios se har? cargo de nuestras vidas y nos sugerir? nuevas formas de vivir nuestras vidas. Cuando ponemos a Dios a cargo, estamos haciendo un acto de fe que declara que la Palabra de Dios es verdadera, que ?l cumple sus promesas y que ?l es digno de confianza. Estamos diciendo que confiamos en que Dios se derramar? en nuestro silencio y nos llenar? con su Esp?ritu. Con Samuel, extendamos la invitaci?n: "Habla, Se?or, que tu siervo escucha". Pero cuando Dios hable, prep?rate para responder de la manera en que Mar?a instruy? a los asistentes a responder en la Fiesta de las Bodas de Can?: "Hagan lo que ?l les diga". Ese es el riesgo, ese es el costo, esa es la aventura del viaje interior hacia el misterio de Dios.
By: Deacon Jim McFadden
MoreEl historiador popular Tom Holland ha escrito un libro extraordinario llamado Dominio: Como la revoluci?n Cristiana Renov? el mundo. El subt?tulo resume su argumento. Holland es profundamente impaciente con la ideolog?a secularista que reina en la academia y que tiende a considerar al cristianismo como una religi?n desacreditada y pasada de moda, un vestigio de una era primitiva y precient?fica, un obst?culo para el progreso tanto moral como intelectual. De hecho, argumenta, el cristianismo ha sido y sigue siendo el moldeador m?s poderoso de la mente occidental, aunque su influencia es tan penetrante y profunda que f?cilmente se pasa por alto. Su estrategia muy eficaz para sacar esto a la luz es, en primer lugar, desconocer el cristianismo a trav?s de un relato brutalmente realista de lo que significaba la crucifixi?n en el mundo antiguo. Ser ejecutado en una cruz romana era casi el peor destino que alguien en ese momento podr?a haber imaginado. El mismo hecho de que nuestra palabra "insoportable", que designa el tipo de dolor m?s agonizante, proviene del lat?n ex cruce (de la cruz) claramente delata el juego. Pero m?s que el terrible sufrimiento f?sico de la cruz fue su insuperable humillaci?n. Ser desnudado, clavado en dos trozos de madera, dejado morir en el transcurso de varias horas o incluso d?as, expuesto a las burlas de las personas, y luego, incluso despu?s de la muerte, que le entreguen el cuerpo para ser devorado por las aves y las bestias del campo era una de las experiencias m?s degradantes posibles. Por lo tanto, que los primeros cristianos proclamaran a un criminal crucificado como el Hijo de Dios resucitado no podr?a haber sido un mensaje m?s c?mico, desconcertante y revolucionario. Cambi? todas las suposiciones del mundo antiguo acerca de Dios, la humanidad y el orden correcto de la sociedad. Si Dios pod?a ser identificado con un hombre crucificado, entonces hasta los miembros m?s humildes y olvidados de la humanidad son dignos de amor. Y que los primeros seguidores de Jes?s no s?lo declararan esta verdad, sino que la vivieran de manera concreta cuidando a los desamparados, los enfermos, los reci?n nacidos y los ancianos, hizo que su mensaje fuera a?n m?s subversivo. Aunque ?l explora muchas otras formas en que la filosof?a cristiana influy? en la civilizaci?n occidental, Holland identifica esta idea, que irradia del Jes?s crucificado, como la m?s impactante. Que demos por sentado que todo ser humano es digno de respeto, que todas las personas portan los mismos derechos y dignidad, que el amor compasivo es la actitud ?tica m?s loable es sencillamente una funci?n de nuestra formaci?n cultural cristiana, lo reconozcamos o no. Una prueba de esto se puede encontrar mirando