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Eslab?n perdido
Mi testimonio no se trata de una poderosa conversi?n, un evento que cambi? mi vida o una sanaci?n milagrosa. Es un camino de peque?os pasos. Una jornada en la cual continuamente me tropezaba y ca?a, pero Dios siempre me levantaba y caminaba conmigo. Yo nac? y crec? siendo cat?lica. Sin embargo, como muchas personas podr?an atestiguar, esto no siempre es suficiente. Participaba de los sacramentos e iba a la Iglesia regularmente, pero me faltaba una relaci?n personal con Jes?s.
Durante mi tiempo en la universidad, yo buscaba consuelo en Dios cada vez que me encontraba con dificultades. ?l siempre estaba all? para m?, pero yo no siempre estaba para ?l.? Hab?a puesto a Dios en un rinc?n, y s?lo acud?a a ?l cuando lo necesitaba. ?l ciertamente era parte de mi vida, ya que yo segu?a yendo a la Iglesia los domingos y oraba con frecuencia, pero no era parte central de mi vida. Mis propios intereses y deseos gobernaban mi mente. Realmente nunca me detuve para considerar cu?l era la Voluntad de Dios.
Seis meses antes de mi graduaci?n, mi mundo se puso de cabeza. Pas? por una fuerte depresi?n, y por mucho tiempo solo vi oscuridad. La desesperaci?n y la desesperanza son dif?ciles de explicar con palabras, pero pienso que muchos de ustedes que est?n leyendo esto las han sentido en alg?n momento. Cuando atravesamos dificultades, acudimos a otros. Acudimos a Dios y nos refugiamos en ?l, o huimos de ?l cegados por la rabia.
Tristemente yo me aleje de ?l. No pod?a entender por qu? Dios me hac?a pasar por algo tan horrendo si ?l me amaba. Durante la mayor parte de ese a?o, me aisl? completamente. Dej? de asistir a la Iglesia. Dej? de ir a cualquier parte en absoluto. Estuve atrapada sinti?ndome avergonzada e in?til. Mi mente estaba invadida por pensamientos tales como ?eres una carga? y ?todos estar?an mucho mejor sin ti?.? Mi mente era como una prisi?n de la cual no me pod?a escapar.
Afortunadamente ese no era el fin de la historia. Uno de mis vers?culos favoritos de la Biblia es Romanos 8:28. ?Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su prop?sito?. Esto nos asegura que, pase lo que pase en nuestra vida, Dios lo resolver? para nuestro bien. Tambi?n, amorosamente nos recuerda que hemos sido elegidos por ?l y que ?l tiene un prop?sito para nosotros. Esto se hizo evidente en mi vida cuando regres? a la fe con la ayuda de varias personas e incidentes que Dios seguramente puso en mi camino.
Peque?os Pasos.
Ahora yo era diferente. Asist?a a Misa diaria y retiros mientras verdaderamente buscaba el amor de Dios. Sin embargo, la lucha con mi salud mental se segu?a repitiendo. No progresaba ni me recuperaba, as? que mi futuro se ve?a desolado. Constantemente estaba harta de la vida. La esperanza y la paz que Jes?s prometi? parec?an ser muy lejanas. Como mencion? anteriormente, no hubo un momento m?gico en el cual las cosas mejoraron para m?, como me hubiese gustado que ocurriera. Tuve que esperar el tiempo de Dios. Sin embargo, algunos peque?os pasos me ayudaron a avanzar hacia un estado m?s positivo.
Mi familia es mi m?s grande bendici?n. Ellos estuvieron a mi lado durante los momentos m?s oscuros, y estoy realmente agradecida con Dios por ellos. Hace aproximadamente un a?o que comenzamos a leer la Biblia por 30 minutos cada d?a, algo que a?n seguimos haciendo. Aunque puede ser arduo, sobre todo cavando un poco en el Antiguo Testamento, definitivamente vale la pena perseverar. Cuando apreciamos que la Biblia es la Palabra Viva de Dios, nos damos cuenta de que hay una respuesta para todo.
«El objetivo de Satan?s es entrar en tu mente y sus armas son las mentiras. As? que llena tu mente con la palabra de Dios» ? Greg Locke.
Esta frase pone ?nfasis en c?mo el Diablo usa mentiras contra nosotros como armas. Mis batallas eran principalmente en mi mente y me sent?a atrapada. Luchaba con muchos pecados que segu?an apareciendo una y otra vez. El demonio me dec?a que yo no era amada, que no val?a y que estaba rota, cuando de hecho soy una hija amada de Dios. Hay algunas afirmaciones que la palabra de Dios nos da a cada uno de nosotros:
?Yo soy hechura de Dios, creado en Cristo Jes?s para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las ponga en pr?ctica.? (Efesios 2:10)
?El Esp?ritu que est? en m? es m?s poderoso que el que est? en el mundo.? (1 Juan 4:4)
?Pero yo soy linaje escogido para proclamar las obras maravillosas de aquel que me llam? de las tinieblas a su luz admirable.? (1 Pedro 2:9)
Amor Perfecto
Una de mis cosas favoritas de la fe Cat?lica es el Sacramento de la Penitencia (reconciliaci?n). El poder ir a la confesi?n y desahogarle mi coraz?n a Jes?s ha sido de gran valor. El recibir Su perd?n nos libera de la culpa y la verg?enza a la cual el diablo nos condena. El Esp?ritu Santo nos ayuda a darnos cuando estamos en el camino equivocado y necesitamos arrepentirnos y volvernos hacia Dios. Mientras nosotros hagamos esto, no hay nada de qu? preocuparnos, aunque tengamos que recorrer este camino una y otra vez. Entre m?s nos hayamos alejado de Dios, m?s alegre se pone cuando regresamos, as? como el padre celebr? cuando regres? el hijo pr?digo.
Me tom? un tiempo darme cuenta de esto y todav?a no lo he comprendido por completo; No necesito hacer absolutamente nada para ganarme el amor de Dios. Es un regalo incondicional que ?l derrama sobre nosotros. Su amor no depende de m? ni de mis imperfecciones. Depende de Su naturaleza, la cual es amorosa y misericordiosa. Aun en nuestros momentos m?s obscuros, esto nos da esperanza. En el libro del profeta Oseas, Dios proclama que ?l transformar? ?el valle de la Desgracia en el paso de la Esperanza? (Oseas 2:15). Esto representa maravillosamente lo que sucedi? en mi vida. A trav?s de su amor, Dios transform? mis problemas en una oportunidad para tener esperanza y compartir esa esperanza con ustedes.
Paso a Paso
En retrospectiva, mi dolor me llev? a acercarme a Dios. ?l es el ?nico que ha estado realmente all? para m? en todo momento. ?l no es solo el Dios majestuoso y todopoderoso, ?l es mi consolador y amigo. He aprendido a aceptar m?s la voluntad de Dios y Su tiempo. Mi vida definitivamente no sali? como lo planeaba, lo cual es bueno porque los caminos de Dios son m?s altos que mis caminos. ?Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los m?os,? afirma el Se?or. ?Mis caminos y mis pensamientos son m?s altos que los de ustedes; ?m?s altos que los cielos sobre la tierra!?? (Isaias 55:8-9).
Muchos peque?os factores contribuyeron con el tiempo al aumento de mi fe. Me llev? a una apreciaci?n y comprensi?n de Dios m?s profundas. Tambi?n creo verdaderamente que el poder de la oraci?n me ha ayudado a sobrevivir a los m?ltiples desaf?os de la vida. Humildemente les pido que me mantengan en sus oraciones y que todos adoptemos una mentalidad de orar el uno por el otro. Como muestra mi testimonio, no necesariamente tenemos que hacer cosas ‘grandes’ para acercarnos a Dios. Todo lo que necesitamos es dar peque?os pasos. Espero que hoy sean capaces de dar un peque?o paso hacia Dios. ?l los espera con amor, con los brazos abiertos.
Querido Dios, creo y espero firmemente en ti. Cada d?a me levanto para dar un paso m?s hacia ti. Todo lo que pido es la gracia de conocerte y amarte. Perm?teme estar envuelta en tus brazos amorosos. Am?n.
Steffi Siby has a passion for reading and writing. She lives with her family in Blackpool, England. To read more of her articles visit: spreadyoursmile.home.blog/
Una oraci?n poderosa para abrir la puerta de la Misericordia, y toma solo 7 minutos Era un d?a c?lido y agradable. El musgo que colgaba de los enormes robles de agua en nuestro patio delantero volaba de lado espolvoreando la hierba con escombros. Acababa de revisar el buz?n cuando Lia, una de mis mejores amigas, se detuvo en el camino de entrada. Se apresur? a acercarse y pude ver en su rostro que estaba extremadamente afectada. ?Mi mam? fue al hospital hace dos noches. Sus c?lulas cancerosas se han diseminado desde sus pulmones hasta su cerebro?, dijo Lia. Los hermosos ojos marrones de Lia brillaban con l?grimas que corr?an por sus mejillas. Verla fue desgarrador. Tom? su mano. "?Puedo ir contigo a verla?", Le pregunt?. "S?, ir? esta tarde", dijo. "Est? bien, te ver? all?", le dije. Cuando entr? a la habitaci?n del hospital, Lia estaba junto a la cama de su madre. Su madre me mir?, su rostro se contrajo por el dolor. ?Espero que est? bien que haya venido a verte", le dije. "Por supuesto. Es bueno verte de nuevo", dijo. "?Has tenido noticias de ese sacerdote amigo tuyo?", Pregunt?, con voz d?bil pero amable. ?S?, hablamos de vez en cuando? dije. "Estoy tan contenta de haber podido verlo ese d?a", dijo. Lia y yo hab?amos sido parte de un grupo de oraci?n del Rosario que se reun?a todas las semanas alrededor del tiempo en que su? madre recibi? su primer diagn?stico. Un sacerdote, conocido por sus dones espirituales, hab?a venido a una de nuestras reuniones y est?bamos ansiosos para se uniera a nosotros en oraci?n y escuchara nuestras confesiones. La madre de Lia fue criada como Cat?lica, pero cuando se cas?, decidi? integrarse a la familia de su esposo y adoptar su fe griega ortodoxa. Sin embargo, a lo largo de los a?os, se sinti? cada vez menos en casa en ambas comunidades religiosas. Preocupada porque su madre hab?a estado lejos de la Iglesia y los sacramentos durante tantos a?os, Lia la invit? a nuestro grupo de Rosario para que pudiera conocer a nuestro sacerdote especial. No fue hasta que el sacerdote se estaba preparando para irse que la mam? de Lia finalmente entr? por la puerta trasera. Lia me lanz? una sonrisa de alivio. Su mam? y el sacerdote hablaron solos durante unos veinte minutos. M?s tarde, Lia me llam? para decirme que su madre no ten?a palabras suficientes para expresar lo amable y cari?oso que hab?a sido el sacerdote con ella. Ella le dijo a Lia que despu?s de hablar, ?l hab?a escuchado su confesi?n y ella se hab?a llenado de paz. Ahora, acostada en la cama del hospital, ya no se parec?a a ella. El color de su piel y la mirada de sus ojos revelaban el cansancio y el sufrimiento, los estragos de una enfermedad prolongada y progresiva. ?Me preguntaba si les gustar?a orar juntos?, le pregunt?. ?Hay una oraci?n especial llamada La Coronilla de la Divina Misericordia. Es una oraci?n poderosa que Jes?s le dio a una monja llamada Sor Faustina para que fuera difundida Su misericordia por todo el mundo. Tarda unos siete minutos y una de las promesas de la oraci?n es que aquellos que la recen entrar?n por la puerta de la misericordia en lugar del juicio. Yo la rezo a menudo?, dije. La mam? de Lia me mir? con una ceja levantada. "?C?mo puede ser verdad?" ella pregunt?. "?Qu? quieres decir?" Dije. ??Me est?s diciendo que si un criminal implacable hace esa oraci?n minutos antes de morir, entra por la puerta de la misericordia en lugar del juicio? Eso no parece correcto ", dijo. ?Bueno, si un criminal implacable se toma el tiempo de rezarlo y rezarlo con sinceridad, entonces debe haber esperanza en ?l, a pesar de todo lo que haya hecho. ?Qui?n puede decir si el coraz?n se abre a Dios y cu?ndo? Creo que donde hay vida hay esperanza?. Ella me mir? fijamente. Yo continu?. ?Si su hijo fuera un criminal empedernido, ?no lo amar?a aunque odiara sus cr?menes? ?No esperar?as siempre su cambio de opini?n debido al gran amor que le tiene? " "S?", dijo d?bilmente. ?Dios nos ama mucho m?s de lo que podr?amos amar a nuestros hijos y siempre est? listo para entrar en cualquier coraz?n con Su misericordia. Espera esos momentos con paciencia y con muchas ganas porque nos ama mucho ?. Ella asinti?. "Eso tiene sentido. S?, lo rezar? contigo ?, dijo. Los tres rezamos juntas la Coronilla de la Divina Misericordia, charlamos unos minutos m?s y luego me fui. M?s tarde esa noche, Lia me llam?. "La enfermera de mi mam? me llam? para decirme que, justo despu?s de que yo dejara el hospital, mam? perdi? toda lucidez". Lloramos juntas, oramos y esperamos la recuperaci?n de su madre. La mam? de Lia muri? unos d?as despu?s. La noche de su muerte tuve un sue?o. En mi sue?o, entr? en su habitaci?n del hospital y la encontr? sentada en la cama con un hermoso vestido rojo. Se ve?a radiante, llena de vida y alegr?a, sonriendo de oreja a oreja. La noche del velorio cuando me acerqu? al ata?d para presentar mis respetos, ?me sorprendi? verla con un vestido rojo! Los escalofr?os recorrieron mi columna vertebral. Nunca hab?a estado en un velorio en el que el difunto vistiera un vestido rojo. Fue muy poco convencional y completamente inesperado. Despu?s del funeral, agarr? a Lia y la lleve a un lado. "?Qu? te hizo ponerle un vestido rojo a tu mam??" Yo pregunt?. ?Mi hermana y yo lo discutimos y decidimos que le pondr?amos a mam? su vestido favorito. ?Crees que no deber?amos haberlo hecho? ella pregunt?. "No, no es eso. La noche en que muri? tu mam? so?? que entr? en su habitaci?n del hospital, la encontr? sentada sonriendo de oreja a oreja ... ?y con un vestido rojo! " le dije. Lia qued? boquiabierta y sus ojos se abrieron. "?Qu?? No hay manera ?, dijo. ?S?, hay manera?, dije. Con l?grimas corriendo por sus mejillas, Lia dijo: ?T? y yo fuimos las ?ltimas personas que vio antes de que su cerebro se apagara. ?Y eso significa que lo ?ltimo que hizo fue rezar la Coronilla de la Divina Misericordia! " Agarr? a Lia y la abrac?. ?Estoy muy agradecida de que vinieras conmigo ese d?a, que oraramos con mi mam? y de haber estado con ella antes de que perdiera el conocimiento?, dijo. "No puedo creer el hecho de que la viste en tu sue?o tan feliz y con un vestido rojo. Creo que Jes?s nos est? diciendo que ella realmente entr? por la puerta de la misericordia?. "Gracias Jes?s.", dijo ?Am?n?, respond?.
