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Sep 02, 2021
Disfrutar Sep 02, 2021

?Quieres cambiar el mundo? Aqu? hay unos consejos sencillos para hacerlo.

?El profesor de Historia Eclesi?stica en nuestro seminario local le pidi? a los seminaristas de primer a?o que nombraran el mejor a?o de la historia de la Iglesia. Aquellos j?venes, reci?n embarcados en su vocaci?n, respondieron dudosamente desde sus asientos.

A medida que todas las posibles respuestas se juzgaban incorrectas, los seminaristas empezaron a preguntarse si la pregunta hab?a sido capciosa. Eventualmente, el profesor coincidi? en que la pregunta s? hab?a sido un tanto capciosa porque la Iglesia nunca ha experimentado una ?poca perfecta.

Cada ?poca trajo consigo sus retos para los fieles cristianos ? desde persecuciones violentas, esc?ndalos, conflictos dentro de la jerarqu?a, hasta ideolog?as peligrosas y ense?anzas herejes, hasta el secularismo de los tiempos presentes.

La Iglesia y sus fieles han soportado estas tormentas, golpeados pero no derrotados. Los santos y m?rtires y los hombres y mujeres santos se han mantenido firmes en estas tormentas y han seguido adelante con valent?a. Y aunque parecer?a que nuestros tiempos presentes son poco prometedores, que la Iglesia que amamos es constantemente atacada, perseguida, y traicionada en muchas formas, podemos tener consuelo en saber que la Iglesia Cat?lica lo ha soportado todo antes. Y lo har? de nuevo.

Pero mientras luchamos para confiar y soportar, tambi?n tenemos que buscar formas de cambiar el mundo a nuestro alrededor y seguir un camino que nos lleve a la santificaci?n. Puede que nunca seamos reconocidos como santos canonizados, pero podemos convertirnos en santos de igual forma y pasar la eternidad junto a Dios. Aqu? hay unas maneras sencillas de empezar nuestro camino en la santidad:

1. Practicar lo Ordinario

Puede que sintamos la urgencia de hacer algo heroico, pero sentimos que no podemos hacer nada para fortalecer la fe en nuestro mundo. Pero los actos heroicos para Cristo no son lo que la mayor?a de nosotros estamos llamados a hacer. Para la mayor?a de nosotros, nuestras vocaciones y apostolados est?n m?s cerca de nuestro entorno y son a mucha menor escala. Santo Tom?s Moro, un gran defensor de la Iglesia y sus ense?anzas, entendi? esta realidad muy bien. ?Los actos ordinarios que practicamos todos los d?as en casa,? dec?a, ?son mucho m?s importantes para el alma de lo que su simplicidad sugiere.?

Puede ser que nuestro testimonio simple y cotidiano sea lo que influya en los dem?s, plantando semillas en ellos que quiz?s nunca veamos dar fruto. Nuestros hogares, parroquias y comunidades son los lugares donde cultivamos nuestra fe, la fe de los dem?s, y la sanidad en general del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.

2. Conectar con lo Extraordinario

La vida de la fe pareciera ser radical para nuestra sociedad secular. Muchos de nosotros no comprendemos lo sobrenatural y relegamos la religi?n al reino de los cuentos de hadas y las leyendas. Pero vivir una vida cat?lica aut?ntica dentro de nuestras circunstancias individuales requiere una extraordinaria fe y confianza en Dios y, sobre todo, un amor que nos lleve a abandonarnos en ?l. La Madre Ang?lica lo estableci? de forma muy sucinta cuando dijo: ?La Fe nos dice que Dios est? presente cuando oramos, la esperanza nos dice que ?l nos escucha, pero solo el amor nos hace continuar orando cuando la oscuridad, el aburrimiento e incluso el disgusto llena nuestras almas.?

As? que ora, conf?a, ama y ora de nuevo. Lo que pareciera ser una rutina de actos espirituales, de hecho, es lo que nos conecta con lo extraordinario?la presencia sublime, sobrenatural de nuestro Padre Celestial; Su ?nico Hijo, nuestro Salvador y Redentor; y el Esp?ritu Santo que nos otorga los dones de entendimiento y temor.

3. Practica la Santa Testarudez

Ninguno de nosotros es perfecto y todos somos propensos al pecado, as? que est? sobre entendido que vamos a cometer errores. De hecho, es bastante probable que cometamos muchos errores y a menudo repetiremos los mismos errores, una y otra vez. Pero es importante que no nos desanimemos.

San Josemar?a Escriv? nos anima: ?No olviden que un santo no es aquel que nunca falla, sino aquel que siempre se levanta cada vez que cae, con humildad y con santa testarudez.? As? que lev?ntate, desemp?lvate, y sigue adelante con una santa testarudez que sabe que vale la pena seguir el camino a la santificaci?n.

4. Santifica a la Sociedad

?Santif?cate a ti mismo y santificar?s a la sociedad,? dice San Francisco de As?s. Para m?, esto siempre ha sido m?s f?cil dicho que hecho, dada mi naturaleza humana pecaminosa y la enormidad de esta tarea. Pero solo porque esta pareciera ser una meta poco realista, no significa que no podamos alcanzarla. Jes?s nos dice muy claramente que lo que es imposible para nosotros no es imposible para Dios. (Mateo 19:26)

Aseg?rate de establecer y permanecer fiel a tu vida de oraci?n diaria. Practica las virtudes y realiza un examen de consciencia diario para comprenderte mejor a ti mismo y a tu progreso espiritual.

5. Af?rrate a la Esperanza

El Santo Padre P?o regularmente animaba a la gente dici?ndoles ?ora, ten esperanza y no te preocupes.? Nuestro mundo no es perfecto. A menudo es ca?tico y est? lleno de tensiones. Pero esto no debe perturbar nuestro esp?ritu. Los comentarios de Padre P?o sobre los tormentos de la vida son muy consoladores: ?Dios nunca permitir? que nos pase nada que no sea para nuestro bien mayor. Los tormentos de la vida que se forman a tu alrededor resultar?n ser para la mayor gloria de Dios, tu propio m?rito, y el bien de muchas almas.?