hacia atr?s a la civilizaci?n antigua, donde ninguna de estas nociones prevalec?a, y mirando, incluso ahora, a las sociedades no moldeadas por el cristianismo, donde estos valores no son de ninguna manera incuestionablemente reverenciados. La mayor parte del libro de Holland se ocupa del an?lisis de momentos clave de la historia occidental, que revelan la influencia de la idea maestra de la cruz. Pondr?a especial ?nfasis en su lectura de la Ilustraci?n, cuyos valores pol?ticos son impensables fuera del Evangelio, y de los movimientos "despertados" contempor?neos, cuya preocupaci?n por el sufrimiento de las v?ctimas y los marginados es fruto de una cultura en cuyo coraz?n, durante dos mil a?os, ha sido un hombre crucificado y condenado injustamente. Apreci? particularmente su cobertura de la famosa grabaci?n de Abbey Road de 1967 de los Beatles de "Lo ?nico que necesitas es el amor" frente a una audiencia en vivo. El sentimiento que transmite esa ic?nica canci?n es uno con el que ni C?sar Augusto, ni Genghis Khan ni Friedrich Nietzsche tendr?an simpat?a en lo m?s m?nimo, pero que de hecho es profundamente congruente con el pensamiento de San Agust?n, Santo Tom?s de Aquino, San Francisco de As?s y San Pablo Ap?stol. Nos guste o no, la revoluci?n cristiana da forma masivamente a la manera en que en Occidente seguimos viendo el mundo. Con esta parte del argumento de Holland, que ocupa el 90% del libro, estoy completamente de acuerdo. El punto que est? haciendo no solo es cierto; es de crucial importancia en un momento en que el cristianismo es, con tanta frecuencia, abandonado o dejado de lado. Dicho esto, para m?, todo el libro se deshizo al final, cuando el autor admiti? que no cree ni en Dios ni, obviamente, en la divinidad de Jes?s o su Resurrecci?n. La ?tica revolucionaria que surgi? de esas creencias le parece convincente, pero las convicciones en s? mismas son sin garant?a, o as? lo siente el. Esta extracci?n de un sistema ?tico a partir de dogmas profundamente cuestionables es un movimiento familiar entre los fil?sofos modernos. Tanto Immanuel Kant como Thomas Jefferson se esforzaron por hacer precisamente eso. Pero es una empresa insensata, porque finalmente es imposible separar la ?tica cristiana de la metaf?sica y de la historia. Si no hay Dios y si Jes?s no resucit? de entre los muertos, ?c?mo es posible que todo ser humano sea digno de respeto infinito y sujeto de derechos inviolables? Si no hay Dios y si Jes?s no resucit? de entre los muertos, ?c?mo no podr?amos concluir que, mediante el poder de su terrible cruz, C?sar gan?? Jes?s puede ser admirado vagamente como un maestro ?tico con el coraje de sus convicciones, pero si muri? y permaneci? en su tumba, entonces prevalecer? la pol?tica de poder, y la afirmaci?n de la dignidad de cada persona es solo un tonto cumplimiento de deseos. Es instructivo que, cuando los primeros cristianos evangelizaron, no hablaron de los derechos humanos o de la dignidad de todas o de otras abstracciones semejantes; hablaron de Jes?s resucitado de entre los muertos por el poder del Esp?ritu Santo. Insistieron en que Dios hab?a levantado a aquel a quien el imperio de C?sar hab?a dado muerte. Tom Holland tiene toda la raz?n en que muchos de los mejores instintos ?ticos y pol?ticos de Occidente provienen de Cristo. Pero, as? como las flores cortadas durar?n poco tiempo en el agua, esas ideas no durar?n mucho si las desarraigamos de la asombrosa facticidad de la cruz de Jes?s.