By: Rosanne Pappas
More?Entra por el o?do y directamente al coraz?n! Una manera asombrosa de renacer hoy tu alma. Mis visitas como trabajadora de cuidado pastoral, ofreciendo oraciones a trav?s de la liturgia y la m?sica a las residencias de ancianos, en especial con los que necesitan cuidados continuos, siempre est?n llenas de una mezcla de emociones encontradas. Se me advierte que estos residentes pueden pasar horas o incluso d?as sin responder. Cuando veo a los participantes, tan fr?giles y golpeados por las distintas batallas de la vida, esperando a su hora, con los ojos fijos en la ?nada?, hay una parte de m? que duda que lo que les he preparado les sea de gran provecho. Sin embargo, en muchas ocasiones me he equivocado. Tan pronto comienzan a escuchar cantos como Sublime Gracia (Amazing Grace), Qu? grande eres (How Great Thou Art), Un d?a a la vez y otros himnos muy queridos, las cabezas se levantan, los ojos empiezan a abrirse o empiezan a parpadear y las l?grimas corren por sus mejillas. Nunca? olvidar? Una vez, un caballero fr?gil y paralizado estaba sentado en una silla c?moda y me agarr? de la mano y me la apret? con fuerza. Algunas de mis l?grimas rodaron ese d?a. Otro, que se hab?a mostrado reticente y hostil, cant? alegremente la canci?n, una y otra vez, con su espl?ndida voz de bar?tono hasta que algunos residentes le hicieron callar, quienes se sintieron molestos por su ?ruido? y luego me gui?aron un ojo y con su pulgar me mostraron su aprobaci?n. Seg?n unos estudios sobre la demencia, en sus diferentes etapas, revelan que la m?sica ayuda a las personas a conectarse con sus buenos recuerdos y est? demostrando ser una medicina efectiva. Las melod?as las recuerdan incluso despu?s de haber olvidado los nombres, las caras y las palabras. A veces olvidamos el poder de la m?sica para despertar esa parte del cerebro: provocar las respuestas, reconectarse con los seres queridos y mejorar la concentraci?n. Aumenta la felicidad y disminuye la fatiga, haciendo que desaparezca la oscuridad y el velo que nos separa de lo que queremos olvidar y de lo que queremos recordar se haga m?s transparente. El Centro Clay de Salud Mental para j?venes dice que la m?sica es la terapia de arte mejor estudiada y ayuda a reducir la ansiedad, la depresi?n, el trauma, la psicosis y el estr?s. La m?sica ayuda a sanar. Canta para ?l El serm?n del obispo Brewer del domingo, 4 de octubre del 2015 cita algunos de los distintos prop?sitos que la m?sica ofrece para nuestras vidas. Dice que la m?sica nos ense?a el evangelio; nos conecta con Dios de formas ?nicas; nos permite expresar nuestro amor a Dios con todo nuestro ser y si se usa para la adoraci?n, cumple el mandato de Dios. Afirma adem?s que la m?sica que honra a Dios har? que nuestro coraz?n cante. Y cuando nuestro coraz?n canta, se lleva a cabo la adoraci?n. Nos transformamos por dentro. He descubierto que esto es verdad. Pertenezco a un grupo de oraci?n donde nos reunimos todos los viernes para? alabar y para? adorar a nuestro Se?or, que tambi?n son servicios que ofrecemos en nuestra comunidad. En los ?ltimos 23 a?os, hemos compartido la m?sica juntos que nos ha llevado a una comuni?n m?s profunda con Dios. Mi transformaci?n personal? ha sido en parte debido a la alabanza y la adoraci?n. Cuando canto al Se?or, el Esp?ritu Santo revela mis verdades y mis necesidades de cambiar mi interior. Soy m?s consciente de mi necesidad de recibir la gracia de Dios y lloro al ver mis pecados, pero me llena de gozo el ser consciente de que el Se?or venci? el pecado y la muerte. Cuando estoy deprimida, la m?sica me reconforta; cuando lucho contra las batallas, me da la fuerza y ??la fe para seguir adelante. Cuando estoy alegre, la m?sica me inspira a bailar y a compartir mi esperanza con los dem?s y cuando el diablo me tienta, la alabanza y la adoraci?n lo detienen en seco. La base de la armon?a Si quieres profundizar m?s, lee el art?culo escrito por John Michael Talbot en Music of God (La M?sica de Dios). Dice: ?Dios es la m?sica espiritual perfecta. Muchas de las principales religiones del mundo dicen que Dios cre? el universo a trav?s de la m?sica. Pero la m?sica de la que hablan no es una mera canci?n terrenal. Es profundamente espiritual y m?stica. Los m?sticos dicen que en el estado sobrenatural se puede ver el sonido y o?r el color. Esta era nuestra forma original y lo volver? a ser en la eternidad. Esta m?sica armoniosa es parte del ser mismo de Dios. ?Dios es una armon?a perfecta autosuficiente, trascendente y es bondad eterna y un amor desinteresado. Este asombroso equilibrio y pac?fica armon?a se manifiesta perfectamente en la Trinidad del Padre, el Hijo y el Esp?ritu Santo. Es una l?gica perfecta, pero m?s all? del alcance de la simple l?gica". Seg?n otro compositor de m?sica, la armon?a est? ordenada por Dios; la base de la armon?a es una tr?ada, un tr?o de notas que est?n unidas perfectamente entre s?. Es posible que no hayamos tenido mucha m?sica en el 2020 debido al COVID 19; muchos de nosotros hemos perdido el ritmo de la vida, al ser superado por las incertidumbres y nuestras vidas al ser desgarradas por notas discordantes de p?rdidas y de dudas. Pero a todos nos anima que en el a?o 2021 debemos recuperar lo que hemos perdido y redescubrir la esperanza, la confianza y la fe en lo que Dios nos orden? que fu?semos: una creaci?n de armon?a, paz y alegr?a. Es posible que la pandemia del coronavirus nos haya desviado, pero recordemos una vez m?s lo que nos dice el Apocalipsis 5, 8-9: ?Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro Ancianos se postraron delante del Cordero; todos ten?an arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un c?ntico nuevo.? Cantemos nuestras viejas canciones de nuevo o creamos algunas nuevas mientras continuamos componiendo m?sica para el Se?or, para que podamos unirnos al coro celestial. Si dejamos ir nuestro falso yo discordante, impulsado por el ruido y el miedo y buscamos a Dios en su lugar, lo escucharemos y nos hablar? de nuevo con una melod?a pac?fica de confianza y de buenas nuevas con gratitud.
By: Dina Mananquil Delfino
More?Adicto, insomne, ansioso y te sientes perdido? An?mate, hay esperanza. "Hay esperanza." Estas fueron las ?ltimas palabras que me dijo mi padre antes de morir a la edad de 77 a?os. Estas palabras me ser?an dichas dos veces m?s y cambiar?an mi vida. Me llevar?an de una vida de adicci?n a ser disc?pulo de Jes?s dirigiendo una organizaci?n ben?fica para adictos en recuperaci?n, donde la buena nueva del Evangelio toma forma como una existencia cotidiana y tangible, dando esperanza a todos los que buscan la verdad. d?jame empezar por el principio. Nac? como el menor de 6 hermanos en lo que ustedes considerar?an una familia cat?lica normal de clase media donde recib? los fundamentos de la fe cat?lica. Pero a pesar de esta s?lida base en La Iglesia, tuve problemas de disciplina, comprensi?n y oraci?n. Asist? a misa, pero mi fe era d?bil. Cuando llegu? a la adolescencia, estaba decayendo r?pidamente, y cuando fui a la universidad, todo lo que quer?a hacer era tocar m?sica en vivo en una banda de rock. So?? con ser un h?roe de la guitarra mientras disfrutaba de la vida de fiesta. Logr? reconocimiento, al menos localmente, pero para funcionar siempre necesitaba una sustancia intoxicante dentro de m?. Mi sustancia preferida se convirti? en alcohol, aunque luego me volv? dependiente de muchas sustancias. Pasaron los a?os y beb? cada vez m?s, ya fuera feliz o triste, enojado o en paz, beb?a. En casa o fuera de casa, en concierto o levant?ndome para trabajar al d?a siguiente, no hab?a ninguna diferencia. Yo era dependiente del alcohol, pero no me di cuenta ni lo admit? durante muchos a?os. Despu?s de la muerte de mi padre, mi ansiedad se elev? a niveles nuevos. Abusaba de los medicamentos recetados, desde bloqueadores de ansiedad hasta pastillas para dormir, analg?sicos y antidepresivos. Mi vida estaba fuera de control. Fui hospitalizado varias veces durante varios a?os, y una vez pas? una semana desintoxicando m?dicamente del alcohol. Fue entonces cuando escuch? esas palabras por segunda vez. Me despert? en mi cama del hospital delirando y balbuceando, pero una enfermera me tomaba la mano y me dec?a: "Mark, est? bien, hay esperanza". Pasaron unos a?os, y estoy en el mismo hospital, solo que esta vez estoy en una sala despu?s de admitir pensamientos suicidas. Mi cuerpo era una mezcla t?xica de drogas, analg?sicos y alcohol. Me di cuenta del paciente en la cama a mi lado que estaba hablando con su compa?ero por tel?fono, y todo lo que dec?a me irritaba. Esa conversaci?n se enred? con voces que escuch? en mi propia cabeza y que durante a?os me hab?an condenado. Inexplicablemente, de repente sent? la necesidad de matar al hombre en la cama a mi lado. Me qued? all? hasta la medianoche pensando que, sin alcohol o pastillas para dormir, no podr?a dormir. Me enoj? extremadamente. Creci? la necesidad de violentar al hombre que estaba a mi lado. Me imagin? ahog?ndolo. ?Ten?a ganas de estrangular a alguien? Quiz?s lo hice. Pens? en ponerle una almohada sobre la cabeza y dejarlo sin aliento. Me imagin? golpe?ndolo lo m?s fuerte posible y dej?ndolo inconsciente. Entonces, me contuve. ?Espera, ?acabo de asesinar a un hombre inocente en una cama de hospital? No una, ni dos, sino tres veces. ?Qui?n era yo? ?En qu? me hab?a convertido? ?Hab?a matado a un hombre en mi coraz?n tres veces! " Dirig? mi ira hacia Dios. ?Creo en ti, y ahora necesitas ayudarme?, llore. Pero tambi?n lo culp?. "?Por qu? me creaste solo para atormentarme y enviarme al infierno?" Me di cuenta de que estaba d?bil y que no ten?a fuerza para otra pelea. Debido a que hab?a agotado toda mi fe en la humanidad, necesitaba algo o alguien a quien aferrarme. Deb?a tener esperanza. Hab?a intentado docenas de veces limpiarme por mi cuenta, pero siempre ten?a el mismo resultado. Ahora hice algo que no hab?a hecho en muchos a?os. Aunque me hab?a alejado de Dios y de la fe de mi infancia, record? mis oraciones y comenc? a orar. ?Me entrego a Ti, Jes?s. S?lvame. S? que eres mi Dios y Salvador, ?ay?dame! " Segu? rezando. Comenc? a citar las Escrituras: "Pide y recibir?s". Dije: ?Se?or Jes?s, estas son tus palabras. Te estoy citando, as? que debes escucharme. Estas no son mis palabras, sino las tuyas?. Sab?a que estaba citando la Biblia y sab?a que era verdad, pero no ten?a idea de qu? pasaje era. Ahora s? que estaba citando Mateo 7: 7: ?Pidan y se les dar?; Busca y encontraras; llama a la puerta y se te abrir?. Las ?ltimas palabras de mi padre hab?an sido "Hay esperanza" y aqu? estaba citando Mateo 7: 7. Alrededor de las 7:00 am, me despert? con el sonido de una enfermera pregunt?ndome si quer?a una taza de t?. ?Hab?a dormido siete horas! La mayor?a de la gente sabe que un hospital no es un lugar para dormir bien por la noche, pero all? me estaba retirando del alcohol, las pastillas para dormir y todo tipo de otras sustancias y acababa de dormir la mejor noche en a?os. Mientras la enfermera me ofrec?a t? y tostadas, escuch? otra voz murmurar: "Hay esperanza". ?Fue la enfermera o Dios me estaba hablando? Decid? que Jes?s hab?a respondido a mis oraciones: hab?a dormido durante horas y de nuevo estaba escuchando: "Hay esperanza". Pero lo m?s importante es que algo hab?a cambiado, algo profundo. Mi ansiedad se hab?a ido y ten?a una leve sensaci?n de felicidad y alegr?a. No estaba seguro de qu? lo caus?, pero los demonios que me hab?an atormentado durante muchos a?os se hab?an ido. Este fue el comienzo del milagro de mi conversi?n, el primero de muchos. Me qued? all? en total paz y le di las gracias a Jes?s. Mi viaje con Jesucristo comenz? ese d?a y contin?o caminando el camino en el cual El me sigue guiando.