As? que, no pierdas la esperanza dentro de todos los tormentos de tu vida y del mundo. Estos son los tiempos en los que Dios nos ha puesto, as? que por lo tanto estos son los tiempos que nos santificar?n. Solo necesitamos seguir adelante con valent?a hasta que vayamos a descansar en el Reino de Dios.

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By: Emily Shaw

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Mar 26, 2021
Disfrutar Mar 26, 2021

?Consejos que te ayudar?n a mantenerte enfocado!

Acababamos de llegar a la capilla que se encuentra junto al seminario diocesano local. Mientras trataba de motivar a mi hijo de cuatro a?os a que se comporte apropiadamente, mi hija de dos a?os se sali? de nuestra banca silenciosamente y se dirigi? hacia el altar.

Estaba casi al pie del altar cuando se volte? para mirarme, se?al? el tabern?culo y grit?: ? Mira Mam?, es Jes?s. Jes?s est? all??.

Por supuesto, ella ten?a toda la raz?n. Jes?s estaba all?. En mi apuro por sentar y acomodar a los ni?os, hab?a olvidado recordarme a m? misma la presencia real de Jes?s en la capilla. En cambio, hab?a entrado a la capilla como un piloto autom?tico, guiando a los ni?os a hacer su genuflexi?n y distribuyendo algunos libros para mantenerlos ocupados.

Estos aspectos pr?cticos de ser madre son ciertamente importantes. Despu?s de todo, yo estaba all? para recibir el sacramento de la confesi?n y recibir direcci?n espiritual. Pero me distrajeron los aspectos pr?cticos de la ma?ana que ten?a por delante.

Capta el infinito

Cuando mi hija enfoc? mi atenci?n en el tabern?culo, yo me sent? reprendida. Para ser honesta, envidiaba su Fe sencilla. Es hermoso ver a mis hijos entablar una relaci?n con Jes?s y nuestra Fe en sus maneras individuales. Uno tiene una afinidad particular por San Miguel que derrota a Satan?s. Otro tiene una gran devoci?n y afecto a Nuestra Se?ora. Por encima de todo, parecen captar el infinito, mientras que a menudo yo me preocupo por lo finito.

Y no pude evitar reflexionar sobre el cap?tulo 18 del Evangelio de Mateo.

?En aquel momento se acercaron los disc?pulos a Jes?s, diciendo: ??Qui?n es el mayor en el reino de los cielos??. ?l, llamando a un ni?o, lo puso en medio de ellos, y dijo: ?En verdad les digo que si no se convierten y se hacen como ni?os, no entrar?n en el reino de los cielos. As? pues, cualquiera que se humille como este ni?o, ese es el mayor en el reino de los cielos.? Y el que reciba a un ni?o como este en Mi nombre, me recibe a M??. (Mateo 18,1-5)

A menos que cambien y se vuelvan como ni?os?. Quiz?s sea m?s f?cil decirlo que hacerlo, pero aqu? hay algunos puntos de partida para nosotros:

? ? ?1. Practicar la humildad

Los ni?os aceptan que no lo saben todo. Conf?an en que los adultos tendr?n las respuestas a todas sus preguntas, la sabidur?a para guiarlos en situaciones complicadas, y un amor incondicional e infinito. Aceptar que no tenemos todas las respuestas y confiar en la sabidur?a y la misericordia de Dios es fundamental.

? ? ?2. Mantenerlo Simple

Nosotros podemos leer una multitud de tomos espirituales, publicaciones de blogueros y art?culos, pero a menos que esa lectura sea seguida por una meditaci?n y oraci?n para discernir su aplicaci?n personal por la gracia de Dios, es posible que progresemos poco en nuestras vida espiritual. Una de las mejores formas de crecer realmente en santidad, de fomentar nuestra fe infantil, es estar en silencio y en oraci?n meditativa e invitar la presencia de Dios. Pasar este tiempo de oraci?n en su presencia real es a?n mejor.

? ? ?3. Recuerda Su Presencia

Podemos hacer esto durante el transcurso del d?a en nuestros tiempos de oraci?n estructurados, pero tambi?n en las partes habituales y aburridas de nuestro d?a. ?Cansado de la creciente monoton?a? Haz cada tarea con un ?Todo para ti Jes?s, todo para ti?. Debemos darle gracias cuando estemos felices, confiar en ?l cuando estemos en apuros. Corto, sencillo y espont?neo, y directo al coraz?n.

? ? ?4. Pide ayuda

Si encuentras que la vida es un poco dif?cil en estos momentos, entonces ac?rcate a un buen sacerdote santo o un religioso y p?dele ayuda y direcci?n espiritual. O alg?n amigo o familiar de confianza que comparta tu Fe podr?a ofrecerte apoyo y orientaci?n para lo que sea que est?s enfrentando. De hecho, incluso podr?an admitir haber experimentado algo similar. Escuchar la historia de sus batallas para hacer frente a la adversidad y llegar a un lugar de paz puede infundir la esperanza de que tu momento de sufrimiento tambi?n se aliviar?.

? ? ?5. Sobre todo, conf?a en ?l

Si tu eres como yo, ceder el control no es f?cil. Pero es precisamente cuando aceptamos y le damos la bienvenida a la voluntad de Dios en nuestras vidas que hacemos el progreso m?s espiritual. Aprender a anteponer la voluntad de Dios a la nuestra o aceptarla cuando es todo lo contrario a lo que queremos puede resultar insoportable. Dios sabe lo que es mejor para nosotros, y si podemos dejar que ?l tome la iniciativa, ?quien sabe lo que podemos lograr por El?

Que Dios nos d? a todos un aumento de Fe, confianza y esperanza para que podamos llamarnos realmente hijos suyos y experimentar el cielo, donde nosotros pertenecemos.