By: Bishop Robert Barron
More?Tienes un mal d?a? ?Sal del "pensamientos negativos" ahora! Me despert? malhumorada y fuera de especie esta ma?ana. Conoces el dicho: 'Me levant? en el lado equivocado de la cama', esa era yo, claramente. Ciertamente no fue bueno comenzar el d?a como si hubiera comido un mont?n de gomas de gusano agrias. Sin embargo, mientras me sentaba en mi mesa dentro mi cocina comiendo desayuno y leyendo mis escrituras diarias, abr? la puerta principal para dejar entrar el sol y el brillo. ?Entonces sucedi?! Escuch? el glorioso sonido de una sinfon?a de p?jaros cantando. Me sent? all? con los ojos cerrados y escuch?, mientras los p?jaros alababan a su Creador por un d?a m?s. ?Las aves del cielo anidan junto a las aguas y cantan entre el follaje? Salmo 104:12. Era como si el Esp?ritu Santo derramara en mi coraz?n una melod?a de alabanzas. Mi rencor se desmoron? en medio del coro de p?jaros cantando alegremente alabanzas a Dios, su Creador. ?Vengan, cantemos con j?bilo al Se?or; aclamemos a la roca de nuestra salvaci?n? Salmo 95. Este momento del Esp?ritu Santo me ayud? a darme cuenta de que mi mejor escudo, para desviar un mal humor, es cantar alabanzas a Nuestro Dios. No estoy segura de si las aves alguna vez tienen un mal d?a o se ponen malhumoradas. Pero incluso si lo hacen, todav?a cantan alabanzas a su Creador. Jes?s nos dice: ?F?jense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ?No valen ustedes mucho m?s que ellas?? He o?do decir que la manera de dejar los pensamientos negativos es contrarrestarlos con tres pensamientos positivos. Un remedio seguro para sacarme de una actitud negativa es leer los Salmos y agradecer a Dios por todas mis bendiciones y su cuidado amoroso por m? y mi familia y amigos. Claro, a veces solo quiero quedarme en mi mundo de pensamientos negativos por un tiempo con su perdici?n y melancol?a. Pero entonces el Esp?ritu Santo me invita a sentarme en mi cubierta, cerrar los ojos y escuchar a la orquesta de p?jaros cantando. Cuando lo hago, respiro en la Luz de Cristo, cambiando mi melancol?a en una actitud gozosa de acci?n de gracias y alabanza. Gracias, Jes?s, por mostrarme a trav?s del canto de los p?jaros y las flores silvestres, que yo tambi?n puedo regocijarme y cantar alabanzas a Nuestro Creador. ?Ya brotan flores en los campos; ?el tiempo de la canci?n ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las t?rtolas?. Cantar de Cantares 2:12
By: Connie Beckman
MoreComo autor, narrador y conferenciante nacional, trata de difundir la luz de Cristo a todo el mundo. luz de Cristo a todo el mundo. Conozca a Graziano Marcheschi, consultor principal de programaci?n de Shalom World, que describe con gran belleza la esencia del ministerio Shalom. Pr?logo No son frecuentes. D?as de concentraci?n singular en los que todo funciona, y todo encaja; d?as libres de autoconciencia paralizante cuando nos rendimos al flujo y al desarrollo de los acontecimientos... y de la gracia de Dios. As? fue el d?a de la boda de mi hija. Me despert? feliz, esperando el d?a sin ninguno de los nervios del d?a de la boda del padre de la novia. Todo era como deb?a ser. A lo largo del d?a, encontr? paz en cada momento. La misa, presidida por nuestro arzobispo local, fue perfecta: su homil?a fue una brillante apertura a la palabra de Dios. La recepci?n, el brindis del padre de la novia, la pancarta de seis metros de largo desplegada por mis sobrinos en la que se profesaba el amor de un padre por su hija, todo santo, todo parte de un fluir perfecto. Nada podr?a perturbar el perfecto equilibrio. Ni siquiera los susurros fren?ticos de mi hija-novia en mi o?do de que los camareros estaba sirviendo el men? "equivocado" me alarmaron. "?Qu? quieres decir con 'el men? equivocado'?" pregunt?, "?no es lo que hemos pedido!", recalc?. Pero la comida estaba buena. Demasiado buena para alterar el equilibrio de ese d?a tan especial. Compart? con amigos y miembros de la familia. "Muchas gracias por incluirnos", dijo uno. "?Por supuesto, por supuesto!" Todo pas? tan r?pido, tan tranquilo, tan como si fuera guiado desde alg?n lugar m?s all?. Pero la verdadera gracia de ese d?a, lo que lo hizo excepcional y ?nico, fue mi falta de autoconciencia y auto preocupaci?n. Por supuesto, estaba all?. No estaba retra?do ni aturdido. Estaba plenamente consciente, aunque no de m? mismo, sino de todo lo que se desarrollaba hermosa y gratamente entre nosotros. Era una magia poco com?n que s?lo he probado unas pocas veces en mi vida. Un rompecabezas Cuando conoc? los ministerios de Shalom World, me pregunt? por qu? una organizaci?n cat?lica adoptar?a un nombre tan jud?o. Los amigos que conocen mi trabajo con Shalom suelen hacerse la misma pregunta. As? que decid? profundizar para entender mejor una palabra que ha acaparado mi vocabulario desde que tengo uso de raz?n. Como el "Ciao" italiano o el "Aloha" hawaiano, Shalom es una palabra prosaica que se utiliza para saludar y despedirse: "?Shalom!" cuando se