By: Mark Yates
MoreEn ese momento sent? como que la Madre Sant?sima me hab?a envuelto en su En 1947, nac? en un peque?o pueblo de Italia, cerca de Casalbordino, el sitio de la aparici?n de "Nuestra Se?ora de los Milagros". El d?a que nac? cae entre el d?a de la fiesta de "Nuestra Se?ora de los Milagros" y la fiesta de San Antonio, entonces por esa raz?n mis padres me nombraron Mar?a Antonia. Emigramos a Canad? cuando ten?a 7 a?os. Mis padres no eran ?vidos asistentes a la iglesia, pero se aseguraron de que nosotros sigui?ramos la fe cat?lica, adem?s yo no prest? mucha atenci?n a la importancia y el significado de Nuestra Se?ora hasta que mis padres visitaron Medjugorje en 1983. Mi mam? estaba muy afectada por la experiencia, as? que vino a casa y nos cont? lo que estaba pasando all?. Entre los rosarios, las medallas, los anillos y las baratijas que trajo de vuelta hab?a una peque?a tarjeta postal con una foto de la Virgen rodeada de los seis visionarios.? Cada vez que yo entraba en su dormitorio, ve?a esta imagen en un peque?o estante en la esquina de su cocina, y me toco sinceramente. Pod?a sentir a la Virgen mir?ndome al coraz?n. En 1995, mientras ve?a un video sobre los acontecimientos en Medjugorje, sent? que la Virgen me preguntaba: "?Cu?ndo vienes? Soy tu madre y te estoy esperando." Al a?o siguiente, o?mos hablar de un peregrinaje desde Calgary hasta Medjugorje y me sent? obligada a inscribirme. Debido a la guerra en Bosnia, muchas personas se retiraron del peregrinaje por temor a lo que pudiera pasar, pero yo estaba determinada a ir. En Medjugorje, sent? una profunda confirmaci?n de que la Virgen me estaba llamando. Un d?a, conoc? al Padre Slavko Barbaric, quien me mir? y me dijo: "Cuando te vayas a casa, me gustar?a que inicies un grupo de oraci?n y las oraciones tienen que estar dirigidas a ayudar a la familia porque la familia est? en crisis hoy". Despu?s de regresar, comenzamos la Hora de oraci?n en San Buenaventura. Cada a?o, llegan m?s personas que se unen a nosotros para orar. Visit? Medjugorje seriamente comprometida a hacer cambios dr?sticos. Sab?a que necesitaba una profunda conversi?n de coraz?n, as? que busqu? la ayuda de Nuestra Se?ora para entender mejor la Escritura, para crecer en mi vida de oraci?n y para una experiencia con alegr?a y amor en mi coraz?n mientras rezaba el Rosario. Todas estas bendiciones, y m?s, fueron otorgadas. Durante ese tiempo, pens? que era solo "mi" peregrinaci?n porque no me di cuenta de que nuestra Se?ora me estaba invitando a traer m?s personas a ella. En 1998 el padre Slavko hab?a insistido que yo trajera a mi marido, as? que fuimos juntos. Me sent?a llamada a traer m?s personas a nuestra Se?ora, pero le ped? a nuestra Se?ora una se?al para confirmarlo. Poco despu?s, dos se?oras se me acercaron, buscando mi ayuda para ir a Medjugorje. Cada a?o desde entonces, tengo una conversaci?n ?ntima con nuestra Se?ora sobre si debo ir de nuevo. Cada vez recibo la respuesta de que hay m?s personas que necesitan recibir gracia y bendiciones del Se?or con la ayuda de Nuestra Sant?sima Madre, que est? llena de gracia... Nuestras vidas no han sido perfectas y tambi?n hemos tenido momentos que ponen a prueba nuestra fe. Hace ocho a?os, recibimos noticias que nos impactaron. Mi hija fue diagnosticada con leucemia. Inmediatamente nos dirigimos al Se?or, pero estando en tal p?nico, fue dif?cil enfocarnos en Dios y en lo que ?l puede hacer por nosotros. Un d?a en particular, pasamos por un momento muy dif?cil. Se hab?a desarrollado un co?gulo en el puerto, entonces no se pod?a administrar medicamentos y los m?dicos ten?an que averiguar c?mo tratarla. Como de costumbre, llevamos nuestras preocupaciones a la presencia del Se?or en la Capilla de la Adoraci?n para recibir su consuelo. Mir? hacia arriba al Se?or y le pregunt? por qu? le estaba pasando esto a nuestra hija y ??por qu? nosotros?? Muy claramente, le escuch? responder "?por qu? no tu?" Me di cuenta de que ?l pas? por un sufrimiento tan terrible y ?l nos acompa?aba en nuestro sufrimiento, para que pudi?ramos crecer en Su amor. En ese momento, sent? que la Madre Bendita me envolvi? en su manto, manteni?ndome cerca igual como ella hab?a sostenido a su Hijo despu?s de Su nacimiento y despu?s de Su muerte. Cuando regresamos al hospital, nuestra hija estaba rodeada por un equipo de personas que resolv?an los problemas que imped?an su tratamiento. Me sent? segura de que nuestras oraciones hab?an sido escuchadas. Nuestro Se?or y Nuestra Se?ora estaban all?. Todo lo que ten?amos que hacer era confiar. Todo iba a estar bien. Siempre estar?an en nuestra vida, cuidando de nosotros. El a?o pasado, nuestra hija celebr? su 25 aniversario de bodas. Dios ha sido tan bueno con nosotros. Nuestra Se?ora en Medjugorje nos dio 5 piedras para construir el fundamento de nuestra fe: 1. Rezar todos los d?as, especialmente el Rosario. 2. Leer las Escrituras todos los d?as, para recibir la Palabra de Dios. 3. Participar en la Santa Misa con la mayor frecuencia posible, si no todos los d?as, al menos los domingos. 4. Recibir la sanaci?n y el perd?n del Se?or en el Sacramento de la Penitencia, al menos una vez al mes sin falta. 5. Ayunar con pan y agua los mi?rcoles y viernes. Esto no es f?cil, especialmente si eres nuevo en ello. Toma mucho tiempo construir estos h?bitos y el aguante para seguirlos, pero Nuestra Se?ora sigui? anim?ndonos. Lo que m?s me sorprendi? fue que cuando fuimos m?s consistentes en rezar el Rosario, pudimos practicar las otras piedras m?s f?cilmente. El Rosario nos ayud? a tener la confianza de ponerlos en nuestra vida cotidiana y desarrollarlos en una rutina de la que hemos crecido para amar y depender. Se ha convertido en una presencia diaria en nuestras vidas. Muchos de sus mensajes nos dicen, no puedo lograr el plan de Dios sin ti. Te necesito. Dame tus problemas y reza por mis intenciones que son las de todas las personas que est?n rezando el Rosario. As? que cuando rezamos el Rosario por las intenciones de Mar?a nos sentimos conectados con todos. Hemos visto muchos cambios asombrosos a medida que las personas que vienen en las peregrinaciones regresan y se involucran en tantos ministerios vitales. Medjugorje ha sido una escuela de amor para m?. Ella es tan ?llena de gracia? que cuando nos unimos a ella en oraci?n, nos abrimos a todas las gracias y bendiciones que Nuestro Se?or tiene que ofrecer.
By: Marie Paolini
MorePuede que te sientas perdido y solo. ?An?mate, porque Dios sabe exactamente d?nde est?s! Sola en la ducha, pod?a gritar sin ser escuchada. El agua ca?a sobre mi cabeza mientras que la angustia romp?a mi coraz?n. Mi mente imaginaba lo peor, un peque?o ata?d y una p?rdida demasiado grande para soportar. Mi coraz?n dol?a, como si estuviera siendo atornillado. Era m?s que un dolor f?sico, pero me sent?a torturada con un sentimiento opresivo, similar a un ahogo. Este sentimiento invad?a mi ser. Nada pod?a aliviar el dolor y nadie pod?a consolarme. El sufrimiento es parte de la condici?n humana, es inevitable. Una cruz particular ha sido creada para que cada uno de nosotros la cargue, pero yo no quer?a cargar ?sta. Me quejaba con desesperaci?n bajo su peso. ?Por favor, Dios, dame una cruz distinta, no ?sta. No puedo cargar ?sta. Tomar? cualquier dolor, cualquier enfermedad, cualquier cosa, pero no esto, no a mi hijo. Esta cruz es demasiado grande. No puedo, por favor,? Rogu?. Las n?useas me sobrecogieron. Vomit? y luego ca? al piso de la ducha, sollozando. Mi ?no? fue in?til. Rendirme era el ?nico camino a seguir. Exhausta, or?, ?Si no me cambias ?sta cruz, Dios, por favor dame la fuerza para cargarla? (la imagen de un peque?o ata?d pas? por mi mente de nuevo)? sin importar d?nde me lleve. Ay?dame. No puedo hacer esto sin Ti.? Mi dulce y peque?o hijo hab?a sido admitido al hospital en estado de gravedad. Por ocho a?os estuve junto a ?l en su cama de hospital. Su esp?ritu no hab?a sido amedrentado por su enfermedad pero ya no era el mismo. Moretones morados y rosas coloreaban sus mejillas, pasaban por el puente de su nariz y sobre sus brazos y piernas. La medicina que le daba un respiro hac?a que su cara y cuerpo se hincharan. Cuando ?l se dorm?a, que era muy poco, yo sollozaba hasta dormirme. Mis oraciones, mis esfuerzos para distraerlo, y el mecer su fr?gil cuerpo eran las ?nicas contribuciones que pod?a hacer en su batalla para sobrevivir. Le le?a y dibujaba caricaturas en una libreta de dibujo que le hab?an regalado antes de ser hospitalizado. Era terap?utico para ambos. A pesar de que nunca hab?a dibujado antes, en mis esfuerzos para darle un poco de alegr?a, descubr? que pod?a dibujar con facilidad. Finalmente, mi hijo fue dado de alta del hospital con un plan de tratamiento, esperanza y oraciones para que alcanzara la remisi?n. Nuestra nueva normalidad se estableci?. Mi mam? sugiri? que yo explorara mi nueva capacidad de dibujo. Tomamos una clase de arte juntas en el estudio de bellas artes local. La maestra de arte nos pidi? que llev?ramos una foto que nos conmoviera. Yo eleg? una tarjeta de Navidad que mostraba a Nuestra Madre Sant?sima sosteniendo al Ni?o Jes?s. La profesora de arte pens? que como me faltaba experiencia y entrenamiento, deber?a dibujar algo m?s simple, como una flor. Me gir? en mi banco para mirarla, declarando ?Mi hijo deber?a est? muerto, pero est? vivo. Jes?s y la Virgen Sant?sima son todo lo que me interesa. Ellos son los que me mueven.? Abri? sus ojos grandemente. ?Oh, no ten?a idea sobre su hijo. Lo siento mucho. S?lo tenga cuidado con sus valores.? Estaba confundida. ??Qu? tienen que ver mi moral con mi dibujo?? Pregunt?. ?Me refiero a los valores de color claro y oscuro.? Me contest? gentilmente. ?Oh, est? bien? dije, un poco avergonzada. Retorn? a mi caballete, cerr? mis ojos y or?. ?Ven Esp?ritu Santo, ay?dame a dibujar una pintura que ayude a otros a amar y a necesitar a Jes?s y a Mar?a como yo lo hago en estos momentos.? Mientras dibujaba, me apoy? en la fortaleza, amor y sabidur?a del Cielo para que me guiaran. Mi deseo encontr? su expresi?n en el arte. Cada nueva obra de arte era una oraci?n y un don de Dios. Una ma?ana, mientras dejaba la Iglesia luego de la misa, un sacerdote visitante se me acerc?, diciendo ?Cuando estaba en casa de tu hermana, vi la pintura que hiciste de Cristo y el ?ngel en el Huerto de Getseman? durante La Agon?a. Me conmovi? profundamente. Tu hermana me cont? sobre tu hijo y c?mo descubriste inesperadamente tu habilidad para dibujar en medio de tu angustia. Tu arte de veras es una bendici?n que naci? del sufrimiento, es un don.? ?Gracias?, repliqu?, ?Lo es. Cuando miro atr?s veo que este don art?stico era un presagio.? ??Por qu?? ?A qu? te refieres?? Pregunt?. ?Dibujar me ha ense?ado a ver todo de forma distinta. Descubr? que el contraste de claro y oscuro en una pintura crea profundidad, riqueza y belleza. Sin la claridad, la oscuridad en una pintura es un abismo vac?o. La oscuridad del sufrimiento es como la oscuridad de una pintura. Sin la luz de Cristo, el sufrimiento amenaza con sumergirme en la profundidad de la desesperaci?n. Cuando finalmente entregu? mi dolor y mis circunstancias a Jes?s, ca? sobre sus brazos amorosos y me acog? a Su plan para mi vida. Entonces Cristo, el Artista Principal, us? la oscuridad de mi sufrimiento para enternecer mi coraz?n y hacer espacio para que la fe, la compasi?n, la esperanza y el amor crecieran dentro de m?. La luz de Cristo ilumin? la oscuridad y nos trajo bendiciones inexplicables a trav?s de los sufrimientos de mi hijo, mi matrimonio y nuestra familia.? ?Ahora entiendo. Verdaderamente es cierto. El arte imita la vida y el sufrimiento unido a Cristo trae grandes bendiciones. Gloria a Dios.? Exclam? el sacerdote. Y yo contest? ?Am?n.?