?Entonces trajeron algunos ni?os a Jes?s para que pusiera las manos sobre ellos y orara; y los disc?pulos los reprendieron. Pero Jes?s dijo: ?Dejen a los ni?os, y no les impidan que vengan a M?, porque de los que son como estos es el reino de los cielos?. (Mateo 19,13-14)

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By: Emily Shaw

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Feb 05, 2021
Disfrutar Feb 05, 2021

A?os de Dolor de Coraz?n

Cuando mi esposa y yo nos casamos, est?bamos ansiosos por comenzar a formar una familia, pero mes tras mes, est?bamos afligidos al ver que Johanna no quedaba embarazada. Despu?s de un a?o, visitamos a un m?dico que orden? algunos ex?menes m?dicos. Johanna tuvo un chequeo y confirm? que ten?a problemas m?dicos que har?an muy dif?cil que quedara embarazada. Tambi?n me diagnosticaron subfertilidad.

Aunque vivimos en Darwin, Australia, cruzamos el continente al menos una o dos veces al a?o para visitar a mi oftalm?logo en Melbourne. Ya que su cl?nica estaba justo al otro lado de la calle de la Catedral de San Patricio, siempre ?bamos all? a orar. Cuando nos arrodillamos delante de una estatua de nuestra Santisima Madre, oramos para que se hiciera la voluntad de Dios, pero oramos con la esperanza de que su voluntad fuera que tuvi?ramos un hijo.

Despu?s de muchos a?os de intentar diferentes tratamientos, Johanna finalmente qued? embarazada de Gabriela. Nos alegramos y le dimos gracias al Se?or por responder a nuestras oraciones despu?s de ocho a?os de dolor de coraz?n. En nuestra pr?xima visita a Melbourne, encendimos una vela delante de la estatua de nuestra Santisima Madre y oramos con agradecimiento sincero por su intercesi?n.

Cuando Gabriela naci? en perfecta salud, nos alegramos de las bendiciones generosas de Dios. Luego, a los cuatro meses, nos sorprendi? cuando tuvo una convulsi?n durante una clase de nataci?n. Aunque los m?dicos al principio pensaron que era solo una convulsi?n febril, Gabriela sigui? teniendo convulsiones siempre que ten?a el m?s m?nimo resfriado. Finalmente, se le diagnostic? el s?ndrome de Dravet, un tipo de epilepsia con convulsiones que son dif?ciles de controlar. Deber?amos habernos sentido destrozados cuando recibimos el diagn?stico, porque la posibilidad de recibir una lesi?n cerebral grave era bastante alta, pero sent?amos que la mano de Dios nunca estaba lejos de nosotros incluso en este momento. Cuando creci?, empez? a correr, bailar, cantar y jugar, acurruc?n?ndonos para decir, «Te quiero.» En mis o?dos a?n resuena su risa cuando me dijo «pap? eres gracioso».

Bebe Milagrosa

Esper?bamos que Gabriela no fuera una hija ?nica, pero no hab?amos podido concebir de forma natural. As? que volvimos al m?dico para buscar el mismo tratamiento de fertilidad que nos ayud? a concebir a Gabriela. Para nuestra sorpresa, descubrimos que Dios ya nos hab?a bendecido. ?no tuvimos que empezar el tratamiento ya que Johanna ya estaba embarazada de Sof?a! Llamamos a Sof?a nuestra ‘beb? milagrosa’.

En medio de nuestras pruebas, nos sentimos tan bendecidos al haberla concebido sin ninguna intervenci?n. Despu?s de leer la hermosa explicaci?n del Papa Juan Pablo II sobre los prop?sitos unitivos y procreativos del matrimonio en su Teolog?a del Cuerpo, hab?amos tomado en serio nuestros votos matrimoniales y estado abiertos a la vida que Dios deseaba para nuestro matrimonio. Sin embargo, Gabriela y Sof?a fueron las ?nicas hijas que Dios nos dio.

Como Gabriela segu?a rebotando de sus convulsiones, ten?amos esperanza. Pero cuando ten?a 3 a?os, mientras est?bamos todav?a en medio de la emoci?n y el duro trabajo de apreciar a nuestra nueva beb?, Gabriela fue diagnosticada con gastroenteritis. Est?bamos acostumbrados a que sufriera convulsiones cada vez que se enfermaba, pero esta vez las convulsiones continuaron durante cuatro d?as. Cuando fue puesta en un coma inducido y llevada a cuidados intensivos, no est?bamos seguros de si lo lograr?a. Est?bamos en shock, pero el amor de Dios nos sostuvo a trav?s de las largas horas en el hospital y la tristeza al ver a nuestra brillante y hermosa ni?a deterior?ndose. Vimos cada momento, cada d?a como una bendici?n.

Si solo pudi?ramos tenerla con nosotros por otro a?o o dos, entonces este momento ser?a lo suficientemente bueno y la rodear?amos con nuestro amor. Apoyada por la oraci?n, sorprendi? a sus m?dicos por sus ganas de sobrevivir, pero las convulsiones recurrentes le hab?an causado una lesi?n cerebral grave que eliminar?a su capacidad para caminar, hablar o comer, as? que tuvo que pasar 3 meses en el hospital.

Alti-Bajos

El siguiente desaf?o fue llevarla a casa en silla de ruedas, totalmente dependiente de nosotros para todo, mientras tambi?n ten?amos que cuidar a la beb?. Gabriela lloraba todo el tiempo, d?a y noche, pero cuando recib?a medicamento para aliviar su llanto constante, dorm?a todo el tiempo. No est?bamos seguros de qu? hacer con la ni?a que estaba llorando o durmiendo todo el tiempo. Es dif?cil ver a una ni?a inocente sufriendo tanto cuando no le hab?a hecho nada malo a nadie.

?C?mo era posible? ?por qu? ella? ?y por qu? nosotros? Est?bamos en un altibajo emocional, vi?ndola tan mal y sin poder ayudarla. As? que, la encomendamos a Dios que respondi? a nuestras oraciones con amor. Lo sentimos diciendo: «Yo soy tu Padre. Yo soy el Se?or que gu?a tu vida». Aunque estaba fuera de nuestras manos, ?l nos dio la fuerza para caminar esta jornada con ella.

Nos sentimos seguros de que si Dios quer?a esto para nosotros, ?l permanecer?a y luchar?a junto a nosotros. Era dif?cil, pero tener a esta ni?a con una discapacidad nos permiti? confiar unos en otros y cambiar nuestro enfoque de nuestros propios problemas y debilidades, as? que podr?amos poner toda nuestra energ?a en esta ni?a que nos necesita tanto. Nunca podr?amos haber hecho esto sin el apoyo de nuestra comunidad. Cuando nos mudamos a Brisbane para tener acceso a las terapias que han ayudado a Gabriela, fuimos apoyados por nuestra comunidad Neo-Catecumenal.

