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Jul 10, 2020 288 EL PADRE JOSEPH GILL, USA
Encuentro

P – me siento muy solo en la vida. Estoy desconectado de mi familia y tengo pocos amigos. ?C?mo puedo encontrar la felicidad si estoy dolorosamente solo?

R- La soledad es dolorosa, pero com?n, parte de la vida. Un reciente estudio publicado por el gigante farmac?utico Cigna encontr? que el 46% de los estadounidenses se sienten solos ?a veces o todo el tiempo?, y la mayor tasa de soledad est? en los j?venes (edades 18-22). Por lo tanto, ?si est?n solos, sepan que no est?n solos! (Juego de palabras intencionado).

Todos nosotros, a veces, sentimos soledad. Como sacerdote, ciertamente hay veces cuando siento ese dolor. Para m?, el domingo por la tarde es cuando me siento m?s solo. El domingo por la ma?ana las Misas siempre est?n imbuidas de encuentros gozosos con feligreses devotos y animados, pero cuando todos se van a la casa para estar con sus familias, vuelvo a una rector?a vac?a.

Pero cuando eso sucede, intento convertir mi soledad en privacidad. ?Cu?l es la diferencia? La soledad es el dolor de la falta de relaci?n con otros seres humanos. La privacidad es la tranquilidad de estar ?ntimamente conectado con el Se?or. Por m?s dolorosa que sea, la soledad puede ser una invitaci?n a una profunda intimidad con el Se?or. Cuando sentimos ese dolor, ese anhelo por el contacto humano, podemos invitar al Se?or a llenar ese vac?o. ?l es nuestro mejor amigo; ?l es el amante de nuestras almas.

?Y ?l sabe lo que es estar solo! Durante su pasi?n, casi todos sus amigos lo abandonaron, caus?ndole un dolor inmenso a su Sagrado Coraz?n. Podemos compartir nuestra soledad con ?l.

Pero, al mismo tiempo, «no es bueno que el hombre est? solo» (G?nesis 2:18). Afortunadamente, somos parte de una comunidad m?s amplia: el Cuerpo de Cristo, la Iglesia. Estamos rodeados de nuestra familia de la Iglesia todo el tiempo, no s?lo la comunidad terrena de creyentes, sino de los ?ngeles y los Santos («La Iglesia Triunfante»). Sus vidas pueden inspirarnos y consolarnos. Hay tantos santos con quienes me siento personalmente conectado: San Juan Bosco, San Pancracio, la Madre Teresa de Calcuta. Ellos son mis amigos, aunque en este momento nuestra amistad es en el nivel de «amigos a larga distancia». ?Cuando solicit? su intercesi?n, responden con ideas mientras rezan por m?! Pero alg?n d?a, espero encontrarme con ellos cara a cara y disfrutar de su compa??a para siempre.

Cuando oramos por las santas animas del Purgatorio («La Iglesia sufriente»), tambi?n nos conectamos con nuestros seres queridos que se nos han adelantado, y aquellos que no tienen a nadie que los recuerde y rece por ellos porque sufrieron soledad en la tierra. Al ofrecer el dolor de nuestra soledad por ellos y pedirles sus oraciones, transformamos nuestra miseria en m?rito.

Adem?s de nuestros amigos en el cielo, ?la Iglesia militante» (miembros de la Iglesia aqu? en la tierra) tambi?n deber?a proporcionarnos una comunidad. Participa en la iglesia y conocer?s gente inspiradora y amable. Quiz?s hay un estudio b?blico al cual unirte. Puedes participar en un grupo de personas de tu misma edad (o comenzar un grupo si no hay ninguno). Quiz?s podr?as encontrar amigos para ayudar a los dem?s con los Caballeros de Col?n, San Vicente de Pa?l, atenci?n y cuidado o alg?n otro grupo orientado al servicio. A veces tenemos que buscar m?s all? de nuestra propia parroquia.

?Hay otras iglesias cat?licas de la ciudad con actividades vibrantes y una comunidad a la cual te puedas relacionar? He estado en algunas parroquias donde el ambiente comunitario es c?lido y cari?oso, y en otros lugares donde hac?a falta. Una parroquia, donde estaba asignado, era un lugar muy poco comunitario. Los feligreses ven?an a misa y sal?an inmediatamente. As? que, en b?squeda de una comunidad, empec? como voluntario en una escuela cat?lica local donde conoc? algunas familias maravillosas que a?n siguen siendo mis amigos. ?Puedo garantizar que la comunidad est? «ah? afuera», si tan s?lo tenemos la valent?a de buscarla!

Para quienes est?n confinados a sus hogares, las conexiones pueden ser forjadas de otras formas. Quiz?s empieza a escribir cartas a los prisioneros cat?licos que necesitan apoyo y aliento. Siempre podr?amos tomar el tel?fono e iniciar el contacto con los miembros de la familia o viejos amigos. A veces, el solo enviar una inesperada tarjeta de agradecimiento puede re-establecer o profundizar a una amistad.

Aunque la soledad puede ser el catalizador que activa una relaci?n m?s profunda con Dios, ?l tambi?n quiere que vivamos en comuni?n con los dem?s, apoy?ndonos mutuamente. Estamos hechos para demostrar nuestro amor a Dios mediante el desarrollo de una comunidad de familiares y amigos a quienes amar y cuidar. Buscalos y los encontrar?s.

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EL PADRE JOSEPH GILL

EL PADRE JOSEPH GILL is a high school chaplain and serves in parish ministry. He is a graduate from Franciscan University of Steubenville and Mount St. Mary?s Seminary. Father Gill has published several albums of Christian rock music (available on iTunes). His debut novel, ?Days of Grace? is available on amazon.com.

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