By: Rosanne Pappas
MoreCuando recobr? la conciencia, no sab?a d?nde estaba,?qu? d?a de la semana era o qu? edad ten?a.?Ese d?a todo se volvi? muy desconocido para mi. Conducir? a los ciegos por un camino que no conocen, por sendas que no conocen los guiar?; cambiar? delante de ellos las tinieblas en luz y lo escabroso en llanura. Estas cosas har?, y no y no los abandonar? (Isa?as 42:16). Debido a que nac? con una masa anormal en mi cerebro, comenc? a tener convulsiones cuando era una bebe. Me hab?a acostumbrado a que las convulsiones formar?an parte de mi vida regular, hasta que un nuevo tipo de convulsiones interrumpi? mi vida diaria.. Una ma?ana, estaba desayunando con mi mam? cuando repentinamente perd? la conciencia. Me ca? de la silla y tuve una convulsi?n que dur? de 10 a 15 minutos. Perdida y Desesperada Cuando recobre la conciencia, pude reconocer a mi mam?, pero no reconoc? la casa ni las cosas que me rodeaban. No sab?a d?nde estaba, qu? d?a de la semana era o qu? edad ten?a. En mi casa, no pod?a identificar mi recamara. Todo me parec?a muy desconocido. La convulsi?n me hab?a causado que perdiera una gran parte de mi memoria. Me sent?a perdida. Esto continu? por casi dos semanas, y me sent?a desesperada. Una noche, en medio de mi desesperaci?n, mire a la imagen de la Divina Misericordia que colgaba de mi pared, y clam? al Se?or. Le ped? que me diera fuerzas, que me guiara, pero sobre todo que me sostuviera muy cerca de ?l. Se?or Jesus, no permitas que esta situaci?n me aleje de ti. Al contrario, por favor utiliza esto como una herramienta para acercarme m?s a ti. Jesus, en ti conf?o. Esa misma noche, despert? a eso de las 2 de la madrugada y tuve una visi?n: Me vi a mi misma caer en un profundo abismo. Entonces, de repente, vi que una mano me sosten?a y evitaba que yo me siguiera hundiendo. Era la mano del Se?or. En cuesti?n de segundos, mi dolor y desesperaci?n se transformaron en paz y gozo. De all? en adelante supe que estaba en las manos del Se?or y me senti segura. Dolor Repentino Dos semanas despu?s de la convulsi?n, comenc? a recuperar recuerdos de mi infancia, pero la mayor?a de ellos eran dolorosos. Yo no quer?a recordar eso. Yo quer?a recordar solamente los momentos bellos y felices de mi vida. Al principio no entend?a porque estaba recuperando mayormente recuerdos dolorosos. Los neur?logos y psic?logos tendr?an una explicaci?n: los recuerdos con mayor impacto psicol?gico son los que mejor se graban en el cerebro. Pero la fe ten?a otra explicaci?n: El Se?or quer?a que yo identificara mis heridas y sanara. Una noche, mientras hac?a mis oraciones de la noche, record? los nombres y las caras de las personas que me hab?an herido profundamente. Llor? con un profundo dolor, pero, para mi sorpresa, no sent? rabia ni resentimiento hacia ellos. En cambio, sent? la necesidad de orar por ellos y pedir por su conversi?n y arrepentimiento, y lo hice. M?s tarde me di cuenta de que hab?a sido el Esp?ritu Santo quien me hab?a incitado a orar por ellos porque quer?a sanarme. El Se?or estaba sanando mis heridas. Una Respuesta Diferente Tengo un diario, y comenc? a leerlo para recordar algunas cosas. Mientras lo le?a, me d? cuenta de que hab?a asistido a un retiro de crecimiento Shalom en Marzo, la semana antes de que comenzara el cierre por Covid-19. En el retiro, me rend? ante el Se?or y le ped? que dirigiera mi vida. M?s tarde, en Mayo, asist? a una Misa de Sanaci?n en mi parroquia local, y le ped? al Se?or que me ayudara a identificar mis heridas y a sanarlas. Nunca me imagin? que el Se?or responder?a de tal manera. Para mi, la convulsi?n, la p?rdida de memoria y los dem?s acontecimientos fueron una respuesta perfecta de Dios a mis oraciones. Quiz?s se pregunten por que Dios respondi? a mis oraciones de tal manera, y mi respuesta es esta: cada momento de sufrimiento es una invitaci?n a acercarnos m?s a Dios, cada dificultad es una invitaci?n a confiar m?s en Dios, y cada situaci?n en la que perdemos el control es una invitaci?n a recordar que Dios es quien tiene el control y que Sus planes son mejores que los nuestros. Un Paseo para Recordar Esto es algo que nunca antes hab?a experimentado. Ciertamente el Se?or me llev? por una senda muy desconocida, pero ?l estuvo constantemente a mi lado. Aunque olvid? muchas cosas, ?l nunca permiti? que yo olvidara su amor. Las lecturas b?blicas diarias, las reflexiones, la imagen de la Divina Misericordia, los sue?os y las personas que oraban por m? eran un recordatorio constante de Su amor. Lo sent? caminar conmigo a lo largo del camino, lo cual hizo que esta senda desconocida se volviera suave y llevadera. Es por esto que las bendiciones fueron mucho m?s grandes que el sufrimiento. Por casi un a?o, le hab?a servido al Se?or traduciendo art?culos Cat?licos y otros documentos, y pude continuar haci?ndolo durante estos meses. Aunque olvid? muchas cosas, no perd? la capacidad de traducir, y estoy muy agradecida por eso, porque me permiti? trabajar para Su reino durante los momentos de dificultad. Ahora, varios meses m?s tarde, ya he recuperado mucha memoria. A?n olvido cosas en ocasiones, y me he vuelto lenta en ciertas cosas, pero le doy gracias a Dios por la memoria que he recuperado y todas las bendiciones que he recibido durante estos meses. ____________________________________________________________________ Si el Se?or te ha llevado por una senda desconocida, entr?gate a Su voluntad y p?dele que haga que los caminos se vuelvan suaves y llevaderos. Recuerda que Sus planes son mejores que los nuestros. ?l no me abandon? y a ti tampoco te abandonar?.
By: Maria Angeles Montoya
MoreA?os de Dolor de Coraz?n Cuando mi esposa y yo nos casamos, est?bamos ansiosos por comenzar a formar una familia, pero mes tras mes, est?bamos afligidos al ver que Johanna no quedaba embarazada. Despu?s de un a?o, visitamos a un m?dico que orden? algunos ex?menes m?dicos. Johanna tuvo un chequeo y confirm? que ten?a problemas m?dicos que har?an muy dif?cil que quedara embarazada. Tambi?n me diagnosticaron subfertilidad. Aunque vivimos en Darwin, Australia, cruzamos el continente al menos una o dos veces al a?o para visitar a mi oftalm?logo en Melbourne. Ya que su cl?nica estaba justo al otro lado de la calle de la Catedral de San Patricio, siempre ?bamos all? a orar. Cuando nos arrodillamos delante de una estatua de nuestra Santisima Madre, oramos para que se hiciera la voluntad de Dios, pero oramos con la esperanza de que su voluntad fuera que tuvi?ramos un hijo. Despu?s de muchos a?os de intentar diferentes tratamientos, Johanna finalmente qued? embarazada de Gabriela. Nos alegramos y le dimos gracias al Se?or por responder a nuestras oraciones despu?s de ocho a?os de dolor de coraz?n. En nuestra pr?xima visita a Melbourne, encendimos una vela delante de la estatua de nuestra Santisima Madre y oramos con agradecimiento sincero por su intercesi?n. Cuando Gabriela naci? en perfecta salud, nos alegramos de las bendiciones generosas de Dios. Luego, a los cuatro meses, nos sorprendi? cuando tuvo una convulsi?n durante una clase de nataci?n. Aunque los m?dicos al principio pensaron que era solo una convulsi?n febril, Gabriela sigui? teniendo convulsiones siempre que ten?a el m?s m?nimo resfriado. Finalmente, se le diagnostic? el s?ndrome de Dravet, un tipo de epilepsia con convulsiones que son dif?ciles de controlar. Deber?amos habernos sentido destrozados cuando recibimos el diagn?stico, porque la posibilidad de recibir una lesi?n cerebral grave era bastante alta, pero sent?amos que la mano de Dios nunca estaba lejos de nosotros incluso en este momento. Cuando creci?, empez? a correr, bailar, cantar y jugar, acurruc?n?ndonos para decir, "Te quiero." En mis o?dos a?n resuena su risa cuando me dijo "pap? eres gracioso". Bebe Milagrosa Esper?bamos que Gabriela no fuera una hija ?nica, pero no hab?amos podido concebir de forma natural. As? que volvimos al m?dico para buscar el mismo tratamiento de fertilidad que nos ayud? a concebir a Gabriela. Para nuestra sorpresa, descubrimos que Dios ya nos hab?a bendecido. ?no tuvimos que empezar el tratamiento ya que Johanna ya estaba embarazada de Sof?a! Llamamos a Sof?a nuestra 'beb? milagrosa'. En medio de nuestras pruebas, nos sentimos tan bendecidos al haberla concebido sin ninguna intervenci?n. Despu?s de leer la hermosa explicaci?n del Papa Juan Pablo II sobre los prop?sitos unitivos y procreativos del matrimonio en su Teolog?a del Cuerpo, hab?amos tomado en serio nuestros votos matrimoniales y estado abiertos a la vida que Dios deseaba para nuestro matrimonio. Sin embargo, Gabriela y Sof?a fueron las ?nicas hijas que Dios nos dio. Como Gabriela segu?a rebotando de sus convulsiones, ten?amos esperanza. Pero cuando ten?a 3 a?os, mientras est?bamos todav?a en medio de la emoci?n y el duro trabajo de apreciar a nuestra nueva beb?, Gabriela fue diagnosticada con gastroenteritis. Est?bamos acostumbrados a que sufriera convulsiones cada vez que se enfermaba, pero esta vez las convulsiones continuaron durante cuatro d?as. Cuando fue puesta en un coma inducido y llevada a cuidados intensivos, no est?bamos seguros de si lo lograr?a. Est?bamos en shock, pero el amor de Dios nos sostuvo a trav?s de las largas horas en el hospital y la tristeza al ver a nuestra brillante y hermosa ni?a deterior?ndose. Vimos cada momento, cada d?a como una bendici?n. Si solo pudi?ramos tenerla con nosotros por otro a?o o dos, entonces este momento ser?a lo suficientemente bueno y la rodear?amos con nuestro amor. Apoyada por la oraci?n, sorprendi? a sus m?dicos por sus ganas de sobrevivir, pero las convulsiones recurrentes le hab?an causado una lesi?n cerebral grave que eliminar?a su capacidad para caminar, hablar o comer, as? que tuvo que pasar 3 meses en el hospital. Alti-Bajos El siguiente desaf?o fue llevarla a casa en silla de ruedas, totalmente dependiente de nosotros para todo, mientras tambi?n ten?amos que cuidar a la beb?. Gabriela lloraba todo el tiempo, d?a y noche, pero cuando recib?a medicamento para aliviar su llanto constante, dorm?a todo el tiempo. No est?bamos seguros de qu? hacer con la ni?a que estaba llorando o durmiendo todo el tiempo. Es dif?cil ver a una ni?a inocente sufriendo tanto cuando no le hab?a hecho nada malo a nadie. ?C?mo era posible? ?por qu? ella? ?y por qu? nosotros? Est?bamos en un altibajo emocional, vi?ndola tan mal y sin poder ayudarla. As? que, la encomendamos a Dios que respondi? a nuestras oraciones con amor. Lo sentimos diciendo: "Yo soy tu Padre. Yo soy el Se?or que gu?a tu vida". Aunque estaba fuera de nuestras manos, ?l nos dio la fuerza para caminar esta jornada con ella. Nos sentimos seguros de que si Dios quer?a esto para nosotros, ?l permanecer?a y luchar?a junto a nosotros. Era dif?cil, pero tener a esta ni?a con una discapacidad nos permiti? confiar unos en otros y cambiar nuestro enfoque de nuestros propios problemas y debilidades, as? que podr?amos poner toda nuestra energ?a en esta ni?a que nos necesita tanto. Nunca podr?amos haber hecho esto sin el apoyo de nuestra comunidad. Cuando nos mudamos a Brisbane para tener acceso a las terapias que han ayudado a Gabriela, fuimos apoyados por nuestra comunidad Neo-Catecumenal. Su ayuda y el apoyo con la recaudaci?n de fondos de la comunidad cat?lica en general fueron cr?ticos para los desaf?os que nos esperaban. Gabriela tiene un depende en otras personas para poder completar tareas y no puede ser dejada sola. No puede cepillarse el pelo o los dientes, alimentarse o ir al ba?o. No habla y no puede caminar. Johanna y yo estamos agradecidos por haber obtenido ayuda para sus cuidados y terapias a trav?s del Plan Nacional de Seguro de discapacidad (NDIS). Adem?s de las terapias, Gabriela necesitaba operaciones para realinear sus caderas. Cuando ten?a siete a?os, la insuficiencia card?aca despu?s de una operaci?n la dej? luchando por su vida otra vez. Los m?dicos nos dijeron que llev?ramos a nuestra familia para despedirse de