Su ayuda y el apoyo con la recaudaci?n de fondos de la comunidad cat?lica en general fueron cr?ticos para los desaf?os que nos esperaban. Gabriela tiene un depende en otras personas para poder completar tareas y no puede ser dejada sola. No puede cepillarse el pelo o los dientes, alimentarse o ir al ba?o. No habla y no puede caminar. Johanna y yo estamos agradecidos por haber obtenido ayuda para sus cuidados y terapias a trav?s del Plan Nacional de Seguro de discapacidad (NDIS). Adem?s de las terapias, Gabriela necesitaba operaciones para realinear sus caderas. Cuando ten?a siete a?os, la insuficiencia card?aca despu?s de una operaci?n la dej? luchando por su vida otra vez. Los m?dicos nos dijeron que llev?ramos a nuestra familia para despedirse de ella.

Sentimos dolor en el coraz?n. Una vez m?s, no est?bamos listos para abandonar a nuestra hija anhelada. Ped? la intercesi?n de San Juan Pablo II, Santa Mar?a de la Cruz (MacKillop) y Nuestra Se?ora. Fue un momento de intensa e incesante oraci?n, pidiendo la voluntad de Dios, pero tambi?n orando por un milagro. Por su gracia, Dios nos hab?a enviado mensajeros en forma de nuestros hermanos y hermanas en nuestra comunidad neo-catec?mena. Era como Isa?as 50:4 «El Se?or Dios me ha dado lengua de disc?pulo, para que Yo sepa sostener con una palabra al fatigado?. Nuestros hermanos y hermanas en Cristo oraron con nosotros la Liturgia de las horas y el Rosario. Cuando la encomendamos a Dios, tambi?n rezamos con confianza y esperanza.

Nos hab?an dicho al comienzo de ese d?a que la vida de Gabriela era «hora por hora». La oraci?n vespertina de esa noche estuvo acompa?ada conmovedoramente por la breve lectura de Job 1:21 «el Se?or da y el Se?or quita». Me llam? la atenci?n el significado de esas palabras en ese momento. Le pedimos a Dios que tuviera misericordia de nosotros y que preparara nuestros corazones. Nuestro sacerdote se uni? a nosotros en el hospital para ungirla y orar con nosotros junto a su cama.

Nos aconsej? que oraramos, cada hora, una palabra que los israelitas hab?an orado en el desierto?»Dayenu». Esta palabra, vinculada con la Pascua y la Historia de la Salvaci?n, dice «Dios, debes ser alabado por todo lo que hagas… si solo nos hubieras sacado de Egipto, habr?a sido lo suficientemente bueno… si solo nos hubieras tra?do a trav?s del mar, habr?a sido lo suficientemente bueno». Esta fue una palabra poderosa para nosotros en ese momento m?s dif?cil de nuestras vidas. Alrededor de las 3 de la ma?ana, de repente comenz? a mejorar y continu? su recuperaci?n hasta que estuvo lo suficientemente bien para salir del hospital. Creo que fue un milagro que Gabriela sobreviviera. Ninguno de los m?dicos de la unidad de cuidados intensivos esperaba que sobreviviera.

Cosas favoritas

A pesar de sus discapacidades, a Gabriela le encanta la vida. Ella se deleita en unirse a sus amigos en una Escuela Especial con un gran sentido de comunidad, donde disfruta de actividades como la pintura y el interruptor – ella levanta su mano derecha para pulsar un interruptor y cambiar las p?ginas en un libro digital en el iPad. Ella se comunica con un parpadeo y un ligero movimiento de la cabeza para decir ?si? y desviando la mirada para un ‘no’. Las preguntas especialmente estructuradas ayudan a este proceso.

Gabriela se deleita con su hermana, primos y amigos. Sus cosas favoritas incluyen m?sica, pel?culas, obras musicales, luces brillantes, colores y comida. Puede comer sopas espesas, helados, salsas y chocolate. Le gusta mucho salir al sol y visitar el jard?n de hierbas en los Jardines Bot?nicos donde puede oler diferentes plantas olorosas. A Gabriela le encanta bailar y ha sido parte de Superstars, un grupo de danza, por m?s de seis a?os. La ayudan a participar moviendo sus brazos y movi?ndola. Las otras chicas bailan a su alrededor para incluirla en las rutinas de baile.

Un Gigante de Oraci?n

Gabriela sabe que Dios la ama y la ayuda con los muchas cruces y dificultades que enfrenta. Uno de los momentos m?s destacados de su semana es ir a la Misa. Ella adora recibir la Santa Comuni?n y participar en la m?sica en la liturgia infantil y en nuestra oraci?n en casa, con su hermana ayud?ndole a tocar instrumentos de percusi?n, como los tambores o el xil?fono.

La oraci?n es una parte importante de la vida de Gabriela. Tiene una foto del Papa San Juan Pablo II junto a su cama, junto a iconos y una colorida cruz tradicional de El Salvador. Gabriela conoce muchas oraciones, como el Padre Nuestro y el Shema (Deuteronomio 6:4-10) que recitamos con ella antes de que ella duerma y cuando se despierta. A pesar de que no habla, sus ojos se iluminan con el reconocimiento.

Si una familia est? luchando con la discapacidad, a?n as? pueden alabar a Dios, y seguir caminando hacia ?l. Debido a todo lo que hemos pasado, hemos sido capaces de aconsejar y guiar a las parejas que tienen problemas en su matrimonio. A pesar de nuestras luchas, no abandonamos a Dios. La oraci?n diaria en casa y con nuestra comunidad eclesi?stica nos ha ayudado a enfocarnos en Dios y a confiar en que hay un prop?sito para todo en nuestras vidas.

