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es casi Noviembre y sabes lo que eso signifi ca ?no es cierto? es hora de empezar a cocinar las calabazas, darle forma al pavo y decorar el ?rbol de Navidad. en nuestro calendario lit?rgico secular, se convierte en el tiempo m?gico para inventar nuevas formas de ahogar la ?santidad? de estos d?as en la ?fi esta? y desearnos mutuamente ?y cada a?o con mayor antelaci?n- un ?Feliz-consumismo? y ?una quasi feliz Navidad comercial.?
?C?mo sucedi? esto? Citando al Padre Stan Fortuna: ??c?mo sucedi? que ?sta ?poca de la Iglesia se viera tan consumida por la cultura consumista?? ?C?mo podemos reclamar lo que es nuestro: nuestra esperanza, nuestro anhelo expectante, nuestra celebraci?n del regalo m?s grande que se nos haya dado, Jesucristo? ?C?mo podemos enfocarnos en amar a los dem?s, responder a la pobreza y crecer en la humildad si los comerciantes son tan efi caces en fomentar en la colectividad adicci?n a las compras que luego nos producen breves catarsis al ver lo que gastamos? ?Podemos acaso tener noches de paz y cascabeles; Santa y San Nicolas, Wal-Mart y los reyes Magos? ?Podremos tener a Cristo y Navidad este a?o?
Yo creo que s?, con tal de que a partir de hoy comencemos a ver a la mujer cuyo Hijo es no s?lo el n?cleo sino lo m?s importante de este tiempo; si desde hoy tomamos m?s conciencia de esa mujer que no s?lo recibi?, sino que al mismo tiempo dio el mayor regalo?s? podremos, porque mir?ndola a ella aprenderemos a hacer las mejores envolturas para nuestros regalos sin perder la presencia de Cristo, porque esa Mar?a, la humilde Sierva del Se?or, la esposa virgen y Madre de Dios, la que se entreg? completamente a Dios con su ?fiat? hace 2,000 a?os, nos ayudar? hoy a hacer lo mismo.
Contemplaci?n y Celebraci?n
La mejor manera de aprender a compartir la alegr?a de la Navidad es que primero la alimentemos en el coraz?n, y para alimentarla en el coraz?n es imprescindible que primero veamos a Mar?a, porque recordemos que antes de que Jes?s fuera entregado al mundo primero fue entregado a Mar?a, quien lo ?guard?? para s? durante nueve meses y despu?s lo volvi? a entregar. Mar?a recibi? todo del Se?or permitiendo que ese invaluable regalo creciera dentro de ella; concibi?ndolo primero en el coraz?n, para despu?s concebirlo en su carne.
?Puedes imaginarte lo que eso ser?a, reflejar y responder, orar y prepararse para el Salvador de la humanidad?
Mirando a Mar?a aprendemos que la contemplaci?n nos prepara para la verdera celebraci?n. Este tiempo en la vida de Mar?a, antes del nacimiento de su beb?, es tan vital que la Iglesia nos invita a todos los cristianos a prepararnos para la Navidad entrando a nuestro propio tiempo de preparaci?n. Durante Adviento, anticipamos y cultivamos nuestra esperanza nuevamente en las promesas de Dios por nuestra salvaci?n. Cultivamos nuestra esperanza y preparamos nuestros corazones conforme nos movemos de la oscuridad a la luz. Deber?amos estar menos ocupados comprando cosas porque deber?amos estar m?s ocupados ?esperando? con Mar?a y compartiendo la dicha de una madre expectante anhelando ver el rostro de su peque?o hijo.
Dando y Recibiendo
Cuando miramos a Mar?a ella nos ense?a la intimidad de dar y recibir regalos. Mientras m?s nos amemos unos a otros, m?s ponemos de nosotros mismos en los regalos. Pi?nsalo. Desde el noviazgo hasta la consumaci?n, los regalos son menos sobre lo que podemos comprar y m?s sobre cu?nto de nosotros mismos estamos llamados a dar. Esa es la raz?n por la que el mayor regalo que podemos dar en el matrimonio no cuesta nada pero lo vale todo: el darse mutuamente. Esto es intimidad y eso nos lleva de regreso a Mar?a y el regalo que Dios nos dio a trav?s de ella.