ella. Sentimos dolor en el coraz?n. Una vez m?s, no est?bamos listos para abandonar a nuestra hija anhelada. Ped? la intercesi?n de San Juan Pablo II, Santa Mar?a de la Cruz (MacKillop) y Nuestra Se?ora. Fue un momento de intensa e incesante oraci?n, pidiendo la voluntad de Dios, pero tambi?n orando por un milagro. Por su gracia, Dios nos hab?a enviado mensajeros en forma de nuestros hermanos y hermanas en nuestra comunidad neo-catec?mena. Era como Isa?as 50:4 "El Se?or Dios me ha dado lengua de disc?pulo, para que Yo sepa sostener con una palabra al fatigado?. Nuestros hermanos y hermanas en Cristo oraron con nosotros la Liturgia de las horas y el Rosario. Cuando la encomendamos a Dios, tambi?n rezamos con confianza y esperanza. Nos hab?an dicho al comienzo de ese d?a que la vida de Gabriela era "hora por hora". La oraci?n vespertina de esa noche estuvo acompa?ada conmovedoramente por la breve lectura de Job 1:21 "el Se?or da y el Se?or quita". Me llam? la atenci?n el significado de esas palabras en ese momento. Le pedimos a Dios que tuviera misericordia de nosotros y que preparara nuestros corazones. Nuestro sacerdote se uni? a nosotros en el hospital para ungirla y orar con nosotros junto a su cama. Nos aconsej? que oraramos, cada hora, una palabra que los israelitas hab?an orado en el desierto?"Dayenu". Esta palabra, vinculada con la Pascua y la Historia de la Salvaci?n, dice "Dios, debes ser alabado por todo lo que hagas... si solo nos hubieras sacado de Egipto, habr?a sido lo suficientemente bueno... si solo nos hubieras tra?do a trav?s del mar, habr?a sido lo suficientemente bueno". Esta fue una palabra poderosa para nosotros en ese momento m?s dif?cil de nuestras vidas. Alrededor de las 3 de la ma?ana, de repente comenz? a mejorar y continu? su recuperaci?n hasta que estuvo lo suficientemente bien para salir del hospital. Creo que fue un milagro que Gabriela sobreviviera. Ninguno de los m?dicos de la unidad de cuidados intensivos esperaba que sobreviviera. Cosas favoritas A pesar de sus discapacidades, a Gabriela le encanta la vida. Ella se deleita en unirse a sus amigos en una Escuela Especial con un gran sentido de comunidad, donde disfruta de actividades como la pintura y el interruptor - ella levanta su mano derecha para pulsar un interruptor y cambiar las p?ginas en un libro digital en el iPad. Ella se comunica con un parpadeo y un ligero movimiento de la cabeza para decir ?si? y desviando la mirada para un 'no'. Las preguntas especialmente estructuradas ayudan a este proceso. Gabriela se deleita con su hermana, primos y amigos. Sus cosas favoritas incluyen m?sica, pel?culas, obras musicales, luces brillantes, colores y comida. Puede comer sopas espesas, helados, salsas y chocolate. Le gusta mucho salir al sol y visitar el jard?n de hierbas en los Jardines Bot?nicos donde puede oler diferentes plantas olorosas. A Gabriela le encanta bailar y ha sido parte de Superstars, un grupo de danza, por m?s de seis a?os. La ayudan a participar moviendo sus brazos y movi?ndola. Las otras chicas bailan a su alrededor para incluirla en las rutinas de baile. Un Gigante de Oraci?n Gabriela sabe que Dios la ama y la ayuda con los muchas cruces y dificultades que enfrenta. Uno de los momentos m?s destacados de su semana es ir a la Misa. Ella adora recibir la Santa Comuni?n y participar en la m?sica en la liturgia infantil y en nuestra oraci?n en casa, con su hermana ayud?ndole a tocar instrumentos de percusi?n, como los tambores o el xil?fono. La oraci?n es una parte importante de la vida de Gabriela. Tiene una foto del Papa San Juan Pablo II junto a su cama, junto a iconos y una colorida cruz tradicional de El Salvador. Gabriela conoce muchas oraciones, como el Padre Nuestro y el Shema (Deuteronomio 6:4-10) que recitamos con ella antes de que ella duerma y cuando se despierta. A pesar de que no habla, sus ojos se iluminan con el reconocimiento. Si una familia est? luchando con la discapacidad, a?n as? pueden alabar a Dios, y seguir caminando hacia ?l. Debido a todo lo que hemos pasado, hemos sido capaces de aconsejar y guiar a las parejas que tienen problemas en su matrimonio. A pesar de nuestras luchas, no abandonamos a Dios. La oraci?n diaria en casa y con nuestra comunidad eclesi?stica nos ha ayudado a enfocarnos en Dios y a confiar en que hay un prop?sito para todo en nuestras vidas. A lo largo de nuestras vidas, ha habido muchas cruces, pero Jes?s dijo, "toma tu Cruz y S?gueme" (Mateo 16:24). Ha sido posible para m? ver las dificultades en nuestra vida, como las frustraciones de Gabriela cuando su lesi?n cerebral le impide hacer cosas que sol?a hacer, como oportunidades para llevar la Cruz. No sabemos lo que Dios ha planeado para nuestro futuro, para ella o para nosotros, pero podemos ver cada d?a como una bendici?n. Veo el prop?sito de Gabriela en su conexi?n con Dios. Ella es muy consciente de Dios en su vida y de su papel como mensajera para ser testigo del amor de Dios. La gente se siente atra?da por ella y quieren saber m?s acerca de su historia y Dios contin?a respondiendo a sus oraciones de maneras profundas.
By: Kevin and Johanna Caldwell
MoreLea la extraordinaria historia de Cintia, quien fue milagrosamente salvada de las garras del suicidio Labios Gozosos Crec? en una familia de clase media en Brasil. Mi padre era un cirujano pediatra quien le ense?? a los estudiantes antes de convertirse en gerente de salud. Y mi madre es enfermera, as? que hab?a bastante dinero para las cosas materiales, buenas escuelas, una casa hermosa, comida deliciosa. Como ese era el segundo matrimonio de mi padre y ten?a dos familias que mantener, ?l trabajaba mucho y mi madre tambi?n. En veces yo no la ve?a en casa por dos o tres d?as, debido a los horarios en los que trabajaba. Ten?amos a alguien que trabajaba en la casa para ocuparse de nosotros y de las tareas dom?sticas, pero yo de verdad extra?aba a mis padres. Cuando yo ten?a 16 a?os de edad, mi padre traiciono a mi madre con otra mujer y ellos se separaron. Me sent? a?n m?s abandonada y la frustraci?n se hizo sentir dentro de m?, ya que me sent?a tan impotente e indefensa. Aunque ten?amos todas las cosas materiales, no ?ramos felices. Aunque mis hermanos y yo hab?amos sido bautizados, no hab?amos ido a clases de catecismo. ?bamos a Misa dominical ocasionalmente, pero nos parec?a aburrida porque no entend?amos lo que ocurr?a. Cre?amos en Dios, pero no ten?amos una relaci?n con ?l. Nos faltaban la oraci?n regular y el entendimiento de la fe Cat?lica. Mi amiga y yo est?bamos lamentando la falta de buenos amigos y sent?amos la necesidad de construir algo mejor en nuestras vidas. Entonces, el amigo de mi hermano dijo, ?yo se donde puedes conocer a muchos j?venes que podr?an ser buenos amigos porque siguen a Dios. Son de la Iglesia Cat?lica. Tal vez podr?as ir a Misa o a un retiro all?.? A mi amiga y a mi nos gust? la idea, as? que fuimos. Fue algo muy diferente a lo que hab?a experimentado: muchos j?venes estaban cantando y alabando a Dios con m?sica hermosa. Entonces escuch? a un joven decir muchas cosas a las que me pod?a relacionar. Todas las cosas que hab?a guardado dentro, el vac?o, la tristeza y la sed por Dios que yo no hab?a entendido. No me hab?a dado cuenta de que era Dios a quien yo realmente buscaba. Cuando asist? a un retiro de cuatro d?as, fue la primera vez que realmente experiment? a Dios. Pas? cuatro d?as llorando mucho mientras escuchaba muchos elementos b?sicos de la fe explicados por primera vez. Por primera vez sent? la presencia de Dios, as? que empec? a leer mucho la Biblia y a orar todos los d?as sola en mi habitaci?n. Un Terreno Dificil Mis padre siempre hab?a puesto ?nfasis en la importancia de tener una buena profesi?n para que pudiera obtener un buen trabajo, tener dinero y ser independiente. Lo tom? muy seriamente, pero tambi?n me sent?a vac?a, siempre en busca de algo. Yo no sab?a que Dios nos pod?a ayudar de esa manera. Porque me sent?a muy frustrada por la situaci?n de mi familia, cuando un muchacho de la escuela me invit? a ser su novia, me lanze a la oportunidad para salir de mi casa. Porque nadie me hab?a ense?ado el camino de Dios y no ten?a a nadie que me guiara, pronto me encontr? sumergida en una relaci?n muy dif?cil. Comenzamos a hacer muchas cosas que no eran buenas. El comenz? a controlar todo en mi vida. Al principio ?l iba conmigo a la iglesia pero lo usaba para manipular mis pensamientos. Utilizaba palabras que escuchaba en la iglesia o en la Biblia para que yo me sometiera a ?l e hiciera todo lo que ?l quer?a. Me faltaba tanto la formaci?n que no me daba cuenta de lo equivocado que ?l estaba, y comenz? a alejarme de la Iglesia. Lo perd? todo por confiar en ?l. Me alej? de mi familia y amigos e incluso interrumpi? mis estudios universitarios. Despu?s de cuatro a?os de relaci?n, yo estaba muy mal, me sent?a aplastada por la presi?n. Finalmente, comenc? a orar cuando estaba sola. Le dije a Jes?s: ?hace tres a?os, yo sent?a verdadero amor de parte tuya, pero ahora estoy tan triste. ?Qu? ha pasado??. Le rogu? a Dios que me ayudara con las muchas cosas que me estaban preocupando. Le entregu? todo a Jes?s otra vez y le promet? que vivir?a a su manera, no a mi manera. Quer?a ser libre y confiar en que si Dios muri? por m?, me salvar?a. No ten?a la fuerza para romper esa relaci?n, pero mi novio obtuvo un trabajo en otra ciudad a unas doce horas de distancia. Finalmente, pude romper la relaci?n y ?l estaba demasiado lejos para venir tras de m?. Fue como un milagro, porque no hab?a sido capaz de hacer eso durante mucho tiempo. Inclinada al Borde Sin embargo, todav?a ten?a mucho dolor dentro de mi por todo lo que hab?a pasado. Un d?a, todo me pareci? demasiado. No pod?a soportar m?s esta angustia. Pensamientos suicidas me torturaron y un d?a ced?. Fui a la ventana y me prepar? para saltar y suicidarme. Quer?a quitarme la vida, pero afortunadamente, no tuve el valor de saltar. Me inclin? m?s y fui dejando que mi peso me llevara por el borde. De repente, sent? una gran mano en mi pecho empuj?ndome hacia atr?s. Me ca? hacia atr?s y empec? a llorar porque no entend?a por qu? me sent?a as?. Dios me hab?a dado una segunda oportunidad. ?l me salv? y yo no entend?a por qu?. Grit?, ??Qu? quieres de m??? Entonces sent? que ?l dec?a, "Enciende la televisi?n". Cuando encend? la televisi?n, vi a un sacerdote hablando de por qu? no deber?amos renunciar a la vida. Las l?grimas se derramaron en mis ojos mientras sus palabras penetraban profundamente en mi coraz?n. Escuch? atentamente durante una hora mientras ?l predicaba ardientemente sobre el don de nuestras vidas. Una y otra vez enfatiz?: "Tu vida es importante". Finalmente entend? por qu? Jes?s me salv? y que yo necesitaba ayuda porque no pod?a hacer nada sola. Mi madre not? mis l?grimas y me pregunt? si necesitaba ayuda. Finalmente lo admit?. Cuando comenc? la terapia, pude volver a mis estudios. Al mismo tiempo, entend? que necesitaba volver a la Iglesia. Necesitaba desesperadamente a Jes?s. Debido a que me salv? la vida y me dio una segunda oportunidad, le promet? que confiar?a en ?l y aprender?a a hacer lo que ?l quisiera. En el 2009, pas? un a?o en la comunidad de Palavra Viva en su escuela de evangelizaci?n. Dentro de unos meses, Dios revel? mi vocaci?n. Me habl? en lo profundo del coraz?n y me pidi? que fuera una mujer consagrada. Me sent?a confundida porque esperaba casarme,? ya que amo a los ni?os. Empec? a discernir si este llamado a la vida consagrada era real. Finalmente tuve gente que me pod?a ayudar y guiar mi discernimiento vocacional. Cuando entend? que mi llamado era a la vida consagrada y que esa era la voluntad de Dios, dije ?esta bien, lo har??, aunque no lo entend?a por completo. En 2011 profes? mis primeros votos de pobreza, castidad y obediencia. En 2017 tom? mis votos perpetuos y vine a Tasmania donde hoy vivo mi vocaci?n. Soy s?lo un ser humano limitado con muchos, muchos pecados, pero si conf?o en ?l todo estar? bien.
