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Mar 26, 2021 290 Rosanne Pappas
Encuentro

El Artista Principal

Puede que te sientas perdido y solo. ?An?mate, porque Dios sabe exactamente d?nde est?s!

Sola en la ducha, pod?a gritar sin ser escuchada. El agua ca?a sobre mi cabeza mientras que la angustia romp?a mi coraz?n. Mi mente imaginaba lo peor, un peque?o ata?d y una p?rdida demasiado grande para soportar. Mi coraz?n dol?a, como si estuviera siendo atornillado. Era m?s que un dolor f?sico, pero me sent?a torturada con un sentimiento opresivo, similar a un ahogo. Este sentimiento invad?a mi ser. Nada pod?a aliviar el dolor y nadie pod?a consolarme.

El sufrimiento es parte de la condici?n humana, es inevitable. Una cruz particular ha sido creada para que cada uno de nosotros la cargue, pero yo no quer?a cargar ?sta. Me quejaba con desesperaci?n bajo su peso. ?Por favor, Dios, dame una cruz distinta, no ?sta. No puedo cargar ?sta. Tomar? cualquier dolor, cualquier enfermedad, cualquier cosa, pero no esto, no a mi hijo. Esta cruz es demasiado grande. No puedo, por favor,? Rogu?. Las n?useas me sobrecogieron. Vomit? y luego ca? al piso de la ducha, sollozando.

Mi ?no? fue in?til. Rendirme era el ?nico camino a seguir. Exhausta, or?, ?Si no me cambias ?sta cruz, Dios, por favor dame la fuerza para cargarla? (la imagen de un peque?o ata?d pas? por mi mente de nuevo)? sin importar d?nde me lleve. Ay?dame. No puedo hacer esto sin Ti.?

Mi dulce y peque?o hijo hab?a sido admitido al hospital en estado de gravedad. Por ocho a?os estuve junto a ?l en su cama de hospital. Su esp?ritu no hab?a sido amedrentado por su enfermedad pero ya no era el mismo. Moretones morados y rosas coloreaban sus mejillas, pasaban por el puente de su nariz y sobre sus brazos y piernas. La medicina que le daba un respiro hac?a que su cara y cuerpo se hincharan. Cuando ?l se dorm?a, que era muy poco, yo sollozaba hasta dormirme. Mis oraciones, mis esfuerzos para distraerlo, y el mecer su fr?gil cuerpo eran las ?nicas contribuciones que pod?a hacer en su batalla para sobrevivir. Le le?a y dibujaba caricaturas en una libreta de dibujo que le hab?an regalado antes de ser hospitalizado. Era terap?utico para ambos. A pesar de que nunca hab?a dibujado antes, en mis esfuerzos para darle un poco de alegr?a, descubr? que pod?a dibujar con facilidad.

Finalmente, mi hijo fue dado de alta del hospital con un plan de tratamiento, esperanza y oraciones para que alcanzara la remisi?n. Nuestra nueva normalidad se estableci?. Mi mam? sugiri? que yo explorara mi nueva capacidad de dibujo. Tomamos una clase de arte juntas en el estudio de bellas artes local. La maestra de arte nos pidi? que llev?ramos una foto que nos conmoviera. Yo eleg? una tarjeta de Navidad que mostraba a Nuestra Madre Sant?sima sosteniendo al Ni?o Jes?s. La profesora de arte pens? que como me faltaba experiencia y entrenamiento, deber?a dibujar algo m?s simple, como una flor. Me gir? en mi banco para mirarla, declarando ?Mi hijo deber?a est? muerto, pero est? vivo. Jes?s y la Virgen Sant?sima son todo lo que me interesa. Ellos son los que me mueven.? Abri? sus ojos grandemente. ?Oh, no ten?a idea sobre su hijo. Lo siento mucho. S?lo tenga cuidado con sus valores.? Estaba confundida. ??Qu? tienen que ver mi moral con mi dibujo?? Pregunt?. ?Me refiero a los valores de color claro y oscuro.? Me contest? gentilmente. ?Oh, est? bien? dije, un poco avergonzada.

Retorn? a mi caballete, cerr? mis ojos y or?. ?Ven Esp?ritu Santo, ay?dame a dibujar una pintura que ayude a otros a amar y a necesitar a Jes?s y a Mar?a como yo lo hago en estos momentos.? Mientras dibujaba, me apoy? en la fortaleza, amor y sabidur?a del Cielo para que me guiaran. Mi deseo encontr? su expresi?n en el arte. Cada nueva obra de arte era una oraci?n y un don de Dios.

Una ma?ana, mientras dejaba la Iglesia luego de la misa, un sacerdote visitante se me acerc?, diciendo ?Cuando estaba en casa de tu hermana, vi la pintura que hiciste de Cristo y el ?ngel en el Huerto de Getseman? durante La Agon?a. Me conmovi? profundamente. Tu hermana me cont? sobre tu hijo y c?mo descubriste inesperadamente tu habilidad para dibujar en medio de tu angustia. Tu arte de veras es una bendici?n que naci? del sufrimiento, es un don.?

?Gracias?, repliqu?, ?Lo es. Cuando miro atr?s veo que este don art?stico era un presagio.?

??Por qu?? ?A qu? te refieres?? Pregunt?.

?Dibujar me ha ense?ado a ver todo de forma distinta. Descubr? que el contraste de claro y oscuro en una pintura crea profundidad, riqueza y belleza. Sin la claridad, la oscuridad en una pintura es un abismo vac?o. La oscuridad del sufrimiento es como la oscuridad de una pintura. Sin la luz de Cristo, el sufrimiento amenaza con sumergirme en la profundidad de la desesperaci?n. Cuando finalmente entregu? mi dolor y mis circunstancias a Jes?s, ca? sobre sus brazos amorosos y me acog? a Su plan para mi vida. Entonces Cristo, el Artista Principal, us? la oscuridad de mi sufrimiento para enternecer mi coraz?n y hacer espacio para que la fe, la compasi?n, la esperanza y el amor crecieran dentro de m?. La luz de Cristo ilumin? la oscuridad y nos trajo bendiciones inexplicables a trav?s de los sufrimientos de mi hijo, mi matrimonio y nuestra familia.?

?Ahora entiendo. Verdaderamente es cierto. El arte imita la vida y el sufrimiento unido a Cristo trae grandes bendiciones. Gloria a Dios.? Exclam? el sacerdote.

Y yo contest? ?Am?n.?

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Rosanne Pappas

Rosanne Pappas is an artist, author, and speaker. Pappas inspires others as she shares personal stories of God?s grace in her life. Married for over 35 years, she and her husband live in Florida, and they have four children.

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