A lo largo de nuestras vidas, ha habido muchas cruces, pero Jes?s dijo, «toma tu Cruz y S?gueme» (Mateo 16:24). Ha sido posible para m? ver las dificultades en nuestra vida, como las frustraciones de Gabriela cuando su lesi?n cerebral le impide hacer cosas que sol?a hacer, como oportunidades para llevar la Cruz.

No sabemos lo que Dios ha planeado para nuestro futuro, para ella o para nosotros, pero podemos ver cada d?a como una bendici?n. Veo el prop?sito de Gabriela en su conexi?n con Dios. Ella es muy consciente de Dios en su vida y de su papel como mensajera para ser testigo del amor de Dios. La gente se siente atra?da por ella y quieren saber m?s acerca de su historia y Dios contin?a respondiendo a sus oraciones de maneras profundas.

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By: Kevin and Johanna Caldwell

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Feb 05, 2021
Disfrutar Feb 05, 2021

A menudo nos encontramos con personas que pueden ser maleducadas, desagradables o problem?ticas. Aunque estamos llamados a amarnos unos a otros, hay que reconocer que puede ser muy dif?cil. ?No te preocupes m?s! Santa Teresita del Ni?o Jesus est? aqu? con 3 hermosas sugerencias sobre c?mo amar a las personas dif?ciles como Jes?s lo har?a.

«Hay en la Comunidad una Hermana que tiene la facultad de disgustarme en todo, en sus maneras, sus palabras, su car?cter, todo me parece muy desagradable.? Y a?n as?, es una religiosa Santa que debe ser muy agradable para Dios.»*

?C?mo se enfrentaba Santa Teresa a esta hermana?

  1. Por la Caridad expresada no en sentimientos, sino en obras.

«No deseando ceder a la antipat?a natural que estaba experimentando, me puse a hacer por esta hermana lo que har?a por la persona que m?s amaba.»*

  1. Por medio de la oraci?n

?«Or? a Dios por ella, ofreci?ndole todas sus virtudes y m?ritos. Sent? que esto era agradable para Jes?s, porque no hay artista que no le guste recibir elogios por sus obras.»*

  1. No discutiendo, sino sonriendo y cambiando el tema.

«No me contentaba simplemente con orar mucho por esta Hermana que me dio tantas batallas, pero me cuid? de prestarle todos los servicios posibles, y cuando me sent? tentada a responder de una manera desagradable, me content? con darle mi sonrisa m?s amable y con cambiar del tema de la conversaci?n.?*

Un d?a en la recreaci?n la hermana pregunt? en casi estas palabras: «?Me podr?as decir, hermana Teresita del Ni?o Jes?s, lo que te atrae tanto hacia m?; cada vez que me miras, te veo sonre?r?»*

Lo que atrajo a Santa Teresita fue Jes?s escondido en las profundidades del alma de esa hermana – Jes?s que hace dulce lo m?s amargo. Aprendamos el arte de responder a la frialdad, la rudeza, los chismes y los insultos con la bondad amorosa activa y la compasi?n interior.

? *Extracto de ?Historia de un Alma? de Santa Teresita del Ni?o Jes?s (Cap?tulo X)

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By: Shalom Tidings

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Nov 17, 2020
Disfrutar Nov 17, 2020

Un Libro que puede cambiar tu vida

San Agust?n de Hipona es conocido como uno de los santos m?s grandes de todos los tiempos. Sin embargo, vivi? muy pecaminosamente en su juventud y se suscribi? a filosof?as paganas como el neoplatonismo y el manique?smo. A pesar de las fervientes peticiones de arrepentimiento de su madre, continu? viviendo con una mujer fuera del matrimonio y finalmente engendrando un hijo con ella.

Entonces, ?c?mo se convirti? uno de los santos m?s grandes de todos los tiempos, un Padre de la Iglesia, de una vida sumida en el pecado a la Fe Verdadera?

La respuesta: La Palabra de Dios.

En Confesiones, San Agust?n explica que su conversi?n al catolicismo no fue instant?nea. Aunque ten?a un fuerte deseo de convertirse en cat?lico, luch? por observar algunas de las ense?anzas de la Iglesia, especialmente la de la castidad. Escribi? que le pidi? a Dios que lo hiciera casto, pero a?n no.

Un d?a, la frustraci?n de Agust?n lleg? a un punto. ?l suplic? a Dios que convirtiera completamente su coraz?n. Quer?a convertirse en cat?lico y abrazar plenamente las ense?anzas de la Iglesia, pero sent?a que era imposible separarse de los pecados de la carne. Agust?n se retir? a un jard?n para la contemplaci?n profunda de su alma. ?Escribe en? Confesiones que escuch? la voz de un ni?o implorandole que «tomara y leyera» la copia de la Sagrada Escritura que hab?a tra?do al jard?n con ?l. Inmediatamente, Agust?n abri? el libro a la Carta de San Pablo a los

Romanos, 13:13-14, que dice:

Vivamos decentemente, como a la luz del d?a, no en org?as y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias. M?s bien, rev?stanse ustedes del Se?or Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa.

Despu?s de leer esas palabras, Agust?n sab?a que era hora de cambiar su vida.

Todos estamos llamados a la conversi?n del coraz?n, pero para la mayor?a de nosotros no es f?cil. Sin embargo, podemos aprender de la historia de San Agust?n que la Palabra de Dios habla directamente a nuestros corazones inquietos y nos ofrece un mapa del camino para volver a casa con ?l.

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By: Shalom Tidings

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Nov 17, 2020
Disfrutar Nov 17, 2020

?Qui?n querr?a aprender algo de su enemigo? ?C?mo pueden las dificultades ser nuestras maestras?desde perder algunas de nuestras libertades, como tener que dejar nuestro hogar, hasta las p?rdidas m?s tr?gicas en la vida?

?Nos podemos referir a la Santa Misa como ?Un Milagro Mundano?? Este ox?moron cat?lico podr?a describir el hermoso sacramento de la Eucarist?a. Despu?s de todo, podemos recibir a nuestro Se?or Resucitado en este sacramento a diario. Los cat?licos en estado de gracia pueden recibir este don tan extraordinario simplemente al hacer la fila para recibir la Comuni?n, luego de haber ayunado por lo menos durante una hora. No se requiere ning?n boleto de pase ni prueba de autenticidad, solo necesitamos que nuestra consciencia nos diga que estamos libres de alg?n pecado grave. As? pues, el milagro en que Dios se da a S? mismo a la humanidad se recibe de forma mundana. Luego, Covid-19 entr? a nuestro mundo.