conoce a alguien. "?Shalom!" cuando se va. Aunque se traduce com?nmente como "paz", shalom tiene un significado mucho m?s profundo para el pueblo jud?o del que hemos tomado prestada la palabra. Mucho m?s que la ausencia de conflicto, shalom implica una sensaci?n de plenitud y totalidad. La palabra deriva del verbo "shalem", que sugiere una plenitud y unidad en el cuerpo, la mente y el estado de vida. Celebra una tranquilidad o armon?a interior que se manifiesta en el impulso de retribuir, restaurar y hacer algo completo. Cuando un jud?o saluda a otro con shalom, le est? deseando salud, bienestar y prosperidad. Lo mismo ocurre cuando los jud?os o los cristianos bendicen a alguien con la famosa invocaci?n del Libro de los N?meros: "?El SE?OR te bendiga y te proteja! Que el SE?OR haga brillar su rostro sobre ti y te muestre su gracia. Que El SE?OR te descubra su rostro y te conceda la paz" (N?meros 6: 24-26).? No se trata de la "paz y tranquilidad" que a veces pedimos a gritos en tiempos de estr?s. Es una tranquilidad y armon?a que no podemos fabricar y que s?lo Dios puede darnos. S?lo de Dios mismo, de "su rostro" que brilla sobre nosotros, de su protecci?n que nos rodea, podemos recibir la paz interior y la plenitud que son el verdadero significado de Shalom. La Escritura identifica a Dios con la paz hasta tal punto que Shalom se convierte en un nombre de Dios. En el Libro de los Jueces (6:24) Gede?n construye un altar al SE?OR y lo llama "Yahv?-Shalom" ("Dios es la paz"). Cuando deseamos shalom a alguien, le estamos deseando a Dios. Un anticipo Desde el punto de vista cristiano, shalom se convierte en otra palabra para referirse al Reino de Dios. En su sentido m?s profundo, el Reino es Jesucristo mismo. En su persona, Jes?s encarna el Reino de Dios. Cuando dice: "El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios est? cerca", Jes?s anuncia que en su persona, como Dios y como hombre, el cielo y la tierra se han encontrado y el Reino de Dios, la presencia misma de Dios, est? ahora entre nosotros. Y qu? entendemos por reino sino el gobierno de Dios sobre nosotros, su reinado extendido por la tierra, una manifestaci?n de los mismos atributos del shalom: plenitud, seguridad, tranquilidad, armon?a y paz. En un libro titulado Not the Way It's Supposed to Be: A Breviary of Sin, el autor Cornelius Plantinga presenta la comprensi?n de la Biblia hebrea de shalom de esta manera: "El entrelazamiento de Dios, los seres humanos y toda la creaci?n en justicia, plenitud y deleite es lo que los profetas hebreos llaman shalom. ... En la Biblia, shalom significa florecimiento universal, plenitud y deleite - un rico estado de cuestiones en el que se satisfacen las necesidades naturales y se emplean fruct?feramente los dones naturales, un estado de cuestiones que inspira un alegre asombro cuando su Creador y Salvador abre las puertas y acoge a las criaturas en las que se deleita. Shalom, en otras palabras, es la forma en que las cosas deben ser". Qu? descripci?n tan perfecta del Reino de Dios. Como cristianos, cuando decimos shalom, deseamos la plenitud del Reino. Pedimos que Dios nos gu?e como individuos y como naciones. Anhelamos la plenitud de la morada del Esp?ritu Santo en nosotros. El shalom en los labios de Jes?s era un recordatorio para los disc?pulos de que lo que ?l tra?a no era m?s que un anticipo de lo que vendr?a en la plenitud del Reino de Dios. Este concepto de shalom es lo que experiment? el d?a de la boda de mi hija: una sensaci?n de armon?a, la ausencia de lucha y de preocupaci?n por uno mismo, el abandono del miedo y la confianza sin esfuerzo en la providencia de Dios. Por eso Jes?s reprendi? m?s que los vientos cuando los disc?pulos gritaron: "?Se?or, s?lvanos! ?Estamos pereciendo!" en respuesta a la repentina tormenta que los llen? de terror mientras Jes?s yac?a dormido en la parte trasera de la barca. Les ech? en cara porque se siento decepcionado de que hubieran renunciado al shalom. No estaban simplemente ansiosos; ten?an mucho miedo en el fondo. Olvidaron que no estaban en verdadero peligro porque el SE?OR del cielo y de la tierra estaba en la barca con ellos. Tem?an que les fallara, que se durmiera ante el peligro y que les dejara ahogarse. Pero el verdadero shalom significa saber que nunca estamos en peligro mortal; recordar que siempre estamos en manos del SE?OR del cielo y de la tierra. Significa confiar, en lo m?s profundo de nuestro ser, que en las manos de Dios encontramos seguridad, consuelo, armon?a y paz. Si quisieras crear un ministerio para llevar las buenas noticias del Evangelio a millones de personas en todo el mundo, si so?aras con una revista impresa, una programaci?n de televisi?n y una oraci?n permanente que animar? a los lectores y espectadores con el mensaje de Jes?s: "Les digo esto para que encuentren la paz en m?. En el mundo tendr?n que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo" (Juan 16:33). ?C?mo llamar?an a ese ministerio? ?Qu? tal Shalom World?
