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May 28, 2020 530 Bishop Robert Barron, USA
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COMO PREDICAR COMO LOS AP?STOLES

Siempre me ha encantado el libro de Los Hechos de los Ap?stoles, y con frecuencia lo recomiendo a los que se acercan a la Biblia por primera vez. Lleno de narraciones coloridas, aventura, martirio, persecuci?n, y jornadas por el mar, se vuelve en una lectura muy estimulante por supuesto. Pero me encanta especialmente porque nos muestra la emoci?n de ser seguidores de Jes?s. Mucho antes de que existieran las parroquias, las di?cesis, el Vaticano, y otras estructuras institucionales, exist?a esta banda de hermanos y hermanas que estaban tan abrumados y llenos de energ?a por la resurrecci?n que fueron por el mundo llevando el mensaje de Jes?s hasta sus muertes.

Tambi?n presenta algunos maravillosos ejemplos de la predicaci?n Cristiana, pues nos relata algunas de las primera proclamaciones Kerigm?ticas de los ap?stoles. Si le ponemos atenci?n a estas predicaciones, aprenderemos mucho acerca de la buena predicaci?n, pero tambi?n mucho acerca de la naturaleza del Cristianismo. Un buen ejemplo particular es el serm?n dado por San Pedro el d?a de Pentecost?s y descrito en el segundo cap?tulo de los Hechos de los Ap?stoles.

Escuchamos que Pedro se puso de pie con los Once y levant? la voz. Primera Lecci?n: toda doctrina y proclamaci?n Cristiana leg?tima es apost?lica, lo que quiere decir que est? fundada en el testimonio de los primeros ?ntimos seguidores de Jes?s. Los obispos deben predicar con precisi?n porque son sucesores de los ap?stoles; a trav?s de los obispos, los sacerdotes y di?conos est?n formalmente encargados de predicar. Esto es para asegurar que lo que los predicadores digan no sea debido a opini?n privada o alg?n consenso cultural, sino m?s bien arraigado en la experiencia de aquellos que conocieron personalmente a Jes?s.

Entonces ?C?mo se ve la predicaci?n apost?lica? Pedro dice, ?Que sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jes?s a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Se?or y Mes?as.? Notemos primero la fuerza, confianza y la inquietud de esta proclamaci?n. No hay debilidad, vacilaci?n o inseguridad en esto. Esto no es un predicador compartiendo sus dudas contigo o revel?ndose en la complejidad y ambig?edad de la fe. Esto es un hombre hablando (en voz alta) acerca de su convicci?n absoluta. ?Y de qu? estaba convencido?? de que ?a este Jes?s a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Se?or y Mes?as.? Christos, el t?rmino Griego del cual viene la palabra Cristo, tiene un sentido de ungido, lo cual implica el nuevo David y significa el complimiento de las expectativas de Israel. La buena proclamaci?n siempre pone a Jes?s en relaci?n a Israel, pues ?l tiene sentido solo?kata ta grapha?(de acuerdo con las escrituras). Un Jes?s sacado de la historia de Israel se convierte en poco tiempo en un simple maestro religioso o maestro de verdades espirituales eternas.

Y no solo es Cristo: ?l tambi?n es Kyrios (Se?or). El t?rmino ten?a sentido Judio y Romano en tiempos de Jes?s y Pedro. En la lectura Jud?a, se designa a Yahveh, el Dios de Israel, como Adonai (Se?or en Hebreo). Este t?rmino era com?nmente un sustituto para la palabra impronunciable YHWH. Pablo, quien continuamente se refiere a Jes?s como ?Se?or,? dice que a Jes?s se le dio el nombre que est? sobre todo nombre, por lo cual ?l se refiere al nombre de Dios.

La predicaci?n que deja a lado u oscurece la divinidad de Jes?s, por eso, no es predicaci?n apost?lica. Entonces, Kyrios tambi?n tiene sentido Romano, pues el C?sar era llamado kyrios, es decir a quien se le debe toda lealtad. ?Ves que tan Vanguardista y subversivo era declarar que Jes?s es Se?or, lo cual implicaba que el C?sar no lo era? Y ?Ves por qu? los que proclamaban esto terminaban presos y/o ejecutados? Un obispo Anglicano del siglo XX expres? memorablemente la idea de la siguiente manera: ?Cuando Pablo predic?, hubo disturbios; cuando yo predico, me sirven t?.?

Noten, en seguida, que Peter no le hace cosquillas a los oyentes: ?a este Jes?s a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Se?or y Mes?as.? No est? golpeando ni tratando de ganar amigos e influenciar a las personas. Con la mayor franqueza y claridad posible, ?l menciona el pecado de su audiencia. Y esto es precisamente lo que «llega hasta el coraz?n» de sus oyentes. Creanme cuando les digo que los principios espirituales abstractos, los bromuros cansados ??y las verdades morales intemporales no llegan al coraz?n de las personas. Y entonces gritan: «?Qu? debemos hacer?» El serm?n de Pedro contin?a: «Arrepi?ntanse y baut?cense para el perd?n de sus pecados». Cada serm?n verdaderamente evang?lico deber?a llamar al arrepentimiento, a cambiar el rumbo de nuestras vidas. Si no lleva a la contrici?n y la convicci?n de cambio, no llega al coraz?n; no corta al coraz?n. Eso s?, esto no implica la moralizaci?n de una manera deslumbrante, sino la presentaci?n del mensaje de Jes?s en una manera tan clara y convincente que las personas naturalmente ven c?mo se han quedado cortas y quieren cambiar.

Pedro concluye diciendo: ?salvense de esta generaci?n corrupta?. Los seguidores de Jes?s son una naci?n santa, un pueblo apartado. Tenemos voluntad y mente renovada, y debemos perfilarnos claramente en el contexto del mundo. Si pensamos y actuamos como todos los dem?s, no hemos asimilado el Evangelio. Relativamente, si todo lo que escuchamos desde el p?lpito es lo que se puede escuchar en los programas de entrevistas y en los grupos de discusi?n y en las conversaciones pol?ticas, no hemos escuchado el Evangelio.

Finalmente, se nos dice que ?Unas tres mil personas se unieron ese d?a [a la iglesia]?. Yo se que so nos dice que no nos preocupemos por los n?meros, y por supuesto hay verdad en eso. Dios quiere que seamos, no triunfadores, sino fieles, como lo dijo la Madre Teresa. De cualquier modo, nos guste o no, a la BIblia le interesan los n?meros. Una buena predica, si es verdaderamente evang?lica, tiene la intenci?n de atraer a la gente a la iglesia. El Hecho de que hoy se mantienen alejados de la Iglesia en masa, dice algo bastante negativo sobre la calidad de nuestra predicaci?n.

A todos los predicadores, les recomiendo una consideraci?n cautelosa de los sermones kerigm?ticos en Hechos de los Ap?stoles. Si t? predicas como Pedro, tal vez no te sirvan un t? despu?s de cada homil?a, pero sabr?n que el evangelio te ha llegado hasta el coraz?n.

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Bishop Robert Barron

Bishop Robert Barron is the founder of Word on Fire Catholic Ministries and Auxiliary Bishop of the Archdiocese of Los Angeles. Bishop Barron is a #1 Amazon bestselling author and has published numerous books, essays, and articles on theology and the spiritual life. ARTICLE originally published at wordonfire.org. Reprinted with permission.

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