En tus fantas?as m?s locas, ?alguna vez imaginaste que el gobierno ordenar?a que las iglesias cerraran sus puertas? ?Que no habr?a misa dominical, ni misa diaria en nuestras parroquias? Pero gracias a Dios, la tecnolog?a permiti? que nuestros valientes y equipados sacerdotes pudieran transmitir las misas en vivo. La mesa de mi cocina se convirti? en un espacio sagrado donde la Palabra de Dios era escuchada desde mi tel?fono. Nuestros sacerdotes predicaban la homil?a, consagraban el pan y el vino y lo convert?an en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Se?or, y nos permitieron recibir la comuni?n espiritual en todas nuestras iglesias dom?sticas, es decir nuestros hogares.

Pero los d?as se convirtieron en meses y comenzamos a sentir hambre. Dese?bamos recibir la Eucarist?a sacramentalmente, pero este deseo no pod?a ser satisfecho. Por primera vez en mi vida, y me atrevo a decir que en la suya propia tambi?n, nos dimos cuenta de c?mo la ausencia de la Eucarist?a puede afectarnos. El milagro mundano se convirti? en el milagro anhelado.

Aunque los restaurantes estaban cerrados, pod?amos pedir comida a domicilio. Lentamente, bajo reglamentos estatales estrictos, volver a comer dentro de los restaurantes fue permitido. M?s maravilloso que eso, la misa diaria, y luego la misa dominical fue retomada con fieles, utilizando mascarilla y guardando el distanciamiento social. Luego de ochenta y ocho d?as de no recibir la Eucarist?a sacramentalmente, estaba muriendo de hambre por Nuestro Se?or Resucitado. Yo, junto con muchos otros fieles, recib? la Eucarist?a con los ojos llenos de l?grimas y aquel anhelo que finalmente hab?a sido satisfecho. Estaba tan agradecida de poder volver a reunirme con mi querido Amigo que dio Su vida por m?. Solo unos cortos minutos despu?s de meditar en la entrega de Nuestro Se?or y Su don de S? mismo en la Eucarist?a me hizo dejar atr?s todo el tiempo que estuvimos separados.

Luego me di cuenta de la gran lecci?n que nos deja el Covid-19: la Eucarist?a fue el mejor alimento durante el confinamiento, mucho mejor que la comida a domicilio. Cuando la Eucarist?a es plenamente recibida y consumida, satisface un coraz?n hambriento que sale al mundo luego de que termina la misa. Y esta comida debe ser entregada. Oro a Dios para poder Llevarlo a otras personas en la forma en la que ?l me env?e. Y una y otra vez, el proceso de repite: Recibirlo y Llevarlo ?a domicilio? a nuestro mundo hambriento y necesitado.

Luego de que el sacerdote da la bendici?n final, podemos irnos. No, me corrijo; podemos irnos pero ?con Dios para llevar?, listos y preparados para entregar la mejor comida a domicilio posible. As? que tenemos que estar listos para entregar una sonrisa, una palabra amable, una mano de ayuda, un regalo necesario de alimento, consuelo y ayuda de coraz?n. Dios nos ayudar? a ver d?nde estar? destinada esta entrega especial. Es gracioso c?mo aprendemos de los sucesos m?s extra?os de nuestras vidas. O quiz?s, en los d?as m?s oscuros, buscamos m?s intensamente la luz y Dios nos alumbra con Su entendimiento.

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By: Joan Harniman

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Nov 17, 2020
Disfrutar Nov 17, 2020

En las primeras horas del 2 de septiembre de 2020, David Blaine, el mago y artista mundialmente famoso, hizo algo que otros s?lo pod?an so?ar. De hecho, lo que hizo comenz? con un sue?o que vio en una pel?cula que vio con su madre cuando ten?a 5 a?os. David, que hab?a prometido no realizar actos de miedo desde que su ni?a peque?a Dessa lleg? a su vida, quer?a inspirar a su hija haciendo algo hermoso. Se aferr? a 52 grandes globos de helio y vol? hacia el cielo.

Mientras lentamente adquiri? altura, ?l mantuvo los pesos que llevaba sobre ?l para mantener el ascenso controlado. Finalmente subi? a una impresionante altura de 24,900 pies (algunas de las avionetas m?s peque?as vuelan as? de alto). Desde all?, se separ? de los globos y salt?. Cuando alcanz? los 7000 pies, abri? su paraca?das y pronto aterriz? con seguridad. Una vez que recuper? su compostura, habl? con su hija que lo escuchaba a trav?s de la radio inal?mbrica y le dijo que lo hizo todo por ella y que la ama mucho. Y ella dijo, «Gracias, lo lograste, gracias».

Esta historia de amor entre un padre y su hija nos recuerda el amor de nuestro Padre celestial que por su amor a nosotros entreg? a su ?nico hijo, quien no solo vivi? entre nosotros en nuestro estado humilde, sino que acept? voluntariamente el sufrimiento y las heridas para que usted y yo pudi?ramos ser sanados. ?l fue hasta la cruz y muri? y resucit? por nosotros, para que pudi?ramos estar con ?l por la eternidad. ?l contin?a am?ndonos con la misma intensidad incluso hoy, incluso ahora. ?Qu? tipo de amor es ese?

Uno podr?a estar asombrado, sorprendido, aturdido, confuso, deslucido y estupeficado por lo que David hizo por su ni?a. Pero cu?nto m?s abrumados y sin palabras debemos estar en lo que nuestro Padre celestial ha hecho por nosotros. Nosotros tambi?n podemos llorar con alegr?a, «?Gracias! ?lo has logrado! ?Gracias!»

