Home/Encuentro/Article

Ago 06, 2019 531 Shalom Tidings
Encuentro

DEL DOLOR A LA PAZ

Susan entr? presurosa por el corredor del hospital cargando en brazos a su peque?a hija que lloraba. El temor se apoderaba de ella y luchaba por poner un pie frente al otro. Ya afuera de la cl?nica pedi?trica, Susan conten?a la respiraci?n y la tremenda ansiedad que sent?a, mientras esperaba a su peque?a hija dos a?os, Eve. La verdad estaba en aquel expediente m?dico de su hija que conten?a los resultados del examen de sangre y que estaba a unos cent?metros de donde ella estaba parada. Susan y su esposo Joe ya de por s? ven?an padeciendo la devastadora noticia de que Eve ten?a leucemia, y que necesitar?a un trasplante de m?dula ?sea. Les hab?an informado que encontrar donadores id?neos para este tipo de pacientes era mucho m?s complejo que empatar tipos de sangre, y que podr?a pasar alg?n tiempo antes de encontrar al donador perfecto para su hija. Joe y Susan se hab?an ofrecido como voluntarios para la donaci?n, y esperaban que les dieran los resultados en su pr?xima cita.

 

?De ning?n modo!
Se abri? la puerta del consultorio y al ver a Susan, la Dra. Grainne le hizo una se?al para que ambos entraran, lo que hizo que Susan temblara a?n m?s y su esposo la abraz? de la cintura para apoyarla. En un tono suave, la doctora pregunt? c?mo hab?a estado Eve desde su ?ltima visita, y al percatarse de que Susan estaba muy nerviosa, se mostr? m?s gentil aun al dirigirse a ella, dici?ndole que se necesitar?an m?s estudios para asegurarse de que ella pudiera ser un candidato id?neo para su hija, y dirigi?ndose a Joe, le inform? que ?l de ning?n modo podr?a ser candidato a la donaci?n. Al escuchar las palabras ?de ning?n modo?, Joe repiti? algo irritado las palabras de la doctora: ??De ning?n modo! ?C?mo est? eso? ?Yo soy su padre!? La doctora, con voz tranquila pero firme, le inform? que su sangre no correspond?a al tipo sangu?neo de Eve.

 

Terrible dolor
Hab?an transcurrido tres meses desde aquellas incomprensibles palabras de la doctora que segu?an resonando en los o?dos de Joe. El hecho de que ?l no fuera el verdadero padre de Eve le produc?a descargas el?ctricas por todo el cuerpo y la mente. La noticia no hab?a modificado en nada el amor que sent?a por su peque?a beb?, a quien hab?a amado desde el momento en que naci?. Susan hab?a apostado a la probabilidad de que Eve fuera su hija pensando que de ser as?, se arriesgar?a a decirle a su esposo sobre el breve romance que hab?a sostenido con un colega de trabajo sin que hubiera de por medio ninguna raz?n. ?Lo que ?l no sabe no le har? da?o,? le hab?a dicho una amiga, y ella pens? que esa frase se pod?a aplicar en su situaci?n. Sin embargo, la ciencia se encarg? de probar lo contrario, y los resultados vinieron a da?ar considerablemente su matrimonio. Joe, sumamente molesto, se hab?a salido de su casa, aunque segu?a acudiendo a las citas del hospital, y a petici?n de Susan, tomaba decisiones sobre los cuidados de Eve. El padre biol?gico de Eve se deslind? de toda responsabilidad rechazando hacerse una prueba y ver si pod?a ser un posible donador. Ten?a una familia propia y no quer?a que su vida se derrumbara con ese esc?ndalo.