Dios da regalos porque ?l es bueno, y porque es bueno, el mayor regalo que ?l nos da es a S? Mismo, envuelto primero en carne antes de ser envuelto en pa?ales. Los regalos de Dios son ?ntimos porque la vida de Dios ?su gracia- es lo que ?l desea compartir completa, libre, total y fruct?feramente con nosotros. Mar?a nos ense?a que debemos recibir el regalo de su amor en el mismo esp?ritu en el que se nos da. Su respuesta ?ntima es recibir a Dios plena, libre y totalmente, y por ello ella es fruct?fera y engendra la vida de Dios para el mundo. Mar?a recibe al Hijo de Dios ?ntima y alegremente para posteriormente darle y darse ella misma al mundo. Si alguien puede ense?arnos una mejor manera de recibir a Cristo y darnos a nosotros mismos a los dem?s en esta Navidad, ?es ella!
Alegr?a y Sufrimiento
Bombardeados por campa?as publicitarias sombr?as y m?sica empalagosa propia de esta temporada, con frecuencia es dif?cil recordar que estamos llamados a prepararnos para unas vacaciones religiosas y santas y no s?lo unas vacaciones para pasarla bien. Como cristianos estamos conscientes de que la verdadera alegr?a de esta temporada, el tipo de ?alegr?a para el mundo? es una que es perforada por el dolor y es celebrada con mayor raz?n por ello. Si miramos con Mar?a llegamos a entender que la alegr?a y el sufrimiento no est?n confrontadas para siempre; que la vida no es s?lo abrazar a una y evadir la otra. Lo sabemos porque podemos ver lo que Mar?a vio cuando mir? a su Hijo: Jes?s el Cristo, era ?como lo dijo el Venerable Fulton Sheen- el ?nico beb? nacido para morir.
Mar?a puede ense?arnos a mirar la Navidad ?y nuestras propias vidascon sus ojos maternales. Ella nos puede dar la visi?n para ver que la alegr?a y la tristeza ?enemigos desde la ca?da- se han dado un abrazo mutuo en su coraz?n porque han sido abrazados en el de su Hijo. Ella nos puede ayudar a ver que el dolor, el sufrimiento, incluso la muerte, ya no podr? separarnos de Dios, sino que de hecho nos puede unir con ?l. Con Mar?a podemos acoger plenamente la alegr?a de la Encarnaci?n y la tristeza de la Crucifixi?n. Desde el coraz?n de una madre que dijo s? a la vida de su Hijo, que dijo s? a su muerte, aprendemos a crecer en la esperanza que est? viva, activa y es verdaderamente nuestra a trav?s de su resurrecci?n.
Cristo y Navidad
Podemos tener Navidad y podemos tener a Cristo. Creo que la forma de reclamarlos a ambos es comenzando antes de los comerciales. Si comenzamos antes de la decoraci?n y las compras. Mucho mejor si comenzamos antes de comenzar a moldear la calabaza. Podemos tener a Cristo y Navidad este a?o si comenzamos con Mar?a para que podamos entrar en un tiempo de preparaci?n, aprender de la intimidad y abrazar la alegr?a y la tristeza. Ella nos lo puede ense?ar. Ella nos puede ense?ar a nutrir nuestra vida espiritual incluso tal y como nutri? a nuestro Salvador durante nueve meses. Ella nos puede ense?ar que los mejores regalos son los que pasamos tiempo contemplando primero. Y ella nos ense?a a aceptar la vida y la muerte, el sufrimiento y la salvaci?n y la alegr?a y el sufrimiento como misterios que convergen, se cruzan y que dan confianza en la esperanza. Mir?ndola a ella, en ella y con ella, podemos acercarnos a ver en verdad qu? es eso tan ?gozoso? sobre la Navidad. Podemos acercarnos m?s a Cristo.
Joe Philip (Twitter @joephlip101) is the new Director of The School of Evangelization for St. Paul Evangelization Institute. He is a former Campus Minister, theology teacher, and retreat coordinator for Powers Catholic High School in Flint, Michigan. Philip earned his M.A. from Franciscan University of Steubenville, Ohio. He and his wife, Tara, travel and share their love for Jesus and the Church by leading and speaking at retreats. They are happy parents to three children. Philip served as host of SHALOM WORLD television?s original series, ?SEEKERS.? Philip serves as Contributing Editor of ?Shalom Tidings? magazine. In 2018, he will be one of the featured speakers for the inaugural Shalom Media Summit to be held in Illinois.
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