By: Graziano Marcheschi
MoreLe pregunt? al Se?or,? ??Por qu?, por qu? esta cruz en nuestras vidas?" ?Y me dio una respuesta incre?ble! Como Sim?n el Cireneo, es vocaci?n de todo cristiano llevar la Cruz de Cristo. Es por eso que San Juan Mar?a Vianney dijo: "Todo es un recordatorio de la Cruz. Nosotros mismos estamos hechos en la forma de la Cruz". Hay mucho que desempacar en esa ense?anza profunda, aunque aparentemente simple. El sufrimiento que experimentamos nos permite participar del sufrimiento de Cristo. Sin la voluntad de abrazar el sufrimiento por Cristo, no podemos cumplir nuestra misi?n cristiana en la tierra. El cristianismo es la ?nica religi?n que reconoce los aspectos salv?ficos del sufrimiento y ense?a que el sufrimiento puede ayudarnos a alcanzar la salvaci?n eterna, si lo unimos al propio sufrimiento de Cristo. El venerable Fulton Sheen, dijo que a menos que haya una cruz en nuestras vidas, nunca habr? una resurrecci?n. Jes?s mismo nos dice lo que se requiere para ser su disc?pulo, ?Si alguno quiere ser mi disc?pulo, que se niegue a s? mismo, tome su cruz y me siga? (Mateo 16:24). Una vez m?s dijo Jes?s en Mateo 10:38, ?El que no tome su cruz y me siga, no es digno de m??. Jes?s muri? en la Cruz para salvar al mundo. Despu?s de su muerte, ascendi? al cielo, pero dej? la cruz en el mundo. ?l sab?a que cada persona que quisiera seguirlo al cielo lo har?a a trav?s del camino de la cruz. San Juan Mar?a Vianney tambi?n nos recuerda que ?La Cruz es la escalera al Cielo.? Nuestra disposici?n para abrazar la Cruz nos permite subir por esa escalera al cielo. Hay muchos caminos a la destrucci?n, pero un s?lo camino al cielo ?el camino de la Cruz. Lo Profundo de mi Coraz?n En 2016, mientras estudiaba para mi Maestr?a, mi madre comenz? a mostrar signos de debilidad. Los m?dicos sugirieron una biopsia. Durante la Semana Santa, recibimos el informe de que mi madre ten?a c?ncer. Mi familia estaba devastada por la noticia. Esa noche, me sent? en mi habitaci?n y mir? una estatua de Jes?s cargando Su Cruz. Lentamente, las l?grimas fluyeron de mis ojos mientras le reclamaba a Jes?s: durante los ?ltimos dos a?os casi nunca falt? a la Santa Misa, rezaba Rosarios todos los d?as y dedicaba mucho tiempo al trabajo del reino de Dios (yo estaba bastante activo en Jesus Youth en ese momento). Mi piadosa madre era muy devota de la Virgen Mar?a. As? que le pregunt? a Jes?s desde lo profundo de mi coraz?n, "?Por qu?, por qu? esta cruz en nuestras vidas?" Durante esa Semana Santa, yo pas? por una gran agon?a. Mientras estaba sentado en mi habitaci?n mirando la estatua, un pensamiento lleg? a mi mente. Jes?s est? solo llevando Su cruz. Despu?s de un momento, escuch? una voz en mi coraz?n que dec?a: "Josin, ?puedes ayudarme a llevar mi cruz?" Me di cuenta de lo que Jes?s me estaba llamando a hacer y mi vocaci?n se hizo evidente. Iba a ayudar a llevar la Cruz de Jes?s, como Sim?n de Cirene. Alrededor de ese tiempo, hice una visita a uno de mis mentores en Jesus Youth y compart? con ?l el dolor que estaba sufriendo desde el diagn?stico de c?ncer de mi madre. Despu?s de escuchar mis