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Jun 01, 2020 350 Sister Jane M. Abeln SMIC
Disfrutar

Atajo a Tu Hogar

?Una manera r?pida, f?cil y segura de Jes?s!

Amor que floreci? en primavera

Mi amor por Mar?a comenz? en mi infancia. Cuando mi madrina me dio un peque?o rosario de plata para mi Primera Comuni?n, pap? me prometi?: «Janie, si rezas tu Rosario todos los d?as, la Sant?sima Madre siempre te cuidar?». Si no me un?a a pap? en su rosario diario, me preguntaba: «?Has dicho tu rosario hoy?» Por lo general, admitir?a que no, pero finalmente le promet?: «Cuando tenga 8 a?os, comenzar?». Desde mi octavo cumplea?os, he mantenido el compromiso de decir al menos un conjunto de Misterios todos los d?as.

Cuando Dios me llam? a la vida religiosa, me sent? atra?da por las Hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepci?n, en parte porque estaban dedicadas a Mar?a. Apreci? nuestro rosario diario antes de la oraci?n de la tarde y las procesiones del rosario del s?bado a la gruta de Lourdes. A menudo recurr?a a Mar?a cuando me sent?a estresada por los desaf?os de la ense?anza y el ministerio. Cuando acept? una invitaci?n para ense?ar en Taiw?n, practique el ?nico chino que aprend?, una versi?n fon?tica del Ave Mar?a, cientos de veces en el viaje en el avi?n all?.

Poco despu?s de regresar de Taiw?n, pap? revel? que cuando nac?, dijo: «Madre Bendita, ella es tuya». Vaya, qu? gran Epifan?a. Comprend? al instante por qu? Mar?a era tan importante para m?. Esto explicaba por qu? me sent?a atra?da a hacer una gruta con una estatua de Nuestra Se?ora en mi habitaci?n cuando era ni?a, donde pod?a rezar su Rosario. Mi madre y mis hermanos no se hab?an sentido atra?dos por el Rosario, e incluso se resistieron a rezarlo en familia. Siempre estoy agradecido de que mi pap? me consagr? a Mar?a de esa manera simple cuando nac?.

Poder de la Consagraci?n

Cuando nuestras Hermanas Misioneras se re?nen para orar, comenzamos: ?Oh Jes?s, a trav?s del Inmaculado Coraz?n de Mar?a, te consagro esta hora (o d?a, o a m? mismo) como un acto de amor perfecto. . . . » Pero no hice una consagraci?n formal durante muchos a?os. Cuando escuch? que el lema del Papa Juan Pablo II era Totus Tuus, me pregunt? qu? significaba darle todo a Jes?s a trav?s de Mar?a. Luego, un amigo me invit? a unirme a un grupo para prepararme para la Consagraci?n total de De Montfort, que hicimos en una iglesia en la ciudad de Nueva York en el 1990.

Durante mis cinco a?os en la Universidad Franciscana de Steubenville, dej? pasar varias oportunidades para unirme en la preparaci?n para una Consagraci?n del 8 de diciembre.

Luego, en el 1998, decid? hacerlo nuevamente como una renovaci?n con otros en este campus de fervientes Cat?licos.? La oraci?n de renovaci?n de De Montfort se convirti? en una parte atesorada de mi oraci?n diaria: «Soy todo tuyo, y todo lo que tengo es tuyo, mi Jes?s m?s amoroso, a trav?s de Mar?a tu santa Madre».

Mi Viaje a Casa

Un Sacerdote Mariano, el P. Michael Gaitley dijo que anhelaba ser un santo pero sent?a que sus muchas fallas lo imped?an. Sin embargo, cuando ley? que ?La consagraci?n a Mar?a es la forma corta, f?cil, segura y m?s efectiva de convertirse en un santo? todo cambi?. El P. Michael se inspir? para escribir 33 D?as Hacia un Glorioso Amanecer, un retiro de h?galo-usted-mismo en preparaci?n para la Consagraci?n Mariana. La esencia de este m?todo es la lectura diaria de los santos. Me inspir? reflexionando sobre los pasajes claves de San Luis de Montfort, San Maximiliano Kolbe, Santa Teresa de Calcuta y el Papa San Juan Pablo II. Us? 33 D?as Hacia un Glorioso Amanecer para renovar y profundizar regularmente mi consagraci?n a Mar?a y lo compart? con otros.

Realmente puedo afirmar que Nuestra Sant?sima Madre me ha cuidado maravillosamente. A pesar de mis debilidades y fallas. Nuestra Se?ora me ha llevado m?s cerca del Coraz?n de su Hijo, Jes?s. El viaje de mi vida se ha enriquecido al contemplar sus mensajes de sus apariciones en Lourdes, F?tima y M?xico. Todos los d?as camino con mi hermosa Madre, felizmente segura de que me llevara a casa al Cielo. Animo de coraz?n a otros a hacer y renovar esta consagraci?n total a Jes?s a trav?s de Mar?a.

Mar?a, Madre mia, me entrego totalmente a ti como tu posesi?n y propiedad. Por favor, haz de m?, de todo lo que soy y tengo, lo que m?s te agrade. D?jame ser un instrumento adecuado en tus manos inmaculadas y misericordiosas para llevar la mayor gloria posible a Dios. Am?n.

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Sister Jane M. Abeln SMIC

Sister Jane M. Abeln SMIC has been a Missionary Sister of the Immaculate Conception for 59 years and in the Catholic Charismatic Renewal for 48 years. She taught English and religion in the United States, Taiwan and the Philippines and has various spiritual ministries.

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