By: Cintia Ramos Sozinho Amorim
MoreWuhan, China es notable por algo m?s que ser el epicentro de la pandemia actual de Covid-19. Tambi?n es el lugar del martirio del primer santo canonizado de China que muri? por asfixia mientras colgaba de una cruz en Wuhan. Muchos misioneros viajaron a China en el siglo XIX con el conocimiento de que nunca regresar?an. Entre ellos estaba el Padre Juan-Gabriel Perboyre, un misionero vicenciano de Francia. En una carta que compuso durante su viaje a China escribi?: "No s? qu? me espera en el camino que se abre ante m?: Sin duda la cruz, que es el pan de cada d?a del misionero. ?Qu? mejor podemos esperar, yendo a predicar a un Dios crucificado?" Pronto se uni? a los vicencianos ayudando a rescatar a los ni?os chinos abandonados y educarlos en la fe cat?lica. Fue arrestado en 1839 bajo un edicto que prohibi? el cristianismo. Torturado e interrogado durante meses, en 1840 fue finalmente atado a una cruz de madera y sofocado a muerte. Fue beatificado en 1899 por el Papa Le?n XIII. Santa Teresa de Lisieux tuvo una devoci?n especial al P. Perboyre y guardaba una tarjeta de oraci?n dedicada a ?l en su libro de oraci?n personal. San Juan-Gabriel fue canonizado por el Papa Juan Pablo II en 1996. Entre los tormentos que sufri? San Perboyre se encontraban golpizas en la parte baja de la espalda y arrodillarse sobre vidrio quebrado. Pero este hombre santo muri? porque ser colgado de una cruz le hizo imposible respirar. ?Qu? apropiado es buscar intercesi?n por aquellos que sufren del Covid-19 de uno que experiment? algunas de las agon?as asociadas con la enfermedad! Aqu? est? una oraci?n escrita por San Juan Gabriel Perboyre poco antes de su muerte: "Oh mi Divino Salvador, Que me transforme en ti mismo. Perm?teme que pueda vivir solo en ti, por ti y para ti Que pueda decir con San Pablo, ?No soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en m?.
By: Shalom Tidings
More?En una condici?n debilitante durante casi nueve a?os, Juliana Elarde luch? para encontrar sentido en el dolor y el sufrimiento, hasta que una peregrinaci?n a Lourdes le cambi? la vida! Era un d?a como cualquier otro cuando Juliana entr? en el ascensor. Se sent?a sana, fuerte e independiente, pero su vida estaba a punto de cambiar para siempre. Un dolor punzante irradi? repentinamente a trav?s de su espalda baja y baj? por la pierna derecha. Se derrumb? en el suelo en agon?a. A pesar de las pruebas y tratamientos, su condici?n continu? deterior?ndose hasta que ella se vio completamente debilitada. Los m?dicos pudieron darle un nombre?S?ndrome de Dolor Regional Complejo?pero alrededor de cincuenta especialistas m?dicos en ocho a?os y medio no pudieron ofrecerle tratamiento efectivo ni alivio del dolor y ciertamente ninguna esperanza de una cura. Una y otra vez, prob? tratamientos complicados y costosos con la esperanza de que algo marcara la diferencia, pero fue en vano. Dolor Insoportable Se sent?a desesperada e indefensa. Desde la rodilla hasta los dedos de los pies, su pierna derecha estaba muy hinchada y morada por la falta de circulaci?n y una gangrena amenazaba con formarse. Los dedos de sus pies se superpon?an y eran dolorosos y una llaga abierta sin curaci?n apareci? durante a?os. La carga constante sobre sus brazos por usar el andador result? en el s?ndrome del t?nel carpiano, el cual le enviaba un dolor disparando a trav?s de sus mu?ecas, por lo que le era dif?cil hacer las cosas m?s peque?as por s? misma. Incluso tomar una ducha era insoportablemente doloroso. El agua se sent?a como clavos perforando a trav?s de la pierna y la m?s leve abrasi?n se sent?a como un cuchillo raspando la piel. Cada noche, Juliana estaba despierta con un dolor tan insoportable que 2 horas de inquieto dormitamiento era todo lo que pod?a esperar. "Pens? que mi vida hab?a terminado. Me hab?an quitado la independencia. Estaba tan enojada con Dios. Lo culp? y no pude ver ning?n significado en este dolor. Emocional, espiritual y? f?sicamente yo era un completo desastre". Mundo de Felicidad A pesar de que Juliana hab?a sido criada en una familia cat?lica croata devota que rezaba el Rosario todas las noches, hab?a abandonado la pr?ctica de su fe cuando ten?a s?lo 19 a?os. Solo acud?a ocasionalmente a las misas de Pascua y Navidad. Ella hab?a querido estar a cargo de su propia vida, as? que no quer?a a Dios en su vida. Pero cuanto m?s hab?a buscado la felicidad en el mundo, m?s solitaria y m?s inquieta se hab?a vuelto. Ella no entend?a el concepto de ofrecer su sufrimiento a Jes?s, como alguien le hab?a aconsejado despu?s de que comenz? su enfermedad. Sin embargo, cuando le dieron una tarjeta de oraci?n, ella comenz? a orar la coronilla de la Divina Misericordia. "Aunque no ten?a ning?n sentimiento en mi coraz?n, me sent? obligada a hacerlo". Como Juliana no ten?a devoci?n a la Virgen Maria, se sorprendi? cuando un amigo le sugiri? que pidiera su intercesi?n. Hasta le recomendaron que hiciera un viaje a Lourdes, con la esperanza de recibir una sanaci?n milagrosa. "Si Jes?s quiere sanarte, puede hacerlo." Juliana se sent?a como una hip?crita. ?C?mo podr?a pedirle a Mar?a que la ayudara cuando no ten?a devoci?n por ella e incluso tem?a a Mar?a? Pero ella decidi? que no ten?a nada que perder, as? que humildemente comenz? a pedirle a Mar?a que orara por ella. Paz Como un Rio Sin saber nada sobre su significado, fue a una Misa especial el Domingo de la Divina Misericordia. Ese d?a, hizo una confesi?n general de todos los pecados que recordaba de toda su vida. De ah? en adelante todo cambi? espiritualmente para ella. Comenz? a orar por una hora, tres veces al d?a y cumpli? la promesa de pasar una Hora Santa ante el Sant?simo Sacramento cada lunes de 4 a 5 pm. A su hija de siete a?os le encantaba pasar ese tiempo all? con ella. Una vez que entendi? el significado de su dolor y sufrimiento y los uni? a nuestro Se?or en Su Divina Misericordia, pudo entregar su voluntad a la Voluntad de Dios y confiar en el gran plan que ?l ten?a para su vida. Aprendi? a lidiar con el dolor y el sufrimiento alabando y dando gracias a Dios en cada momento del d?a. Sab?a que llegar?a el momento perfecto para viajar a Lourdes, as? que estaba en paz. Con la ayuda de su madre y su hija, Juliana finalmente pudo unirse a Harvest Pilgrimages en su peregrinaci?n a Lourdes en el 2008 para el 150 aniversario de las visiones de Nuestra Se?ora a Santa Bernardita. Pablo, el l?der del grupo, le ayud? mucho y ella se sinti? muy motivada por la fuerza de la devoci?n que ?l le ten?a a la virgen. Esperando su turno en los ba?os, Juliana se sinti? muy nerviosa. Como se le hab?a dicho que el agua estaba helada, tem?a que le causara espasmos y aumentara su dolor. Antes de entrar en la ba?era, mir? a una estatua de la Virgen Mar?a y le pidi? que calentara el agua. Para su sorpresa, cuando los asistentes la bajaron suavemente al agua, el agua estaba completamente tibia. Ella se sinti? superada por la emoci?n de que esa simple oraci?n hab?a sido respondida tan completamente, pero a?n hab?a m?s por venir. Cuando la regresaron a su silla de ruedas, su hija se dio cuenta de que las manchas negras en los dedos de sus pies estaban desapareciendo. Las manchas se estaban volviendo m?s rosadas. Cuando la sacaron en su silla de ruedas, sinti? una sensaci?n como de agua fr?a que flu?a por encima de su pie. Ella segu?a pregunt?ndoles a su madre y a su hija si su pie estaba mojado, pero no lo estaba. El dolor en sus mu?ecas tambi?n hab?a desaparecido. Al d?a siguiente, fue a la Procesi?n del Sant?simo Sacramento y la bendici?n en la bas?lica subterr?nea. Mientras esperaba en su silla de ruedas en la primera fila, mirando a Jes?s en el Sant?simo Sacramento, le pidi?, "Si es Tu santa voluntad, ?podr?as sanarme espiritualmente, as? como f?sicamente, para que yo pueda ser la madre que siempre he querido ser para mi hija?" Cuando el sacerdote levant? el Sant?simo Sacramento para la Bendici?n, Juliana sinti? una tremenda sacudida desde la cintura hasta los dedos de ambos pies. Se sent?a como si estuviera siendo electrocutada. Tal intenso dolor, encima de su agon?a habitual, hizo que ella quisiera gritar, pero agarr? los brazos de la silla de ruedas firmemente y sostuvo el sufrimiento en lo profundo de su interior. Mientras el sacerdote comenzaba las alabanzas al Sant?simo Sacramento y lo colocaba sobre el altar, el dolor empez? a desaparecer, de la cintura hasta las piernas, parte por parte. Momento Mistico En ese momento, sab?a que algo hab?a ocurrido, pero ?qu?? Todav?a sent?a dolor, pero la pierna derecha se sent?a muy ligera. Sinti? en su coraz?n que Jes?s la estaba llamando a ir a la Gruta de inmediato para que pudiera rezar el Rosario en el lugar donde la Virgen Mar?a se le hab?a aparecido a Santa Bernardita. Mientras rezaban el Rosario en la Gruta, ella experiment? un momento muy especial y m?stico con la Virgen. Aunque el sol brillaba a su derecha, vio una peque?a luz en el cielo delante de ella. Ten?a la profunda sensaci?n de que la Virgen Mar?a estaba detr?s de esa luz y escuch? la voz de Mar?a en su coraz?n diciendo: ?Juliana no te preocupes, todo estar? bien. ?S?lo conf?a!" Inmediatamente Juliana sinti? un amor profundo, tierno y maternal de Mar?a, y el amor por Mar?a estall? espont?neamente dentro del coraz?n de Juliana. Sin juzgar ni temer, Juliana sinti? que realmente pod?a confiar en la Virgen. S?lo entonces, el Se?or permiti? completar su sanaci?n f?sica. Los dedos de sus pies, que hab?an estado tan retorcidos y destrozados, se sent?an como si estuvieran siendo estirados. Empez? a llorar: "?Mis dedos!" Cuando su madre se quit? el zapato, los dedos se estaban moviendo. El dolor en la espalda baja y la pierna hab?a desaparecido por completo y pod?a incluso tocarse la pierna sin estremecerse, lo que hab?a sido imposible durante los ?ltimos ocho a?os y medio. "?Creo que puedo ponerme de pie!", Exclam?. Cuando Pablo y su madre la levantaron de la silla de ruedas, se alegr? al poder estar de pie sin ning?n dolor. "?Creo que puedo caminar!", declar?, sintiendo como si se estuviera deslizando sobre una nube, mientras se mov?a hacia la hermosa estatua que marcaba el lugar donde Santa Bernadita hab?a visto a la Virgen. "?Guau! ?est? sucediendo esto realmente?", pens?, asombrada por la falta del dolor que hab?a sido su compa?ero constante durante ocho a?os y medio. M?s tarde, se dar?a cuenta de que el d?a y la hora de su sanaci?n era la de su hora santa habitual frente al Sant?simo Sacramento. La herida abierta en su pierna, que no hab?a podido sanar durante varios a?os, se cerr? unos d?as despu?s y san? de forma permanente. Aparte de una fisioterapia inicial para fortalecer los m?sculos desusados, no ha necesitado ning?n tratamiento adicional. No tiene m?s s?ntomas ni efectos posteriores del S?ndrome de Dolor Regional Complejo, una condici?n que se le hab?a dicho que era incurable. Los dedos morados y destrozados en sus pies volvieron a la normalidad en Lourdes y est?n en perfecto estado desde entonces. El s?ndrome del t?nel carpiano, que san? inmediatamente despu?s del ba?o en Lourdes, tampoco ha regresado. Su m?dico todav?a se refiere a ella como su "paciente milagrosa". Lo m?s importante es que en Lourdes experiment? el amor de su Madre Celestial, el momento de Mar?a, como ella lo llama. Ella admir? ese momento y apreci? el afecto materno que Mar?a le hab?a dado al orar el Rosario cada d?a. Para mantener siempre a Mar?a con ella, ella invita a Mar?a a unirse a ella en todas las actividades de su vida diaria. Le pide a Mar?a que la utilice como su peque?o instrumento y, como resultado, "nunca he sido m?s feliz en toda mi vida". La Virgen ha intercedido para que se le concedieran muchas cosas, incluso las cosas que ella cre?a que eran demasiado pedir. Lo m?s importante es que Mar?a le trajo un esposo amoroso para compartir su vida y ser un padrastro maravilloso ?siguiendo el modelo de San Jos?? para su hija cuando entr? en su adolescencia. A?n mejor, comparte su amor por Mar?a y por Jes?s en Su Divina Misericordia. Ella lo conoci? en la peregrinaci?n a Lourdes. Es Pablo, quien la cuid? con tanta ternura y estaba presente cuando ella fue sanada. Juliana y Pablo esperan con ansias su d?cimo aniversario de bodas. ?