problemas, me dio s?lo un consejo: ?Josin, al orar por tu situaci?n actual, encontrar?s una de dos respuestas: o Dios sanar? completamente a tu madre, o de lo contrario ?l no tiene ning?n plan para curar esta enfermedad, sino que est? permitiendo esta enfermedad como una cruz para llevar. Pero si ese es el caso, ?l tambi?n les dar? a ti y a tu familia la gracia y la fuerza para soportarlo". Pronto llegu? a entender que Dios estaba respondiendo a mis oraciones de la segunda manera. Me dio la gracia y la fuerza para llevar Su cruz; y no s?lo a m?, sino a toda mi familia. Con el paso del tiempo, comenc? a darme cuenta de que esta cruz de c?ncer estaba purificando a nuestra familia. Aument? nuestra fe. Transform? a mi padre en un hombre de oraci?n. Me ayud? y me gui? a elegir la vida religiosa. Ayud? a mi hermana a acercarse m?s a Jes?s. Esta cruz finalmente ayud? a mi madre a ir pac?ficamente a la Jerusal?n celestial. La Carta de Santiago (1:12) dice "Feliz el hombre que soporta pacientemente la prueba, porque, despu?s de probado, recibir? la corona de vida que el Se?or prometi? a los que lo aman." En junio de 2018, la enfermedad de mi madre hab?a empeorado. Ella estaba bajo tremendo dolor, pero sorprendentemente, se mantuvo alegre. Un d?a le dijo a mi padre: "Basta ya de todo este tratamiento. Despu?s de todo, me voy a ir al cielo". Unos d?as m?s tarde, se despert? de un sue?o y le dijo a mi padre "Vi un sue?o", pero antes de que pudiera elaborar, Celine Thomas parti? de este mundo, completando su peregrinaci?n terrenal. Durante el transcurso de dos a?os, a trav?s de 30 quimioterapias y dos cirug?as mayores, ella llev? su cruz fielmente sin alivio de su dolor. Ahora estoy seguro de que ella est? viendo la gloria de Cristo, cara a cara. EL SECRETO ?Podemos imaginar a nuestro Se?or dici?ndonos: "Tengo muchos amigos en Mi mesa, pero muy pocos en Mi Cruz?" Durante la crucifixi?n de Jes?s, Mar?a Magdalena estuvo valientemente ante la Cruz. Ella busc? estar con Cristo en su sufrimiento. Y por esto, tres d?as despu?s, fue ella la que vio por primera vez la gloria del Se?or resucitado. Este encuentro transform? su dolor en alegr?a y la convirti? en Ap?stol de los Ap?stoles. El gran m?stico carmelita San Juan de la Cruz dice: ?El que no busca la cruz de Cristo no busca la gloria de Cristo?. La gloria de Cristo est? oculta en Su Pasi?n. ?Este es el maravilloso secreto de la cruz! San Pedro nos recuerda, ?M?s bien al?grense de participar en los sufrimientos de Cristo, pues tambi?n se le conceder?n las alegr?as m?s grandes el d?a en que se nos descubra su gloria? (1 Pedro 4:13). Al igual que Santa Mar?a Magdalena, si estamos al pie de la cruz con la voluntad de sufrir con ?l, tambi?n nosotros encontraremos al Se?or resucitado, y ?l convertir? nuestros problemas en mensajes, nuestras pruebas en testimonios, y nuestras dificultades en triunfos. Se?or Jes?s, me entrego totalmente a ti a trav?s de las manos de la Virgen Mar?a. Dame la fuerza para llevar mi cruz despu?s de Ti, todos los d?as de mi vida. Am?n.
By: Brother Josin Thomas O.P
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