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By: Shalom Tidings

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Sep 02, 2020
Disfrutar Sep 02, 2020

?Dios realmente se interesa por lo que est? ocurriendo en tu vida? Esta historia, ya sea ficticia o no, seguramente cambiar? tu perspectiva. Durante la Segunda Guerra Mundial, un soldado fue separado de su pelot?n. La batalla hab?a sido intensa, pero entre el fuego y el humo hab?a perdido contacto con sus camaradas. Una vez s?lo en la jungla, escuch? que se acercaban los soldados del ej?rcito enemigo. En su b?squeda desesperada por refugio, se escabull? a un risco alto donde encontr? unas cuevas peque?as. R?pidamente, se meti? en una de ellas.

A pesar de que estaba a salvo en ese momento, se dio cuenta de que si los soldados lo segu?an hacia ese risco y buscaban dentro de las cuevas, iban a encontrarlo. Mientras esperaba ansiosamente, or? as? ?Se?or, por favor salva mi vida. Pase lo que pase, te amo y conf?o en ti. Am?n.? El sonido de las pesadas botas de los enemigos se acercaba m?s y m?s.

?Bueno, supongo que el Se?or no va a ayudarme a salir de esta? pens?, derrotado. Malhumoradamente, vio c?mo una ara?a tej?a una telara?a frente a su cueva. ?Aj?? se quej? el soldado, ?lo que necesito es una muralla de ladrillos y el Se?or me manda una telara?a. Dios de verdad que tiene un sentido del humor?. Mientras los enemigos se acercaban a su cueva, el soldado protagonista de esta historia se prepar? para enfrentarlos por ?ltima vez, cuando escuch? a alguien decir ?No tiene sentido que busquemos en esta cueva? ?Si alguien hubiera entrado ah?, hubiera tenido que romper esta telara?a!?

Para su asombro, luego de mirar la cueva superficialmente, los soldados enemigos se fueron de ah?. La fr?gil telara?a le hab?a salvado la vida. ?Se?or, perd?name.? Or?. ?Hab?a olvidado que T? puedes hacer que una telara?a sea m?s fuerte que una muralla de ladrillos.

«Dios ha escogido lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogi? lo d?bil del mundo para avergonzar a los poderosos.» (1 Corintios 1: 27)

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By: Shalom Tidings

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Sep 02, 2020
Disfrutar Sep 02, 2020

Una tarde, el Padre P?o se sent? solo en el balc?n, justo afuera de su celda. Su asistente, el Padre Alessio pens? que ser?a una buena oportunidad para revisar algunas de las cartas que ped?an su consejo, pero su respuesta lo sorprendi?. ?Ahora estoy muy ocupado,? dijo el Padre P?o. ?No puedo contestar preguntas en este momento?

El Padre Alessio se sinti? confundido. Le parec?a obvio que el Padre P?o no estaba ocupado. Estaba sentado con el rosario en su mano, pero siempre llevaba el rosario. El Padre P?o explic? m?s tarde: ?El d?a de hoy? han habido aqu? muchos ?ngeles de la guarda trayendo mensajes de mis hijos espirituales.? Al pasar de los a?os, el Padre Alessio experiment? misteriosos golpes en su puerta, o susurros en su o?do por parte del ?ngel de la guarda del Padre Pio, llam?ndolo a que asistiera al Padre P?o cuando ?l no pod?a caminar sin ayuda.

A cada ser humano se le ha asignado un ?ngel de la guarda que siempre ve el rostro de Dios. Su tarea es guiarnos a Su presencia; a los lugares que Dios ha preparado para nosotros en el cielo. Cuando necesites ayuda, p?dele a tu ?ngel que te ayude. Env?a a tu ?ngel de la guarda a que consuele a un amigo que est? en tiempos de angustia. Recuerda que siempre hay un testigo para tus obras.

?ngel de Dios, mi querido guardi?n, a quien Su amor me compromete; mantente a mi lado a?n en este d?a, para iluminar y cuidar, gobernar y guiar. Amen.

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By: Shalom Tidings

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Sep 02, 2020
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?Pl?stico? ?Cubierto de polvo? No este Chico

Una Noci?n Extra?a

En un momento tuve que pensar que los santos eran de pl?stico y cubiertos de polvo, como demasiadas de las estatuas antiguas que hab?a visto. ?Qu? podr?an saber o por qu? podr?an preocuparse por m? y mi mundo? Pero durante un per?odo de tiempo, comenc? a tener un ‘sentido’ interior de que San Jos? quer?a mi atenci?n. No ten?a idea de por qu?. Pero esta impresi?n no se alejaba. A veces me arrodillaba ante su estatua en la iglesia y le dirig?a una palabras como: «Hola, Jos?, no te conozco. ?Realmente quieres mi atenci?n?» Nunca escuch? respuestas. Pero a?n as? no pod?a dejar la idea de que estaba tratando de conectarse.

Soy una mujer soltera sin destreza para funcionamientos defectuosos ? mec?nicos o digitales ? que a menudo se frustra cuando tales cosas ocurren. Como experimento, comenc? a pedir la ayuda de San Jos? con estas situaciones, y me di cuenta de que parec?a responder de diversas maneras creativas. Me impresion?. Despu?s de unos a?os, me convenc? de que San Jos? realmente era parte de mi equipo. Cuando les dije sonriendo a mis amigos: «?Es mi hombre principal!»? San Jos? sigui? cuid?ndome en asuntos grandes y peque?os. Pero recientemente me protegi? incluso antes de preguntar, cuando no sab?a que necesitaba protecci?n.

Mi amiga Kathy hab?a dejado un mensaje pidi?ndome que cubriera su hora de adoraci?n al d?a siguiente. Como no pod?a responder a tiempo, s?lo me present? al d?a siguiente como ella hab?a pedido. Inexplicablemente, me estacion? en un ?rea del estacionamiento donde no suelo hacerlo, en el extremo norte en vez de hacerlo en el extremo sur del enorme estacionamiento. En la iglesia, mientras estaba de rodillas, vi pasar a mi amigo Andy. Pero no pas?. Se inclin? en mi banca y me susurr? que la llanta trasera del lado del conductor estaba ponchada. Sorprendida, le di las gracias a Andy, le hice una oraci?n r?pida a San Jos? para pedirle que se haga cargo, y dej? la llanta fuera de mi mente.? Mientras terminaba mi hora, Andy de repente reapareci?. Esta vez su voz era urgente: «Absolutamente yo no conducir?a con esa llanta. Tengo un dispositivo que puede inflarla. Ir? a buscarlo. Regreso en diez minutos.?