By: Juliana Elarde
MoreEl historiador popular Tom Holland ha escrito un libro extraordinario llamado Dominio: Como la revoluci?n Cristiana Renov? el mundo. El subt?tulo resume su argumento. Holland es profundamente impaciente con la ideolog?a secularista que reina en la academia y que tiende a considerar al cristianismo como una religi?n desacreditada y pasada de moda, un vestigio de una era primitiva y precient?fica, un obst?culo para el progreso tanto moral como intelectual. De hecho, argumenta, el cristianismo ha sido y sigue siendo el moldeador m?s poderoso de la mente occidental, aunque su influencia es tan penetrante y profunda que f?cilmente se pasa por alto. Su estrategia muy eficaz para sacar esto a la luz es, en primer lugar, desconocer el cristianismo a trav?s de un relato brutalmente realista de lo que significaba la crucifixi?n en el mundo antiguo. Ser ejecutado en una cruz romana era casi el peor destino que alguien en ese momento podr?a haber imaginado. El mismo hecho de que nuestra palabra "insoportable", que designa el tipo de dolor m?s agonizante, proviene del lat?n ex cruce (de la cruz) claramente delata el juego. Pero m?s que el terrible sufrimiento f?sico de la cruz fue su insuperable humillaci?n. Ser desnudado, clavado en dos trozos de madera, dejado morir en el transcurso de varias horas o incluso d?as, expuesto a las burlas de las personas, y luego, incluso despu?s de la muerte, que le entreguen el cuerpo para ser devorado por las aves y las bestias del campo era una de las experiencias m?s degradantes posibles. Por lo tanto, que los primeros cristianos proclamaran a un criminal crucificado como el Hijo de Dios resucitado no podr?a haber sido un mensaje m?s c?mico, desconcertante y revolucionario. Cambi? todas las suposiciones del mundo antiguo acerca de Dios, la humanidad y el orden correcto de la sociedad. Si Dios pod?a ser identificado con un hombre crucificado, entonces hasta los miembros m?s humildes y olvidados de la humanidad son dignos de amor. Y que los primeros seguidores de Jes?s no s?lo declararan esta verdad, sino que la vivieran de manera concreta cuidando a los desamparados, los enfermos, los reci?n nacidos y los ancianos, hizo que su mensaje fuera a?n m?s subversivo. Aunque ?l explora muchas otras formas en que la filosof?a cristiana influy? en la civilizaci?n occidental, Holland identifica esta idea, que irradia del Jes?s crucificado, como la m?s impactante. Que demos por sentado que todo ser humano es digno de respeto, que todas las personas portan los mismos derechos y dignidad, que el amor compasivo es la actitud ?tica m?s loable es sencillamente una funci?n de nuestra formaci?n cultural cristiana, lo reconozcamos o no. Una prueba de esto se puede encontrar mirando hacia atr?s a la civilizaci?n antigua, donde ninguna de estas nociones prevalec?a, y mirando, incluso ahora, a las sociedades no moldeadas por el cristianismo, donde estos valores no son de ninguna manera incuestionablemente reverenciados. La mayor parte del libro de Holland se ocupa del an?lisis de momentos clave de la historia occidental, que revelan la influencia de la idea maestra de la cruz. Pondr?a especial ?nfasis en su lectura de la Ilustraci?n, cuyos valores pol?ticos son impensables fuera del Evangelio, y de los movimientos "despertados" contempor?neos, cuya preocupaci?n por el sufrimiento de las v?ctimas y los marginados es fruto de una cultura en cuyo coraz?n, durante dos mil a?os, ha sido un hombre crucificado y condenado injustamente. Apreci? particularmente su cobertura de la famosa grabaci?n de Abbey Road de 1967 de los Beatles de "Lo ?nico que necesitas es el amor" frente a una audiencia en vivo. El sentimiento que transmite esa ic?nica canci?n es uno con el que ni C?sar Augusto, ni Genghis Khan ni Friedrich Nietzsche tendr?an simpat?a en lo m?s m?nimo, pero que de hecho es profundamente congruente con el pensamiento de San Agust?n, Santo Tom?s de Aquino, San Francisco de As?s y San Pablo Ap?stol. Nos guste o no, la revoluci?n cristiana da forma masivamente a la manera en que en Occidente seguimos viendo el mundo. Con esta parte del argumento de Holland, que ocupa el 90% del libro, estoy completamente de acuerdo. El punto que est? haciendo no solo es cierto; es de crucial importancia en un momento en que el cristianismo es, con tanta frecuencia, abandonado o dejado de lado. Dicho esto, para m?, todo el libro se deshizo al final, cuando el autor admiti? que no cree ni en Dios ni, obviamente, en la divinidad de Jes?s o su Resurrecci?n. La ?tica revolucionaria que surgi? de esas creencias le parece convincente, pero las convicciones en s? mismas son sin garant?a, o as? lo siente el. Esta extracci?n de un sistema ?tico a partir de dogmas profundamente cuestionables es un movimiento familiar entre los fil?sofos modernos. Tanto Immanuel Kant como Thomas Jefferson se esforzaron por hacer precisamente eso. Pero es una empresa insensata, porque finalmente es imposible separar la ?tica cristiana de la metaf?sica y de la historia. Si no hay Dios y si Jes?s no resucit? de entre los muertos, ?c?mo es posible que todo ser humano sea digno de respeto infinito y sujeto de derechos inviolables? Si no hay Dios y si Jes?s no resucit? de entre los muertos, ?c?mo no podr?amos concluir que, mediante el poder de su terrible cruz, C?sar gan?? Jes?s puede ser admirado vagamente como un maestro ?tico con el coraje de sus convicciones, pero si muri? y permaneci? en su tumba, entonces prevalecer? la pol?tica de poder, y la afirmaci?n de la dignidad de cada persona es solo un tonto cumplimiento de deseos. Es instructivo que, cuando los primeros cristianos evangelizaron, no hablaron de los derechos humanos o de la dignidad de todas o de otras abstracciones semejantes; hablaron de Jes?s resucitado de entre los muertos por el poder del Esp?ritu Santo. Insistieron en que Dios hab?a levantado a aquel a quien el imperio de C?sar hab?a dado muerte. Tom Holland tiene toda la raz?n en que muchos de los mejores instintos ?ticos y pol?ticos de Occidente provienen de Cristo. Pero, as? como las flores cortadas durar?n poco tiempo en el agua, esas ideas no durar?n mucho si las desarraigamos de la asombrosa facticidad de la cruz de Jes?s.
By: Bishop Robert Barron
More?Tienes un mal d?a? ?Sal del "pensamientos negativos" ahora! Me despert? malhumorada y fuera de especie esta ma?ana. Conoces el dicho: 'Me levant? en el lado equivocado de la cama', esa era yo, claramente. Ciertamente no fue bueno comenzar el d?a como si hubiera comido un mont?n de gomas de gusano agrias. Sin embargo, mientras me sentaba en mi mesa dentro mi cocina comiendo desayuno y leyendo mis escrituras diarias, abr? la puerta principal para dejar entrar el sol y el brillo. ?Entonces sucedi?! Escuch? el glorioso sonido de una sinfon?a de p?jaros cantando. Me sent? all? con los ojos cerrados y escuch?, mientras los p?jaros alababan a su Creador por un d?a m?s. ?Las aves del cielo anidan junto a las aguas y cantan entre el follaje? Salmo 104:12. Era como si el Esp?ritu Santo derramara en mi coraz?n una melod?a de alabanzas. Mi rencor se desmoron? en medio del coro de p?jaros cantando alegremente alabanzas a Dios, su Creador. ?Vengan, cantemos con j?bilo al Se?or; aclamemos a la roca de nuestra salvaci?n? Salmo 95. Este momento del Esp?ritu Santo me ayud? a darme cuenta de que mi mejor escudo, para desviar un mal humor, es cantar alabanzas a Nuestro Dios. No estoy segura de si las aves alguna vez tienen un mal d?a o se ponen malhumoradas. Pero incluso si lo hacen, todav?a cantan alabanzas a su Creador. Jes?s nos dice: ?F?jense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ?No valen ustedes mucho m?s que ellas?? He o?do decir que la manera de dejar los pensamientos negativos es contrarrestarlos con tres pensamientos positivos. Un remedio seguro para sacarme de una actitud negativa es leer los Salmos y agradecer a Dios por todas mis bendiciones y su cuidado amoroso por m? y mi familia y amigos. Claro, a veces solo quiero quedarme en mi mundo de pensamientos negativos por un tiempo con su perdici?n y melancol?a. Pero entonces el Esp?ritu Santo me invita a sentarme en mi cubierta, cerrar los ojos y escuchar a la orquesta de p?jaros cantando. Cuando lo hago, respiro en la Luz de Cristo, cambiando mi melancol?a en una actitud gozosa de acci?n de gracias y alabanza. Gracias, Jes?s, por mostrarme a trav?s del canto de los p?jaros y las flores silvestres, que yo tambi?n puedo regocijarme y cantar alabanzas a Nuestro Creador. ?Ya brotan flores en los campos; ?el tiempo de la canci?n ha llegado! Ya se escucha por toda nuestra tierra el arrullo de las t?rtolas?. Cantar de Cantares 2:12
By: Connie Beckman
MoreComo autor, narrador y conferenciante nacional, trata de difundir la luz de Cristo a todo el mundo. luz de Cristo a todo el mundo. Conozca a Graziano Marcheschi, consultor principal de programaci?n de Shalom World, que describe con gran belleza la esencia del ministerio Shalom. Pr?logo No son frecuentes. D?as de concentraci?n singular en los que todo funciona, y todo encaja; d?as libres de autoconciencia paralizante cuando nos rendimos al flujo y al desarrollo de los acontecimientos... y de la gracia de Dios. As? fue el d?a de la boda de mi hija. Me despert? feliz, esperando el d?a sin ninguno de los nervios del d?a de la boda del padre de la novia. Todo era como deb?a ser. A lo largo del d?a, encontr? paz en cada momento. La misa, presidida por nuestro arzobispo local, fue perfecta: su homil?a fue una brillante apertura a la palabra de Dios. La recepci?n, el brindis del padre de la novia, la pancarta de seis metros de largo desplegada por mis sobrinos en la que se profesaba el amor de un padre por su hija, todo santo, todo parte de un fluir perfecto. Nada podr?a perturbar el perfecto equilibrio. Ni siquiera los susurros fren?ticos de mi hija-novia en mi o?do de que los camareros estaba sirviendo el men? "equivocado" me alarmaron. "?Qu? quieres decir con 'el men? equivocado'?" pregunt?, "?no es lo que hemos pedido!", recalc?. Pero la comida estaba buena. Demasiado buena para alterar el equilibrio de ese d?a tan especial. Compart? con amigos y miembros de la familia. "Muchas gracias por incluirnos", dijo uno. "?Por supuesto, por supuesto!" Todo pas? tan r?pido, tan tranquilo, tan como si fuera guiado desde alg?n lugar m?s all?. Pero la verdadera gracia de ese d?a, lo que lo hizo excepcional y ?nico, fue mi falta de autoconciencia y auto preocupaci?n. Por supuesto, estaba all?. No estaba retra?do ni aturdido. Estaba plenamente consciente, aunque no de m? mismo, sino de todo lo que se desarrollaba hermosa y gratamente entre nosotros. Era una magia poco com?n que s?lo he probado unas pocas veces en mi vida. Un rompecabezas Cuando conoc? los ministerios de Shalom World, me pregunt? por qu? una organizaci?n cat?lica adoptar?a un nombre tan jud?o. Los amigos que conocen mi trabajo con Shalom suelen hacerse la misma pregunta. As? que decid? profundizar para entender mejor una palabra que ha acaparado mi vocabulario desde que tengo uso de raz?n. Como el "Ciao" italiano o el "Aloha" hawaiano, Shalom es una palabra prosaica que se utiliza para saludar y despedirse: "?Shalom!" cuando se conoce a alguien. "?Shalom!" cuando se va. Aunque se traduce com?nmente como "paz", shalom tiene un significado mucho m?s profundo para el pueblo jud?o del que hemos tomado prestada la palabra. Mucho m?s que la ausencia de conflicto, shalom implica una sensaci?n de plenitud y totalidad. La palabra deriva del verbo "shalem", que sugiere una plenitud y unidad en el cuerpo, la mente y el estado de vida. Celebra una tranquilidad o armon?a interior que se manifiesta en el impulso de retribuir, restaurar y hacer algo completo. Cuando un jud?o saluda a otro con shalom, le est? deseando salud, bienestar y prosperidad. Lo mismo ocurre cuando los jud?os o los cristianos bendicen a alguien con la famosa invocaci?n del Libro de los N?meros: "?El SE?OR te bendiga y te proteja! Que el SE?OR haga brillar su rostro sobre ti y te muestre su gracia. Que El SE?OR te descubra su rostro y te conceda la paz" (N?meros 6: 24-26).? No se trata de la "paz y tranquilidad" que a veces pedimos a gritos en tiempos de estr?s. Es una tranquilidad y armon?a que no podemos fabricar y que s?lo Dios puede darnos. S?lo de Dios mismo, de "su rostro" que brilla sobre nosotros, de su protecci?n que nos rodea, podemos recibir la paz interior y la plenitud que son el verdadero significado de Shalom. La Escritura identifica a Dios con la paz hasta tal punto que Shalom se convierte en un nombre de Dios. En el Libro de los Jueces (6:24) Gede?n construye un altar al SE?OR y lo llama "Yahv?