Alimento para una reflexi?n espiritual
Tres a?os despu?s, Joe asisti? a la Conferencia del 25 Aniversario de Medjugorje en RDS Dublin, en la que yo tambi?n particip? activamente. Joe a?n no hab?a podido superar el enga?o y la aventura de
Susan, y estaba muy lejos de perdonarla. El comit? de la Conferencia hab?a organizado para el evento del fin de semana, una atractiva serie de conferencias con ponentes de Am?rica y de Bosnia-
Herzegovina. Las historias de sanaci?n espiritual, milagros f?sicos y conversiones, fueron un poderoso testimonio del poder de la oraci?n y de la infinita, amorosa y tierna misericordia de Dios para las almas que se sienten incurables, depravadas y perdidas. ?Uno podr?a ser perdonado por pensar que nada se pod?a hacer con ellos?, dijo Joe refiri?ndose a la historia del Padre Donald Calloway, de la Congregaci?n de Padres Marianos de la Inmaculada Concepci?n de la Sant?sima Virgen Mar?a, que hablaba sobre los escandalosos y rebeldes a?os juveniles. ??Joe, tienes la esperanza de que quiz?s alg?n d?a te sea posible perdonar, te reconcilies con Susan y regreses a tu casa con tu familia??, le pregunt?, y Joe me contest?, ?de seguro que eso es alimento para una reflexi?n espiritual.?

Jam?s dejes de creer
En las pl?ticas de esa tarde, Colleen Willard de Chicago cont? la historia de c?mo en Medjugorje, fue milagrosamente curada de 13 complicadas condiciones m?dicas, incluyendo un tumor cerebral
incurable y una ruptura de disco que la hab?a confinado a la silla de ruedas. ??C?mo est?s, Joe??, le pregunt? aquella tarde antes de que comenzara el programa. ?Wow?, contest?. ?Estoy empezando a creer que todo es posible con Dios y a trav?s de la oraci?n?. Anim? a Joe a que jam?s dejara de creer que Dios pod?a sanar la ruptura de su matrimonio y de su coraz?n, y le dije: ?T?
sabes que Jes?s tambi?n fue traicionado y que conoce muy bien ese terrible dolor.? Joe sent?a un profundo amor por su esposa y por su peque?a Eve, quien le dec?a ?papito,? y esto provocaba que
constantemente Joe derramara l?grimas de dolor y compasi?n, pero tambi?n de alegr?a.

El camino desde el dolor
Eve hab?a recibido un trasplante de m?dula ?sea y estaba en remisi?n. Joe no pod?a soportar la idea de no tener a Eve en su vida, y la palabra remisi?n pas? de noche por su cabeza. Susan lo hab?a invitado a la adopci?n oficial de Eve, y aunque Joe sopesaba la posibilidad, se lo imped?a su incapacidad para perdonar a su esposa quien, por otro lado, padec?a profundamente las consecuencias de su?irresponsable acci?n porque tambi?n su propia familia le hab?a declarado la guerra y Susan padec?a su frialdad; se sent?a sola y aislada. Sabiendo que ella hab?a sido la causante del terrible dolor que padec?a y del que hab?a provocado en los que la rodeaban, les hab?a pedido perd?n a sus familiares y a Joe en varias ocasiones.

Al borde de la paz
Nuestro ?ltimo exponente fue Goran Curkovi de Medjugorje programado para dar su ponencia aquel domingo. Su inspiradora historia sobre su recuperaci?n de la adicci?n a la hero?na, su situaci?n de indigencia, su esquizofrenia, paranoia y auto destrucci?n de muchos a?os, caus? abundantes l?grimas y
ocasionales risas de los asistentes. Joe ya hab?a escuchado m?s que suficiente para convencerse de que Dios exist?a y que ?l era quien hac?a los milagros. Joe no se fue de la convenci?n sin haberse confesado, y comparti? con el sacerdote su historia entre l?grimas de enojo y decepci?n. Escuch? con el coraz?n abierto los consejos que le dio el confesor, tales como que el perd?n le ayudar?a a sanar y le dar?an paz y amor, que la amargura y el coraje s?lo acabar?an produciendo m?s caos y destrucci?n emocional tanto para ?l como para su esposa y su hija, y que era tiempo de que ?l tomara una decisi?n. Han pasado ya muchos a?os de eso. Eve cumpli? las 14 primaveras, Joe se convirti? oficialmente en su ?papito?, y finalmente Joe se reconcili? con Susan. Ahora son una pareja muy activa en la fe y son un testimonio silencioso de su camino de perd?n.
Oraci?n:
?Se?or, ay?dame a perdonar a la persona que me ha causado este dolor, angustia y sufrimiento. Dame la fuerza para decir esas palabras que mis labios se niegan a pronunciar.
En tu nombre, oh Se?or, bendigo a?? (decir el nombre). Am?n.

Share:

Shalom Tidings

Shalom Tidings

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Latest Articles

This site is registered on wpml.org as a development site.