Afuera, mientras esperaba a que Andy regresara, vino una amiga. Ella y yo hablamos acerca de la llanta y acordamos que no se ve?a muy ponchada. Estaba segura de que no habr?a ning?n da?o si conduc?a unas dos millas al taller de llantas. Pero no ten?a forma de contactarme con Andy y no pod?a irme y dejarlo mientras ?l estaba haciendo todo lo posible para ayudarme. Adem?s, tuve un peque?o pensamiento chismoso, ‘Andy es un ‘chico de coches’ de oficio. Podr?a tener un mejor «ojo para los coches» que yo. Por supuesto, cuando Andy conect? su aparato a mi llanta, la presi?n registraba 6 libras en lugar de las 30-35 libras que se supon?a que ten?a que ser. Mi llanta podr?a haber quedado destrozada si yo hubiera conducido en ?l. ?Caramba! Mientras Andy estaba inflando la llanta, mencion? que estuve all? esa ma?ana a petici?n de Kathy. Para mi sorpresa, ??l tambi?n! Parece que cuando Kathy no pudo contactarse conmigo tambi?n le pidi? a Andy que cubriera su hora. ?Qui?n sab?a que los dos vendr?amos?

?Un Plan Celestial?

En el taller se le quit? un clavo a mi llanta y fue reparada sin costo alguno.? Mientras conduc?a a casa dandole gracias a Dios por Su cuidado, San Jos? apareci? en mi mente.? Y las preguntas empezaron a aparecer en mi cabeza: ?Era San Jos? parte de un plan celestial para protegerme ese d?a… o para protegerme de una posible exploci?n de llanta m?s tarde esa semana cuando estuviera viajando por carretera?

Andy y yo nos presentamos en adoraci?n, y yo? me estacion? en el lado norte ese d?a, cuando normalmente me estaciono en el sur.? Y en ese gran estacionamiento, Andy, con su buen ojo de mec?nico, se detuvo junto al lado de mi auto donde pod?a ver f?cilmente mi llanta ponchada.

?Todo esto era coincidencia? No lo sabr? con seguridad en este lado del cielo.? Pero s? con seguridad que los santos no est?n lejos y a veces realmente se involucran en nuestros asuntos, tanto grandes como peque?os. Y a veces, incluso cuando no lo hemos pedido, sus huellas celestiales invisibles aparecen en los lugares m?s audaces. S? que San Jos? no es pl?stico.? Este tipo poderoso con influencia celestial demuestra una y otra vez que realmente me cubre mis espaldas. No s?lo me ayuda a navegar por caminos traicioneros cada vez que lo pido, sino que a veces extiende su atenci?n proactiva incluso cuando no tengo idea de que lo necesito.

Oh San Jos? cuya protecci?n es tan grande, tan fuerte, tan pronta ante el Trono de Dios, pongo en ti todas mis intereses y mis deseos. Ay?dame, por tu poderosa intercesi?n, para que siempre pueda buscar la Santa Voluntad de Dios. S? mi protector y mi gu?a en el camino de la salvaci?n. Am?n.

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By: Margaret Ann Stimatz

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Sep 02, 2020
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Al crecer en una familia grande de diez hijos con personalidades muy distintas, nuestra casa a menudo era ruidosa y se volv?a un caos, pero estaba llena de amor y fe profunda. Tengo recuerdos vivos de mis hermanos y yo lanz?ndole charlas y desacuerdos a nuestra querida madre casi a diario.

Con frecuencia nuestra madre simplemente respond?a a nuestras peleas recitando las Bienaventuranzas con su voz calmada y relajante: ?Bienaventurados son los que construyen la paz, pues ser?n llamados hijos de Dios?. Al escuchar estas palabras, nos retir?bamos y propon?amos firmemente llegar a un acuerdo y perdonar. Al pasar de los a?os, muchas de las palabras sabias de mi madre se han convertido en mi interior. Esa voz es particularmente fuerte ahora debido al tumultuoso mundo en el que vivimos.

Curiosamente, el mundo de hoy no es completamente diferente de la casa en la que yo crec?. Este mundo tambi?n es ruidoso y ca?tico, pero lleno de amor y fe. Aun con personalidades que se confrontan, ideales diferentes y pensamientos conflictivos, creo que hay un deseo com?n de paz, y un amor subyacente para los dem?s.

La oraci?n favorita de mi padre era la simple pero bella oraci?n de paz de San Francisco, la cual ha adquirido un mayor significado para m? a medida que he crecido. Es una oraci?n perfecta para los tiempos en los que vivimos. No es simplemente una oraci?n por la paz, sino que es una oraci?n que busca una manera de convertirse en un instrumento para difundir la paz.

Pide que nos olvidemos de nosotros para poder cuidar a los dem?s y sanar este mundo que est? profundamente herido y lastimado.? Mientras reflexiono en las palabras de esta oraci?n que tocan el coraz?n, no puedo evitar sentir compasi?n y empat?a por los que est?n heridos, y un sincero deseo de ayudar a sanar, consolar y traer la paz a donde pueda.

Este mundo ser?a muy diferente si todos adopt?ramos las suaves palabras del tierno Santo de As?s y las implement?ramos en nuestras vidas:

Se?or, hazme un instrumento de tu paz.

Que donde hay odio, yo ponga el amor.

Que donde hay ofensa, yo ponga el perd?n.

Que donde hay discordia, yo ponga la uni?n.

Que donde hay error, yo ponga la verdad.

Que donde hay duda, yo ponga la Fe.

Que donde desesperaci?n, yo ponga la esperanza.

Que donde hay tinieblas, yo ponga la luz.

Que donde hay tristeza, yo ponga alegr?a.

Oh Maestro, ay?dame a nunca buscar ser consolado, sino consolar,

ser comprendido, sino comprender,

ser amado, sino amar.

Porque es d?ndose como se recibe,

es perdonando, como se es perdonado,

es muriendo como se resucita a la vida eterna.

Am?n.

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By: Mary Therese Emmons

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