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Sep 02, 2021 272 Marie Paolini
Encuentro

DAME TU CORAZ?N

En ese momento sent? como que la Madre Sant?sima me hab?a envuelto en su

En 1947, nac? en un peque?o pueblo de Italia, cerca de Casalbordino, el sitio de la aparici?n de «Nuestra Se?ora de los Milagros». El d?a que nac? cae entre el d?a de la fiesta de «Nuestra Se?ora de los Milagros» y la fiesta de San Antonio, entonces por esa raz?n mis padres me nombraron Mar?a Antonia.

Emigramos a Canad? cuando ten?a 7 a?os. Mis padres no eran ?vidos asistentes a la iglesia, pero se aseguraron de que nosotros sigui?ramos la fe cat?lica, adem?s yo no prest? mucha atenci?n a la importancia y el significado de Nuestra Se?ora hasta que mis padres visitaron Medjugorje en 1983. Mi mam? estaba muy afectada por la experiencia, as? que vino a casa y nos cont? lo que estaba pasando all?. Entre los rosarios, las medallas, los anillos y las baratijas que trajo de vuelta hab?a una peque?a tarjeta postal con una foto de la Virgen rodeada de los seis visionarios.? Cada vez que yo entraba en su dormitorio, ve?a esta imagen en un peque?o estante en la esquina de su cocina, y me toco sinceramente. Pod?a sentir a la Virgen mir?ndome al coraz?n.

En 1995, mientras ve?a un video sobre los acontecimientos en Medjugorje, sent? que la Virgen me preguntaba: «?Cu?ndo vienes? Soy tu madre y te estoy esperando.» Al a?o siguiente, o?mos hablar de un peregrinaje desde Calgary hasta Medjugorje y me sent? obligada a inscribirme. Debido a la guerra en Bosnia, muchas personas se retiraron del peregrinaje por temor a lo que pudiera pasar, pero yo estaba determinada a ir.

En Medjugorje, sent? una profunda confirmaci?n de que la Virgen me estaba llamando. Un d?a, conoc? al Padre Slavko Barbaric, quien me mir? y me dijo: «Cuando te vayas a casa, me gustar?a que inicies un grupo de oraci?n y las oraciones tienen que estar dirigidas a ayudar a la familia porque la familia est? en crisis hoy». Despu?s de regresar, comenzamos la Hora de oraci?n en San Buenaventura. Cada a?o, llegan m?s personas que se unen a nosotros para orar.

Visit? Medjugorje seriamente comprometida a hacer cambios dr?sticos. Sab?a que necesitaba una profunda conversi?n de coraz?n, as? que busqu? la ayuda de Nuestra Se?ora para entender mejor la Escritura, para crecer en mi vida de oraci?n y para una experiencia con alegr?a y amor en mi coraz?n mientras rezaba el Rosario. Todas estas bendiciones, y m?s, fueron otorgadas.

Durante ese tiempo, pens? que era solo «mi» peregrinaci?n porque no me di cuenta de que nuestra Se?ora me estaba invitando a traer m?s personas a ella. En 1998 el padre Slavko hab?a insistido que yo trajera a mi marido, as? que fuimos juntos. Me sent?a llamada a traer m?s personas a nuestra Se?ora, pero le ped? a nuestra Se?ora una se?al para confirmarlo. Poco despu?s, dos se?oras se me acercaron, buscando mi ayuda para ir a Medjugorje. Cada a?o desde entonces, tengo una conversaci?n ?ntima con nuestra Se?ora sobre si debo ir de nuevo. Cada vez recibo la respuesta de que hay m?s personas que necesitan recibir gracia y bendiciones del Se?or con la ayuda de Nuestra Sant?sima Madre, que est? llena de gracia…

Nuestras vidas no han sido perfectas y tambi?n hemos tenido momentos que ponen a prueba nuestra fe. Hace ocho a?os, recibimos noticias que nos impactaron. Mi hija fue diagnosticada con leucemia. Inmediatamente nos dirigimos al Se?or, pero estando en tal p?nico, fue dif?cil enfocarnos en Dios y en lo que ?l puede hacer por nosotros. Un d?a en particular, pasamos por un momento muy dif?cil. Se hab?a desarrollado un co?gulo en el puerto, entonces no se pod?a administrar medicamentos y los m?dicos ten?an que averiguar c?mo tratarla.

Como de costumbre, llevamos nuestras preocupaciones a la presencia del Se?or en la Capilla de la Adoraci?n para recibir su consuelo. Mir? hacia arriba al Se?or y le pregunt? por qu? le estaba pasando esto a nuestra hija y ??por qu? nosotros?? Muy claramente, le escuch? responder «?por qu? no tu?» Me di cuenta de que ?l pas? por un sufrimiento tan terrible y ?l nos acompa?aba en nuestro sufrimiento, para que pudi?ramos crecer en Su amor. En ese momento, sent? que la Madre Bendita me envolvi? en su manto, manteni?ndome cerca igual como ella hab?a sostenido a su Hijo despu?s de Su nacimiento y despu?s de Su muerte.

Cuando regresamos al hospital, nuestra hija estaba rodeada por un equipo de personas que resolv?an los problemas que imped?an su tratamiento. Me sent? segura de que nuestras oraciones hab?an sido escuchadas. Nuestro Se?or y Nuestra Se?ora estaban all?. Todo lo que ten?amos que hacer era confiar. Todo iba a estar bien. Siempre estar?an en nuestra vida, cuidando de nosotros. El a?o pasado, nuestra hija celebr? su 25 aniversario de bodas. Dios ha sido tan bueno con nosotros.

Nuestra Se?ora en Medjugorje nos dio 5 piedras para construir el fundamento de nuestra fe:

1. Rezar todos los d?as, especialmente el Rosario.

2. Leer las Escrituras todos los d?as, para recibir la Palabra de Dios.

3. Participar en la Santa Misa con la mayor frecuencia posible, si no todos los d?as, al menos los domingos.

4. Recibir la sanaci?n y el perd?n del Se?or en el Sacramento de la Penitencia, al menos una vez al mes sin falta.

5. Ayunar con pan y agua los mi?rcoles y viernes.

Esto no es f?cil, especialmente si eres nuevo en ello. Toma mucho tiempo construir estos h?bitos y el aguante para seguirlos, pero Nuestra Se?ora sigui? anim?ndonos. Lo que m?s me sorprendi? fue que cuando fuimos m?s consistentes en rezar el Rosario, pudimos practicar las otras piedras m?s f?cilmente. El Rosario nos ayud? a tener la confianza de ponerlos en nuestra vida cotidiana y desarrollarlos en una rutina de la que hemos crecido para amar y depender. Se ha convertido en una presencia diaria en nuestras vidas.

Muchos de sus mensajes nos dicen, no puedo lograr el plan de Dios sin ti. Te necesito. Dame tus problemas y reza por mis intenciones que son las de todas las personas que est?n rezando el Rosario. As? que cuando rezamos el Rosario por las intenciones de Mar?a nos sentimos conectados con todos. Hemos visto muchos cambios asombrosos a medida que las personas que vienen en las peregrinaciones regresan y se involucran en tantos ministerios vitales. Medjugorje ha sido una escuela de amor para m?. Ella es tan ?llena de gracia? que cuando nos unimos a ella en oraci?n, nos abrimos a todas las gracias y bendiciones que Nuestro Se?or tiene que ofrecer.

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Marie Paolini

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