-Shalom" ("Dios es la paz"). Cuando deseamos shalom a alguien, le estamos deseando a Dios. Un anticipo Desde el punto de vista cristiano, shalom se convierte en otra palabra para referirse al Reino de Dios. En su sentido m?s profundo, el Reino es Jesucristo mismo. En su persona, Jes?s encarna el Reino de Dios. Cuando dice: "El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios est? cerca", Jes?s anuncia que en su persona, como Dios y como hombre, el cielo y la tierra se han encontrado y el Reino de Dios, la presencia misma de Dios, est? ahora entre nosotros. Y qu? entendemos por reino sino el gobierno de Dios sobre nosotros, su reinado extendido por la tierra, una manifestaci?n de los mismos atributos del shalom: plenitud, seguridad, tranquilidad, armon?a y paz. En un libro titulado Not the Way It's Supposed to Be: A Breviary of Sin, el autor Cornelius Plantinga presenta la comprensi?n de la Biblia hebrea de shalom de esta manera: "El entrelazamiento de Dios, los seres humanos y toda la creaci?n en justicia, plenitud y deleite es lo que los profetas hebreos llaman shalom. ... En la Biblia, shalom significa florecimiento universal, plenitud y deleite - un rico estado de cuestiones en el que se satisfacen las necesidades naturales y se emplean fruct?feramente los dones naturales, un estado de cuestiones que inspira un alegre asombro cuando su Creador y Salvador abre las puertas y acoge a las criaturas en las que se deleita. Shalom, en otras palabras, es la forma en que las cosas deben ser". Qu? descripci?n tan perfecta del Reino de Dios. Como cristianos, cuando decimos shalom, deseamos la plenitud del Reino. Pedimos que Dios nos gu?e como individuos y como naciones. Anhelamos la plenitud de la morada del Esp?ritu Santo en nosotros. El shalom en los labios de Jes?s era un recordatorio para los disc?pulos de que lo que ?l tra?a no era m?s que un anticipo de lo que vendr?a en la plenitud del Reino de Dios. Este concepto de shalom es lo que experiment? el d?a de la boda de mi hija: una sensaci?n de armon?a, la ausencia de lucha y de preocupaci?n por uno mismo, el abandono del miedo y la confianza sin esfuerzo en la providencia de Dios. Por eso Jes?s reprendi? m?s que los vientos cuando los disc?pulos gritaron: "?Se?or, s?lvanos! ?Estamos pereciendo!" en respuesta a la repentina tormenta que los llen? de terror mientras Jes?s yac?a dormido en la parte trasera de la barca. Les ech? en cara porque se siento decepcionado de que hubieran renunciado al shalom. No estaban simplemente ansiosos; ten?an mucho miedo en el fondo. Olvidaron que no estaban en verdadero peligro porque el SE?OR del cielo y de la tierra estaba en la barca con ellos. Tem?an que les fallara, que se durmiera ante el peligro y que les dejara ahogarse. Pero el verdadero shalom significa saber que nunca estamos en peligro mortal; recordar que siempre estamos en manos del SE?OR del cielo y de la tierra. Significa confiar, en lo m?s profundo de nuestro ser, que en las manos de Dios encontramos seguridad, consuelo, armon?a y paz. Si quisieras crear un ministerio para llevar las buenas noticias del Evangelio a millones de personas en todo el mundo, si so?aras con una revista impresa, una programaci?n de televisi?n y una oraci?n permanente que animar? a los lectores y espectadores con el mensaje de Jes?s: "Les digo esto para que encuentren la paz en m?. En el mundo tendr?n que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo" (Juan 16:33). ?C?mo llamar?an a ese ministerio? ?Qu? tal Shalom World?
By: Graziano Marcheschi
MoreLe pregunt? al Se?or,? ??Por qu?, por qu? esta cruz en nuestras vidas?" ?Y me dio una respuesta incre?ble! Como Sim?n el Cireneo, es vocaci?n de todo cristiano llevar la Cruz de Cristo. Es por eso que San Juan Mar?a Vianney dijo: "Todo es un recordatorio de la Cruz. Nosotros mismos estamos hechos en la forma de la Cruz". Hay mucho que desempacar en esa ense?anza profunda, aunque aparentemente simple. El sufrimiento que experimentamos nos permite participar del sufrimiento de Cristo. Sin la voluntad de abrazar el sufrimiento por Cristo, no podemos cumplir nuestra misi?n cristiana en la tierra. El cristianismo es la ?nica religi?n que reconoce los aspectos salv?ficos del sufrimiento y ense?a que el sufrimiento puede ayudarnos a alcanzar la salvaci?n eterna, si lo unimos al propio sufrimiento de Cristo. El venerable Fulton Sheen, dijo que a menos que haya una cruz en nuestras vidas, nunca habr? una resurrecci?n. Jes?s mismo nos dice lo que se requiere para ser su disc?pulo, ?Si alguno quiere ser mi disc?pulo, que se niegue a s? mismo, tome su cruz y me siga? (Mateo 16:24). Una vez m?s dijo Jes?s en Mateo 10:38, ?El que no tome su cruz y me siga, no es digno de m??. Jes?s muri? en la Cruz para salvar al mundo. Despu?s de su muerte, ascendi? al cielo, pero dej? la cruz en el mundo. ?l sab?a que cada persona que quisiera seguirlo al cielo lo har?a a trav?s del camino de la cruz. San Juan Mar?a Vianney tambi?n nos recuerda que ?La Cruz es la escalera al Cielo.? Nuestra disposici?n para abrazar la Cruz nos permite subir por esa escalera al cielo. Hay muchos caminos a la destrucci?n, pero un s?lo camino al cielo ?el camino de la Cruz. Lo Profundo de mi Coraz?n En 2016, mientras estudiaba para mi Maestr?a, mi madre comenz? a mostrar signos de debilidad. Los m?dicos sugirieron una biopsia. Durante la Semana Santa, recibimos el informe de que mi madre ten?a c?ncer. Mi familia estaba devastada por la noticia. Esa noche, me sent? en mi habitaci?n y mir? una estatua de Jes?s cargando Su Cruz. Lentamente, las l?grimas fluyeron de mis ojos mientras le reclamaba a Jes?s: durante los ?ltimos dos a?os casi nunca falt? a la Santa Misa, rezaba Rosarios todos los d?as y dedicaba mucho tiempo al trabajo del reino de Dios (yo estaba bastante activo en Jesus Youth en ese momento). Mi piadosa madre era muy devota de la Virgen Mar?a. As? que le pregunt? a Jes?s desde lo profundo de mi coraz?n, "?Por qu?, por qu? esta cruz en nuestras vidas?" Durante esa Semana Santa, yo pas? por una gran agon?a. Mientras estaba sentado en mi habitaci?n mirando la estatua, un pensamiento lleg? a mi mente. Jes?s est? solo llevando Su cruz. Despu?s de un momento, escuch? una voz en mi coraz?n que dec?a: "Josin, ?puedes ayudarme a llevar mi cruz?" Me di cuenta de lo que Jes?s me estaba llamando a hacer y mi vocaci?n se hizo evidente. Iba a ayudar a llevar la Cruz de Jes?s, como Sim?n de Cirene. Alrededor de ese tiempo, hice una visita a uno de mis mentores en Jesus Youth y compart? con ?l el dolor que estaba sufriendo desde el diagn?stico de c?ncer de mi madre. Despu?s de escuchar mis problemas, me dio s?lo un consejo: ?Josin, al orar por tu situaci?n actual, encontrar?s una de dos respuestas: o Dios sanar? completamente a tu madre, o de lo contrario ?l no tiene ning?n plan para curar esta enfermedad, sino que est? permitiendo esta enfermedad como una cruz para llevar. Pero si ese es el caso, ?l tambi?n les dar? a ti y a tu familia la gracia y la fuerza para soportarlo". Pronto llegu? a entender que Dios estaba respondiendo a mis oraciones de la segunda manera. Me dio la gracia y la fuerza para llevar Su cruz; y no s?lo a m?, sino a toda mi familia. Con el paso del tiempo, comenc? a darme cuenta de que esta cruz de c?ncer estaba purificando a nuestra familia. Aument? nuestra fe. Transform? a mi padre en un hombre de oraci?n. Me ayud? y me gui? a elegir la vida religiosa. Ayud? a mi hermana a acercarse m?s a Jes?s. Esta cruz finalmente ayud? a mi madre a ir pac?ficamente a la Jerusal?n celestial. La Carta de Santiago (1:12) dice "Feliz el hombre que soporta pacientemente la prueba, porque, despu?s de probado, recibir? la corona de vida que el Se?or prometi? a los que lo aman." En junio de 2018, la enfermedad de mi madre hab?a empeorado. Ella estaba bajo tremendo dolor, pero sorprendentemente, se mantuvo alegre. Un d?a le dijo a mi padre: "Basta ya de todo este tratamiento. Despu?s de todo, me voy a ir al cielo". Unos d?as m?s tarde, se despert? de un sue?o y le dijo a mi padre "Vi un sue?o", pero antes de que pudiera elaborar, Celine Thomas parti? de este mundo, completando su peregrinaci?n terrenal. Durante el transcurso de dos a?os, a trav?s de 30 quimioterapias y dos cirug?as mayores, ella llev? su cruz fielmente sin alivio de su dolor. Ahora estoy seguro de que ella est? viendo la gloria de Cristo, cara a cara. EL SECRETO ?Podemos imaginar a nuestro Se?or dici?ndonos: "Tengo muchos amigos en Mi mesa, pero muy pocos en Mi Cruz?" Durante la crucifixi?n de Jes?s, Mar?a Magdalena estuvo valientemente ante la Cruz. Ella busc? estar con Cristo en su sufrimiento. Y por esto, tres d?as despu?s, fue ella la que vio por primera vez la gloria del Se?or resucitado. Este encuentro transform? su dolor en alegr?a y la convirti? en Ap?stol de los Ap?stoles. El gran m?stico carmelita San Juan de la Cruz dice: ?El que no busca la cruz de Cristo no busca la gloria de Cristo?. La gloria de Cristo est? oculta en Su Pasi?n. ?Este es el maravilloso secreto de la cruz! San Pedro nos recuerda, ?M?s bien al?grense de participar en los sufrimientos de Cristo, pues tambi?n se le conceder?n las alegr?as m?s grandes el d?a en que se nos descubra su gloria? (1 Pedro 4:13). Al igual que Santa Mar?a Magdalena, si estamos al pie de la cruz con la voluntad de sufrir con ?l, tambi?n nosotros encontraremos al Se?or resucitado, y ?l convertir? nuestros problemas en mensajes, nuestras pruebas en testimonios, y nuestras dificultades en triunfos. Se?or Jes?s, me entrego totalmente a ti a trav?s de las manos de la Virgen Mar?a. Dame la fuerza para llevar mi cruz despu?s de Ti, todos los d?as de mi vida. Am?n.
By: Brother Josin Thomas O.P
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